

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 08-09-2010, Gaudium Press) El contexto de la sociedad actual requiere desarrollo de la validez e inviolabilidad, inalienabilidad e indivisibilidad universales de los derechos humanos. El Papa Benedicto XVI se encontró este miércoles con cerca de 30 miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que estuvieron en Roma para la conmemoración del 60º aniversario de la Convención Europea sobre Derechos Humanos.
Benedicto XVI agradeció el compromiso del Consejo Europeo en la promoción y defensa de la inviolabilidad de la dignidad de la persona humana, la defensa contra la violencia, intolerancia y, también, la protección de "víctimas de conflictos", y aquellos "que viven en democracias frágiles".
"Yo sé que la Asamblea Parlamentaria tiene en su agenda tópicos importantes que dicen respecto a todas las personas que viven en situaciones particularmente difíciles o que son sometidas a graves violaciones de su dignidad", declaró el Papa, citando especialmente deficientes físicos, niños que sufren maltratos, refugiados y "aquellos que pagan una cuenta alta por la actual crisis económica y financiera", víctimas de "extremismo o de nuevas formas de esclavitud, como tráfico de personas, drogas y prostitución".
El Papa recordó que los Estados Miembros del Consejo de Europa no pueden construir "un diálogo fructífero entre culturas" sin un entendimiento en la misma vía acerca de valores y derechos comunes, así como de los principios estables y universales, que están enraizados en la dignidad natural de cada persona. Estos principios son respeto por la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, el matrimonio basado "en el don exclusivo e indisoluble del intercambio entre un hombre y una mujer", y la libertad de religión y educación.
"La fe cristiana no impide, sino favorece esta búsqueda, y es una invitación para buscar una base sobrenatural para esta dignidad", agregó el Papa.



