

Ciudad del Vaticano (Viernes, 12-03-2010, Gaudium Press) La misión, continuidad y discontinuidad del sacerdocio, perfiles jurídicos y relación con los laicos, entre otros, fueron los temas abordados en la segunda sesión del Congreso Teológico Internacional, promovido por la Congregación para el Clero y que acontece en la Pontificia Universidad Lateranense en Roma.
El evento está siendo un gran éxito, sea por parte de los participantes, sea por parte de los organizadores y relatores. Para el Congreso vinieron aproximadamente 750 padres de todo el mundo, más de 100 rectores y formadores de seminarios y cerca de 60 obispos - en su mayor parte delegados de las conferencias episcopales. También están presentes seminaristas y padres estudiantes de los ateneos romanos.
"Del ser a la función: para la misión" fue el tema de la intervención del obispo de Petrópolis, en Río de Janeiro, Mons. Filippo Santoro. Su discurso, centrado en la experiencia del Brasil y en la 5ª Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, presentó la naturaleza de la misión de la Iglesia y la necesidad de la formación espiritual.
La formación del sacerdote en América Latina, observó Mons. Santoro, era muy dirigida al papel de "promotor de actividades sociales y políticas", y raramente como "hombre de culto". Diferentemente, ahora se comienza a desarrollar también la preparación litúrgica como guía de la comunidad. En el mundo moderno, hay una "exigencia de la radicalidad del sacerdote" que debe recordar que él es "señal de Cristo como ‘Jefe y Buen Pastor'", enfatizó el prelado.
A su vez, el cardenal Carlo Caffarra, arzobispo de Boloña, Italia, realizó la conferencia "Hermenéutica de la continuidad". De acuerdo con el purpurado, el sacerdote tiene una dimensión sacramental que significa ser "la señal sacramental de la presencia de Cristo en su Iglesia". La misión, explica el cardenal, es fruto de la relación con Cristo que constituye una identidad de relación, la relación de vicariedad. Así, explica, el sacerdote es llamado a responder a las exigencias de carácter ético, pero también espiritual y debe siempre buscar la verdad como capacidad que "permanece indestructible en el hombre".
Ya los aspectos jurídicos del sacerdocio y episcopado fueron presentados por Mons. Raymond Leo Burke, prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en su intervención "Del ser a la función: perfiles pastorales y jurídicos". En el tema del apostolado de la vocación, fue subrayado el papel de las familias, de los educadores y los sacerdotes, particularmente de los párrocos, "que son los primeros y más significativos lugares donde nace y de donde viene la respuesta a la vocación sacerdotal".
Además, el Prefecto, abordando las cuestiones de impedimentos, irregularidades, incardinación y función del oficio pastoral, al término del discurso se refirió al tema de la aplicación de las penas por delitos cometidos por un sacerdote. Mencionando los recientes casos de abusos sexuales, resaltó que la situación objetiva es "gravísima en sí misma", y "una violación de la sagrada confianza del rebaño en su pastor, que inflige las más graves heridas al Cuerpo de Cristo". Y sugirió la preparación de una "instrucción a ser seguida al tratarse de los procesos penales por parte de obispos y sus tribunales".



