Loading
 
 
 
Loading
 
Papa habló de la misión de la Iglesia a 150 nuevos obispos, en la Sala del Consistorio
Loading
 
14 de Septiembre de 2018 / 0 Comentarios
 
Imprimir
 
 

Ciudad del Vaticano (Viernes, 14-09-2018, Gaudium Press) El Papa Francisco recibió ayer en audiencia cerca de 150 nuevos obispos que participan del curso promovido por la Congregación para los Obispos y que terminó el día de ayer.

El encuentro fue realizado en la Sala del Consistorio, al final de la mañana.

3.jpg

Discurso

Recordando a todos el regalo precioso de Dios que recibieron al entrar en el ministerio episcopal, Francisco dijo que casi "por acaso" encontraron "el tesoro de la vida":

"Ustedes no son resultado de un escrutinio meramente humano, sino de una elección de lo Alto. Por eso, de ustedes se exige no una dedicación intermitente, una fidelidad en fases alternadas, una obediencia selectiva, sino ustedes son llamados a consumirse noche y día."

Responder al Pueblo de Dios

Francisco observó la necesidad de estar siempre vigilante "cuando la luz desaparece" o cuando surgen las tentaciones.

Es preciso ser fiel inclusive cuando, en el calor del día, disminuyen "las fuerzas de la perseverancia". Y eso porque el pueblo de Dios tiene el derecho de encontrar "en los labios, el corazón y la vida" de los obispos el mensaje tan esperado ofrecido por la "paternidad de Dios", dijo él.

"¡La Iglesia no es nuestra, -afirmó el Pontífice- sino es de Dios! ¡Él vino antes que nosotros y estará después de nosotros! El destino de la Iglesia, del pequeño rebaño, es victoriosamente escondido en la cruz del Hijo de Dios. Nuestros nombres están esculpidos en su corazón; nuestra suerte está en sus manos".

Francisco continuó:

"Cristo sea su alegría, el Evangelio sea el alimento", principalmente delante de las familias que frecuentan las parroquias.

En sus palabras el Papa apuntó a un ministerio perseverante delante de las propias comunidades, donde "el bien normalmente no hace ruido, no es tema de los blogs y no aparece en las primeras páginas".

"Esposa para amar, virgen para proteger, madre para hacer fecunda"

Para Francisco, "este es el objetivo de la Iglesia: distribuir en el mundo este vino nuevo que es Cristo. Nada puede desviarnos de esa misión".

"Tenemos necesidad continua de odres nuevos (Mc 2,22), y todo aquello que hacemos no es nunca suficiente para tornarnos dignos del vino nuevo que son llamados a contener y distribuir. Pero, justamente por eso, los recipientes sepan que sin el vino nuevo serán, de cualquier forma, jarros de piedra fría, capaces de recordar la falta, pero no de donar la totalidad. Nada los distraía de esa meta: ¡donar la totalidad!"

Fue a esa altura que el Papa Francisco enfatizó que la santidad -consciente- no debe ser fruto del aislamiento y aconsejó que los obispos acojan la Iglesia, como "esposa para amar, virgen para proteger, madre para hacer fecunda"; en un terreno que precisa "ser fértil para la semilla del Verbo y jamás pisado por jabalíes" (Sal 80,14).

Iglesia Más Santa

El Pontífice encerró sus palabras alertando a los obispos para que se pregunten qué pueden hacer para tornar más santa la Iglesia:
"Por eso, insisto para que no se avergüencen de la carne de sus Iglesias. Entren en diálogo con sus cuestionamientos. Pido una atención especial al clero y los seminarios. No podemos responder a los desafíos que tenemos en relación a ellos sin actualizar nuestros procesos de selección, acompañamiento, análisis." (JSG)

(De la Redacción de Gaudium Press, con informaciones de Vatican News)

 

Loading
Papa habló de la misión de la Iglesia a 150 nuevos obispos, en la Sala del Consistorio

Ciudad del Vaticano (Viernes, 14-09-2018, Gaudium Press) El Papa Francisco recibió ayer en audiencia cerca de 150 nuevos obispos que participan del curso promovido por la Congregación para los Obispos y que terminó el día de ayer.

El encuentro fue realizado en la Sala del Consistorio, al final de la mañana.

3.jpg

Discurso

Recordando a todos el regalo precioso de Dios que recibieron al entrar en el ministerio episcopal, Francisco dijo que casi "por acaso" encontraron "el tesoro de la vida":

"Ustedes no son resultado de un escrutinio meramente humano, sino de una elección de lo Alto. Por eso, de ustedes se exige no una dedicación intermitente, una fidelidad en fases alternadas, una obediencia selectiva, sino ustedes son llamados a consumirse noche y día."

Responder al Pueblo de Dios

Francisco observó la necesidad de estar siempre vigilante "cuando la luz desaparece" o cuando surgen las tentaciones.

Es preciso ser fiel inclusive cuando, en el calor del día, disminuyen "las fuerzas de la perseverancia". Y eso porque el pueblo de Dios tiene el derecho de encontrar "en los labios, el corazón y la vida" de los obispos el mensaje tan esperado ofrecido por la "paternidad de Dios", dijo él.

"¡La Iglesia no es nuestra, -afirmó el Pontífice- sino es de Dios! ¡Él vino antes que nosotros y estará después de nosotros! El destino de la Iglesia, del pequeño rebaño, es victoriosamente escondido en la cruz del Hijo de Dios. Nuestros nombres están esculpidos en su corazón; nuestra suerte está en sus manos".

Francisco continuó:

"Cristo sea su alegría, el Evangelio sea el alimento", principalmente delante de las familias que frecuentan las parroquias.

En sus palabras el Papa apuntó a un ministerio perseverante delante de las propias comunidades, donde "el bien normalmente no hace ruido, no es tema de los blogs y no aparece en las primeras páginas".

"Esposa para amar, virgen para proteger, madre para hacer fecunda"

Para Francisco, "este es el objetivo de la Iglesia: distribuir en el mundo este vino nuevo que es Cristo. Nada puede desviarnos de esa misión".

"Tenemos necesidad continua de odres nuevos (Mc 2,22), y todo aquello que hacemos no es nunca suficiente para tornarnos dignos del vino nuevo que son llamados a contener y distribuir. Pero, justamente por eso, los recipientes sepan que sin el vino nuevo serán, de cualquier forma, jarros de piedra fría, capaces de recordar la falta, pero no de donar la totalidad. Nada los distraía de esa meta: ¡donar la totalidad!"

Fue a esa altura que el Papa Francisco enfatizó que la santidad -consciente- no debe ser fruto del aislamiento y aconsejó que los obispos acojan la Iglesia, como "esposa para amar, virgen para proteger, madre para hacer fecunda"; en un terreno que precisa "ser fértil para la semilla del Verbo y jamás pisado por jabalíes" (Sal 80,14).

Iglesia Más Santa

El Pontífice encerró sus palabras alertando a los obispos para que se pregunten qué pueden hacer para tornar más santa la Iglesia:
"Por eso, insisto para que no se avergüencen de la carne de sus Iglesias. Entren en diálogo con sus cuestionamientos. Pido una atención especial al clero y los seminarios. No podemos responder a los desafíos que tenemos en relación a ellos sin actualizar nuestros procesos de selección, acompañamiento, análisis." (JSG)

(De la Redacción de Gaudium Press, con informaciones de Vatican News)

 


 

Deja un comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



 
Loading
PublicidadGaudiumPressEsHomeRight
Loading

El primer concierto tendrá lugar el 30 de septiembre con el organista Mattias Wager, de la Catedral ...
 
A través de una puesta en escena se recordó el recorrido que hace un año -del 6 al 10 de septiemb ...
 
El Santo Padre llegará al país el sábado 22 de septiembre. Hace 25 años también lo hacía San J ...
 
La iniciativa es promovida por el curso del Centro de Enseñanza Superior. Tiene lugar en el Seminar ...
 
La cuerda posee 800 metros de largo, es uno de los principales íconos de la festividad. ...
 
Loading


Lo que se está twitteando sobre

Loading


 
 

Loading

Loading