

Ciudad del Vaticano (Lunes, 22-02-2010, Gaudium Press) En el primer Ángelus del período de Cuaresma, celebrado ayer, el Papa escogió para discurrir, ante las centenas de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, sobre la necesidad de la renovación espiritual y el combate a las tentaciones mundanas.
En su tradicional discurso que precede a la recitación mariana, Benedicto XVI preguntó lo que significa entrar en el camino cuaresmal, para, enseguida, responder él mismo. "Encontramos la respuesta en el Evangelio de este domingo, que nos dice que Jesús fue conducido por el Espíritu Santo al desierto y allá fue tentado durante cuarenta días por el diablo".
Así, al citar el pasaje de Lucas, el Santo Padre dijo a los fieles que es necesario combatir las tentaciones del día a día que son colocadas delante de cada uno, citando el poder, la sed por bienes materiales y la ambición como las principales de ellas. El Papa explicó que las tentaciones son consecuencias de la elección de Jesús de seguir la misión que el Padre le confió, de vivir profundamente su realidad de Hijo amado que confía totalmente en el Padre.
"Cristo vino al mundo para liberarnos del pecado y del encanto ambiguo de proyectar nuestra vida sin Dios. Él lo hizo luchando en primera persona contra el Maligno, hasta la Cruz. Este ejemplo vale también para nosotros: podemos mejorar el mundo comenzando por nosotros mismos, cambiando con la gracia de Dios, aquello que está mal en nuestra vida", continuó Benedicto XVI, subrayando que el hombre conoce en su profundidad las tentaciones "del poder, la ambición y el hedonismo, y debe derrotarlas por medio de la obediencia a Dios".
Sobre la Cuaresma, Benedicto XVI afirmó a los fieles que éste es un período que debe ser dedicado también a la conversión y renovación - "La Cuaresma es como un largo retiro, durante el cual volver a si mismo y escuchar la voz de Dios" - y que la oración es el mejor camino en favor "de la gracia de una verdadera renovación a fin de que podamos vivir según Su voluntad y en Su amor".
Este domingo, el Papa también dio inicio a los Ejercicios Espirituales para la Curia Romana, que continuarán hasta el próximo sábado.



