

Roma (Miércoles, 18-11-2009, Gaudium Press) Estando en Chypre, en la última jornada de la reunión de la Comisión Teológica Conjunta Católico-Ortodoxa, el cardenal Walter Kasper -Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos- recibió una llamada, tarde en la noche. Era el Dr. Rowan Williams, arzobispo anglicano de Canterbury y el prelado de mayor importancia de esa comunión.
Relaciones con el Arzobispo anglicano de Canterbury
"Hablamos sobre el significado de la nueva constitución apostólica, y yo le aseguré la continuación de nuestro diálogo directo, según lo indicado por el Concilio Vaticano II y como el Papa quiere", dijo el cardenal Kasper. Añadió que Williams respondió diciendo "que esta reafirmación era muy importante para él." Son las anteriores las primeras declaraciones del Cardenal Kasper sobre la ‘Anglicanorum Coetibus'- la Constitución Apostólica para los anglicanos que desean una comunión plena con Roma-, reproducidas por l'Osservatore Romano.
Williams "ha mantenido una actitud balanceada desde el momento en que fue informado. Nuestras relaciones personales son amistosas y trasparentes. Él es un hombre de espiritualidad, un teólogo. Actualmente, hoy el único obstáculo al diálogo ecuménico viene de las tensiones internas en el mundo anglicano" declaró el purpurado, refiriéndose a las producidas por la ordenación de mujeres, las obispos mujeres, la consagración de un obispo homosexual, y la bendición de uniones del mismo sexo.
Sobre estas últimas medidas, no son solo los anglicanos ‘pro-católico' quienes se han mostrado críticos, sino también evangélicos que no desean tornarse católicos.
Esclareciendo rumores. Ecumenismo, celibato
Acerca de algunos rumores circulantes, el Cardenal declaró que "por estos días he leído muchas improbables reconstrucciones periodísticas." El Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos "ha sido siempre informado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, y no es cierto que haya sido dejado de lado. No hemos participado directamente en las conversaciones, pero estábamos al tanto, como es lo correcto. La Constitución fue preparada por la Congregación de la Doctrina de la Fe. Nosotros hemos visto el proyecto y hemos planteado nuestras propuestas."
El Cardenal afirmó también que la apertura que el Papa ha hecho para que anglicanos entren en comunión plena con la Iglesia "ciertamente no es opuesta al ecumenismo". "No hay contradicción", agregó. "Además, la idea de una planeada reunión corporativa vista en la nueva Constitución ha estado allí desde el comienzo del diálogo con los anglicanos."
Sobre el celibato, el Cardenal Kasper reafirmó lo dicho por otras autoridades de la Curia Romana, en el sentido que ninguna de las últimas decisiones tomadas por la Santa sede con relación a los anglicanos cambia la disciplina de la Iglesia acerca de esa materia. Interesados se mostraron los ortodoxos sobre los ordinariatos personales, a quienes el purpurado esclareció, afirmando que "no habrá un líder de una iglesia, sino un ordinario con poderes delegados".



