

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 23-09-2009, Gaudium Press) En carta firmada por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, el Papa Benedicto XVI manifestó hoy su solidaridad a los familiares y amigos del misionero italiano Ruggero Ruvoletto, muerto el último fin de semana en Manaos, y condenó duramente el acto de violencia.
En el mensaje, Benedicto XVI rechaza el "acto vil y cruel contra un pacífico servidor del Evangelio" y asegura su proximidad espiritual en la oración. El breve telegrama fue enviado al arzobispo de Manaos, Mons. Luiz Soares Vieira.
Natural de la ciudad italiana de Padua, el padre Ruggero Ruvoletto, de 52 años, actuaba en esa arquidiócesis hace dos años como responsable directo por el Área Misionera Inmaculado Corazón de María. Estaba encargado de diversos proyectos sociales, entre los cuales la construcción de una escuela para niños y un centro para enseñar la lengua italiana. El sacerdote fue muerto con un tiro en su casa en el barrio de Santa Etelvina.
La policía, que inicialmente trabajó con la hipótesis de latrocinio - robo seguido de muerte - todavía no tiene pistas sobre el caso. Algunas agencias llegaron a anunciar la prisión de tres sospechosos, pero la información no fue confirmada por la policía.



