

Mallorca (Lunes, 25-06-2012, Gaudium Press) En entrevista a la agencia de noticias "Religión en Libertad", la supervisora de la sala de operaciones de un hospital en Mallorca, Mercedes Cruz Quesada, afirmó haber evitado que el centro médico donde trabaja se convirtiera en una clínica especializada en abortos al conseguir que todas las enfermeras de la sección se negasen a participar de la práctica.
| Un aborto es un proyecto divino que queda truncado |
Integrante del histórico grupo católico español Unión Seglar, Mercedes dijo que las autoridades del hospital querían realizar los abortos con el objetivo de obtener financiamiento del Gobierno Autónomo de Baleares. Según la enfermera, entretanto, hacer valer su fe valió para que las funcionarias respaldasen su decisión de no permitir las prácticas abortivas.
Según Mercedes, ante la inquietud del gerente del centro médico por la adecuación de la Sala de Operaciones para la realización de abortos, ella afirmó que "con todo respeto, no podría encargarse de esta tarea". "Informé a él que sentía mucho, porque adoro mi trabajo y además de eso soy muy feliz en este hospital, si se llegase a materializar este procedimiento, yo presentaría mi renuncia y abandonaría el hospital", dijo.
La enfermera contó también que no experimentó dificultades para convencer a sus colegas a adherirse a su protesta, pues, según ella, algunas ya estaban seguras de que no querían participar de abortos, y las otras que estaban en duda se adhirieron prontamente, después de Mercedes exponer su posición. "Alguien que vio alguna vez un aborto, aunque sea involuntario, no ha de tener corazón para querer participar de esto. Es horrible", enfatizó.
Mercedes destacó que en ningún momento las autoridades del hospital faltaron al respeto a su decisión. Conscientes de que se trataba de un problema de difícil solución, ya que no sería fácil encontrar alguien en tan poco tiempo que pudiese substituirla, buscaron encontrar una salida para que ella no dejase el hospital.
Conforme la supervisora, su importancia fue reconocida porque siempre buscó tener una conducta correcta. "Es importantísimo hacerse respetar, intentar siempre ayudar a los demás, no juzgar, no criticar, hacer bien su trabajo; en fin, intentar siempre actuar como un buen cristiano; así se consigue respeto y esto es fundamental a la hora de tomar una decisión de esas", declaró la enfermera, que agradecerá a Dios si su experiencia en la lucha contra el aborto "sirva para que alguien repiense su postura en el trabajo".
Con informaciones de EWTN noticias.
Mallorca (Lunes, 25-06-2012, Gaudium Press) En entrevista a la agencia de noticias "Religión en Libertad", la supervisora de la sala de operaciones de un hospital en Mallorca, Mercedes Cruz Quesada, afirmó haber evitado que el centro médico donde trabaja se convirtiera en una clínica especializada en abortos al conseguir que todas las enfermeras de la sección se negasen a participar de la práctica.
| Un aborto es un proyecto divino que queda truncado |
Integrante del histórico grupo católico español Unión Seglar, Mercedes dijo que las autoridades del hospital querían realizar los abortos con el objetivo de obtener financiamiento del Gobierno Autónomo de Baleares. Según la enfermera, entretanto, hacer valer su fe valió para que las funcionarias respaldasen su decisión de no permitir las prácticas abortivas.
Según Mercedes, ante la inquietud del gerente del centro médico por la adecuación de la Sala de Operaciones para la realización de abortos, ella afirmó que "con todo respeto, no podría encargarse de esta tarea". "Informé a él que sentía mucho, porque adoro mi trabajo y además de eso soy muy feliz en este hospital, si se llegase a materializar este procedimiento, yo presentaría mi renuncia y abandonaría el hospital", dijo.
La enfermera contó también que no experimentó dificultades para convencer a sus colegas a adherirse a su protesta, pues, según ella, algunas ya estaban seguras de que no querían participar de abortos, y las otras que estaban en duda se adhirieron prontamente, después de Mercedes exponer su posición. "Alguien que vio alguna vez un aborto, aunque sea involuntario, no ha de tener corazón para querer participar de esto. Es horrible", enfatizó.
Mercedes destacó que en ningún momento las autoridades del hospital faltaron al respeto a su decisión. Conscientes de que se trataba de un problema de difícil solución, ya que no sería fácil encontrar alguien en tan poco tiempo que pudiese substituirla, buscaron encontrar una salida para que ella no dejase el hospital.
Conforme la supervisora, su importancia fue reconocida porque siempre buscó tener una conducta correcta. "Es importantísimo hacerse respetar, intentar siempre ayudar a los demás, no juzgar, no criticar, hacer bien su trabajo; en fin, intentar siempre actuar como un buen cristiano; así se consigue respeto y esto es fundamental a la hora de tomar una decisión de esas", declaró la enfermera, que agradecerá a Dios si su experiencia en la lucha contra el aborto "sirva para que alguien repiense su postura en el trabajo".
Con informaciones de EWTN noticias.



