

Ciudad del Vaticano (Lunes, 15-03-2010, Gaudium Press) Repitiendo los pasos de su antecesor, Juan Pablo II, que estuvo en el lugar en 1983, el Papa Benedicto XVI visitó este domingo la iglesia luterana de Roma, donde fue recibido por el presidente de la comunidad, Doris Esch, e hizo un discurso sobre la unidad cristiana.
Según el Papa, que habló en alemán, la unidad de los cristianos parece estar lejos, pero no puede ser fruto de los hombres, debiendo venir de una entrega a Dios, "el único que puede dárnosla".
Benedicto XVI lamentó que este camino de unidad no haya avanzado en los últimos años, privando a católicos y luteranos de beber "del mismo cáliz", lo que dijo considerar entristecedor, una situación "pecaminosa". Pero destacó haber señales recientes de una mayor aproximación en este sentido, y enfatizó: "Esperamos que Él nos lleve a esta unidad".



