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Arzobispo de Singapur invita a los católicos a ser canales de misericordia en el Jubileo
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7 de Diciembre de 2015 / 0 Comentarios
 
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Singapur (Lunes, 07-12-2015, Gaudium Press) El Arzobispo de Singapur, Mons. William Goh, redactó una Carta Pastoral con motivo del Año Santo de la Misericordia que inicia en la Iglesia Católica el próximo 08 de diciembre. El prelado indicó las razones por las cuales el mundo necesita la Misericordia de Dios y la forma como los creyentes pueden cooperar para llevarla a todos. "Lo que el mundo necesita más hoy, más que en cualquier tiempo de la historia, es misericordia", afirmó.

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La contemplación de Cristo en la Crucifixión y en la insititución del Sacramento de la Eucaristía es uno de los caminos recomendados por Mons. Goh para descubrir la misericordia de Dios. Foto: Fr. Lawrence, OP.
La falta de misericordia en el mundo se evidencia en los extendidos actos de violencia, especialmente lo cometidos contra los más vulnerables como los ancianos o los niños no nacidos, en la valoración de las personas de acuerdo a su utilidad y en la tendencia a juzgar a los demás de acuerdo a nuestra perspectiva personal. Los pecados del orgullo, el resentimiento y la ira, el egoísmo y el hedonismo, impiden la práctica de la misericordia.

El prelado hizo un llamado a perdonar las ofensas sufridas para "ser libres para amar y ser misericordiosos". Esto evitaría que hiciéramos sufrir inconscientemente a otro lo que hemos sufrido nosotros. "En lugar de aprender de los errores de los que nos han herido, perpetuamos sus pecados", advirtió. "¿No es eso de lo que se trata el pecado original? No sólo estamos en solidaridad con el pecado, sino que perpetuamos los pecados de nuestros ancestros en nuestra vida". De igual modo, los pecados de envidia, ambición, gula, orgullo y lujuria anulan la capacidad de ser misericordioso. "Queremos satisfacer nuestros propios placeres. Buscamos nuestra propia seguridad a costa de los otros. Tomamos todo lo que podemos pero no sacrificamos nuestro tiempo y energía por el servicio de los demás".

Canales de Misericordia

Ante esta realidad, los católicos deben convertirse en "canales de la misericordia de Dios", a través de la virtud de la humildad. "Sólo al hacernos conscientes de nuestra pobreza en el amor y la misericordia y, al mismo tiempo, de nuestro egoísmo y odio, podemos comenzar a buscar la misericordia de Dios. Darse cuenta del propio pecado y el estado del alma es el primer paso hacia la búsqueda de la misericordia de Dios", explicó. "Para ser misericordiosos, primero tenemos que recibir la misericordia de Dios".

Como camino para abrirse a la misericordia, Mons. Goh recomendó contemplar a Cristo, meditando las Sagradas Escrituras especialmente en las narraciones del misterio pascual de Jesucristo, y en particular la Crucifixión y la Eucaristía. Las peregrinaciones son oportunidades para esta reflexión, ya que este tipo de eventos "no es para mirar el paisaje, sino para orar, reflexionar en la misericordia de Cristo mientras recordamos que somos peregrinos en el camino".

"El lugar más privilegiado para experimentar la misericordia de Dios es a través del Sacramento de la Reconciliación", recordó el Arzobispo, quien pidió a los sacerdotes y religiosos liderar con el ejemplo el recurso frecuente a este sacramento. A los confesores les pidió ser especialmente atentos, comprensivos, pacientes, compasivos, motivantes, así como estar más disponibles para administrar las confesiones. "En el mismo sentido, motivo a todos los católicos a hacer una confesión regular, al menos una vez al mes, y asistir al menos a una Misa a la semana en adición a la Eucaristía dominical, para que puedan recibir la gracia de Dios a través de los sacramentos", exhortó.

Una vez recibida la misericordia de Dios, los creyentes deben llevarla a sus hermanos, perdonando a quienes los han ofendido y realizando las obras de misericordia con los necesitados y sufrientes. "A medida que salimos en pos de ellos, nuestros corazones se abrirán y a través de ellos llegamos a la experiencia de la alegría de la misericordia y el amor". Finalmente, Mons. Goh recordó a los fieles comenzar el Jubileo con un examen de conciencia para acudir al Sacramento de la Reconciliación y comenzar el camino para ser canales de misericordia en el mundo.

Con información de Arquidiócesis de Singapur.

 

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Arzobispo de Singapur invita a los católicos a ser canales de misericordia en el Jubileo

Singapur (Lunes, 07-12-2015, Gaudium Press) El Arzobispo de Singapur, Mons. William Goh, redactó una Carta Pastoral con motivo del Año Santo de la Misericordia que inicia en la Iglesia Católica el próximo 08 de diciembre. El prelado indicó las razones por las cuales el mundo necesita la Misericordia de Dios y la forma como los creyentes pueden cooperar para llevarla a todos. "Lo que el mundo necesita más hoy, más que en cualquier tiempo de la historia, es misericordia", afirmó.

INSTITUCIÓN EUCARISTÍA GAUDIUM PRESSjpg
La contemplación de Cristo en la Crucifixión y en la insititución del Sacramento de la Eucaristía es uno de los caminos recomendados por Mons. Goh para descubrir la misericordia de Dios. Foto: Fr. Lawrence, OP.
La falta de misericordia en el mundo se evidencia en los extendidos actos de violencia, especialmente lo cometidos contra los más vulnerables como los ancianos o los niños no nacidos, en la valoración de las personas de acuerdo a su utilidad y en la tendencia a juzgar a los demás de acuerdo a nuestra perspectiva personal. Los pecados del orgullo, el resentimiento y la ira, el egoísmo y el hedonismo, impiden la práctica de la misericordia.

El prelado hizo un llamado a perdonar las ofensas sufridas para "ser libres para amar y ser misericordiosos". Esto evitaría que hiciéramos sufrir inconscientemente a otro lo que hemos sufrido nosotros. "En lugar de aprender de los errores de los que nos han herido, perpetuamos sus pecados", advirtió. "¿No es eso de lo que se trata el pecado original? No sólo estamos en solidaridad con el pecado, sino que perpetuamos los pecados de nuestros ancestros en nuestra vida". De igual modo, los pecados de envidia, ambición, gula, orgullo y lujuria anulan la capacidad de ser misericordioso. "Queremos satisfacer nuestros propios placeres. Buscamos nuestra propia seguridad a costa de los otros. Tomamos todo lo que podemos pero no sacrificamos nuestro tiempo y energía por el servicio de los demás".

Canales de Misericordia

Ante esta realidad, los católicos deben convertirse en "canales de la misericordia de Dios", a través de la virtud de la humildad. "Sólo al hacernos conscientes de nuestra pobreza en el amor y la misericordia y, al mismo tiempo, de nuestro egoísmo y odio, podemos comenzar a buscar la misericordia de Dios. Darse cuenta del propio pecado y el estado del alma es el primer paso hacia la búsqueda de la misericordia de Dios", explicó. "Para ser misericordiosos, primero tenemos que recibir la misericordia de Dios".

Como camino para abrirse a la misericordia, Mons. Goh recomendó contemplar a Cristo, meditando las Sagradas Escrituras especialmente en las narraciones del misterio pascual de Jesucristo, y en particular la Crucifixión y la Eucaristía. Las peregrinaciones son oportunidades para esta reflexión, ya que este tipo de eventos "no es para mirar el paisaje, sino para orar, reflexionar en la misericordia de Cristo mientras recordamos que somos peregrinos en el camino".

"El lugar más privilegiado para experimentar la misericordia de Dios es a través del Sacramento de la Reconciliación", recordó el Arzobispo, quien pidió a los sacerdotes y religiosos liderar con el ejemplo el recurso frecuente a este sacramento. A los confesores les pidió ser especialmente atentos, comprensivos, pacientes, compasivos, motivantes, así como estar más disponibles para administrar las confesiones. "En el mismo sentido, motivo a todos los católicos a hacer una confesión regular, al menos una vez al mes, y asistir al menos a una Misa a la semana en adición a la Eucaristía dominical, para que puedan recibir la gracia de Dios a través de los sacramentos", exhortó.

Una vez recibida la misericordia de Dios, los creyentes deben llevarla a sus hermanos, perdonando a quienes los han ofendido y realizando las obras de misericordia con los necesitados y sufrientes. "A medida que salimos en pos de ellos, nuestros corazones se abrirán y a través de ellos llegamos a la experiencia de la alegría de la misericordia y el amor". Finalmente, Mons. Goh recordó a los fieles comenzar el Jubileo con un examen de conciencia para acudir al Sacramento de la Reconciliación y comenzar el camino para ser canales de misericordia en el mundo.

Con información de Arquidiócesis de Singapur.

 


 

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