Loading
 
 
 
Loading
 
Sacerdote y autor explica por qué la Iglesia Católica protege el celibato de sacerdotes
Loading
 
26 de Enero de 2017 / 0 Comentarios
 
Imprimir
 
 

Denver (Jueves, 26-01-2017, Gaudium Press) El P. Gary Selin, sacerdote de la Arquidiócesis de Denver, Estados Unidos, Profesor del Seminario Teológico de St. John Vianney y autor del libro Priestly Celibacy: Theological Foundations (Celibato Sacerdotal: Fundamentos Teológicos) explicó en entrevista concedida a National Catholic Register algunas de las razones por las cuales la Iglesia conserva y valora el celibato como un tesoro de su disciplina y espiritualidad.

CELIBATO SACERDOTAL LIBRO GAUDIUM PRESS.jpg
El libro de su autoría fue inspirado inicialmente por una charla del Cardenal Francis Stafford a la cual asistió en sus años de seminarista. "Nos dejó con una sensación de admiración", recordó el P. Selin. "Él afirmó que el celibato sacerdotal era más que una disciplina, una mera ley que pueda ser cambiada fácilmente. Enseñó que era integral al sacerdocio y relacionada intrínsecamente con la Eucaristía". Esta comprensión abrió el panorama del entonces seminarista para comprender la centralidad de la Eucaristía en su vocación, de forma que fuera la fuente de toda la labor pastoral y de un amor no dividido del sacerdote hacia Cristo y su Iglesia.

El sacerdote recordó varios argumentos materiales ofrecidos en favor del celibato en términos de recursos, disponibilidad de tiempo y otros, pero desestimó que sean suficientes para comprender su necesidad. "El corazón célibe desea la intimidad y sólo Dios es la 'heredad' del sacerdote", comentó. "En otras palabras, el celibato está primero por el bien de la unión del sacerdote con Cristo, con la cual y en la cual él sirve a la Iglesia. El ministerio se sigue de la unidad".

"Un sacerdote célibe es un hito que nos recuerda que esta vida no es la única que tenemos", añadió. "Somos creados para estar con el Dios Trino por siempre en el Cielo, donde seremos como Dios, ya que lo veremos tal cual es". El P. Selin acudió a la Sagrada Escritura, la Patrística y la teología para exponer en su libro razones más profundas que las simplemente pragmáticas. Además, señala aspectos de la historia del celibato poco conocidos, como la antigua disciplina de exigir a los presbíteros que ya estuvieran casados en el momento de su ordenación el mantener continencia, ya que habían tomado por esposa a la Iglesia. El desarrollo de la tradición de la Iglesia de rito latino avanzó esta norma a la de elegir a candidatos solteros que permanecen célibes durante su ministerio.

Si bien la Iglesia admite como legítima la disciplina de las Iglesias de rito oriental que admiten sacerdotes casados, reconoce que el celibato es una práctica de mayor excelencia, la cual "ha sido guardada por la Iglesia durante siglos como una joya brillante" en palabras del Beato Pablo VI en Sacerdotalis Caelibatus. El P. Selin insistió en la importancia de no ver esta exigencia como una carga, sino como un don que permite al sacerdote una mayor libertad y un seguimiento más perfecto en la imitación de la vida de Cristo, de quien emana todo sacerdocio.

Con información de National Catholic Register

 

Loading
Sacerdote y autor explica por qué la Iglesia Católica protege el celibato de sacerdotes

Denver (Jueves, 26-01-2017, Gaudium Press) El P. Gary Selin, sacerdote de la Arquidiócesis de Denver, Estados Unidos, Profesor del Seminario Teológico de St. John Vianney y autor del libro Priestly Celibacy: Theological Foundations (Celibato Sacerdotal: Fundamentos Teológicos) explicó en entrevista concedida a National Catholic Register algunas de las razones por las cuales la Iglesia conserva y valora el celibato como un tesoro de su disciplina y espiritualidad.

CELIBATO SACERDOTAL LIBRO GAUDIUM PRESS.jpg
El libro de su autoría fue inspirado inicialmente por una charla del Cardenal Francis Stafford a la cual asistió en sus años de seminarista. "Nos dejó con una sensación de admiración", recordó el P. Selin. "Él afirmó que el celibato sacerdotal era más que una disciplina, una mera ley que pueda ser cambiada fácilmente. Enseñó que era integral al sacerdocio y relacionada intrínsecamente con la Eucaristía". Esta comprensión abrió el panorama del entonces seminarista para comprender la centralidad de la Eucaristía en su vocación, de forma que fuera la fuente de toda la labor pastoral y de un amor no dividido del sacerdote hacia Cristo y su Iglesia.

El sacerdote recordó varios argumentos materiales ofrecidos en favor del celibato en términos de recursos, disponibilidad de tiempo y otros, pero desestimó que sean suficientes para comprender su necesidad. "El corazón célibe desea la intimidad y sólo Dios es la 'heredad' del sacerdote", comentó. "En otras palabras, el celibato está primero por el bien de la unión del sacerdote con Cristo, con la cual y en la cual él sirve a la Iglesia. El ministerio se sigue de la unidad".

"Un sacerdote célibe es un hito que nos recuerda que esta vida no es la única que tenemos", añadió. "Somos creados para estar con el Dios Trino por siempre en el Cielo, donde seremos como Dios, ya que lo veremos tal cual es". El P. Selin acudió a la Sagrada Escritura, la Patrística y la teología para exponer en su libro razones más profundas que las simplemente pragmáticas. Además, señala aspectos de la historia del celibato poco conocidos, como la antigua disciplina de exigir a los presbíteros que ya estuvieran casados en el momento de su ordenación el mantener continencia, ya que habían tomado por esposa a la Iglesia. El desarrollo de la tradición de la Iglesia de rito latino avanzó esta norma a la de elegir a candidatos solteros que permanecen célibes durante su ministerio.

Si bien la Iglesia admite como legítima la disciplina de las Iglesias de rito oriental que admiten sacerdotes casados, reconoce que el celibato es una práctica de mayor excelencia, la cual "ha sido guardada por la Iglesia durante siglos como una joya brillante" en palabras del Beato Pablo VI en Sacerdotalis Caelibatus. El P. Selin insistió en la importancia de no ver esta exigencia como una carga, sino como un don que permite al sacerdote una mayor libertad y un seguimiento más perfecto en la imitación de la vida de Cristo, de quien emana todo sacerdocio.

Con información de National Catholic Register

 


 

Deja un comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *




 
Loading
PublicidadGaudiumPressEsHomeRight
Loading

Familias, jóvenes, pequeños y también adultos mayores de varios puntos de Venezuela se dieron cit ...
 
Al término de la novena Mons. Olmsted consagrará la Diócesis de Phoenix al Inmaculado Corazón de ...
 
El propósito es contar con nuevos integrantes para el Coro y Orquesta “Santa Teresa de Jesús”, ...
 
La vocación, según Mons. Brito, "como todo en la vida, precisa ser descubierta, despertada, prom ...
 
La Tradicional festividad religiosa oriunda de Belén de Pará, el Cirio de Nazaret ocurrirá entre ...
 
Loading


Lo que se está twitteando sobre

Loading


 
 

Loading

Loading