{"id":178964,"date":"2024-11-06T17:11:14","date_gmt":"2024-11-06T22:11:14","guid":{"rendered":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/?p=178964"},"modified":"2024-11-06T17:11:14","modified_gmt":"2024-11-06T22:11:14","slug":"la-muerte-de-un-fundador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/content\/la-muerte-de-un-fundador\/","title":{"rendered":"La muerte de un Fundador"},"content":{"rendered":"

Mons. Jo\u00e3o Scognamiglio Cl\u00e1 Dias, de 85 a\u00f1os, falleci\u00f3 el viernes 1 de noviembre. Fundador de los Heraldos del Evangelio, la entrega de su alma se produjo en medio de varios signos vistos por muchos. <\/em><\/p>\n

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Redacci\u00f3n (<\/strong>06\/11\/2024 16:58<\/strong>, <\/strong>Gaudium Press<\/strong><\/a>)<\/strong> La muerte del fundador de una orden o congregaci\u00f3n religiosa ocurre casi siempre en medio de signos o asociaciones a la santidad por parte de sus hijos espirituales, que buscan en las gracias del Cielo que le han sido concedidas, el refuerzo de la misi\u00f3n a la que dedic\u00f3 su vida y a la que sus miembros, a ejemplo del fundador, se dedicar\u00e1n a partir de all\u00ed. Sin embargo, las se\u00f1ales no siempre son tan evidentes o claras como las que vimos el \u00faltimo fin de semana, con la muerte del fundador de los Heraldos del Evangelio.<\/p>\n

Mons. Jo\u00e3o Scognamiglio Cl\u00e1 Dias, de 85 a\u00f1os, falleci\u00f3 el viernes 1 de noviembre. Fundador de los Heraldos del Evangelio, la entrega de su alma se produjo en medio de varios signos vistos por muchos, y ante los cuales no hay duda. En primer lugar, se da un d\u00eda despu\u00e9s del aniversario de su Primera Comuni\u00f3n, ocasi\u00f3n en la que tambi\u00e9n pudo recibir por \u00faltima vez el Cuerpo de Cristo. Quienes acusan a los Heraldos de una devoci\u00f3n exagerada o de una veneraci\u00f3n precipitada al fundador, no pueden decir que esta coincidencia haya sido inventada por ellos. Adem\u00e1s, fue el 1 de noviembre, fecha en la que todo el mundo celebra el D\u00eda de Todos los Santos, excepto en Brasil, tierra de Monse\u00f1or, quiz\u00e1s repitiendo el dicho de que \u201cel santo de la casa no hace milagros\u201d. Brasil es conocido por tener a sus h\u00e9roes m\u00e1s valorados fuera que dentro de sus fronteras, al menos oficialmente: en Brasil, la Iglesia traslada la Solemnidad al domingo siguiente, a diferencia de la mayor parte de la Iglesia Cat\u00f3lica en el mundo. A\u00fan as\u00ed, la Solemnidad del domingo marc\u00f3 la despedida y \u00faltima misa f\u00fanebre del fundador cuyo maestro espiritual fue Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, tambi\u00e9n llamado fuera de Brasil con el t\u00edtulo de Cruzado del Siglo XX.<\/p>\n

Una fotograf\u00eda que circula entre sus miembros muestra un arco\u00edris justo arriba de la Bas\u00edlica en la que fue velado el cuerpo de Monse\u00f1or, durante la ceremonia de tres d\u00edas que culmin\u00f3 este domingo. Esta simbolog\u00eda podr\u00eda compararse con la de otra foto, la del famoso rayo en el Vaticano. El rayo como s\u00edmbolo de castigo, y el arco\u00edris, de esperanza. La tibieza de una parte del clero ser\u00e1 ciertamente cobrada con altos intereses, mientras que la verdadera esperanza que ofrece la Iglesia es la de siempre: el deseo de santidad y de radicalidad en el servicio a las almas, del apostolado vivo que solo parece poder renacer en el mundo cuando existe una orden fuerte y devota hacia su fundador. El amor al fundador es, contrariamente a lo que predica la malicia del mundo, el fermento de la verdadera acci\u00f3n de la gracia en la Iglesia, habiendo tantos ejemplos de ello en la historia: jesuitas, franciscanos, dominicos y tantos otros que tuvieron a sus fundadores como signos visibles de Dios en la Tierra.<\/p>\n

La estructura creada por los Heraldos del Evangelio ha sido fundamental para el sustento de la vida religiosa, a trav\u00e9s de una esmerada educaci\u00f3n cat\u00f3lica de ni\u00f1os y ni\u00f1as, buscando la preservaci\u00f3n de la inocencia y la verdadera formaci\u00f3n para la santidad entre una creciente multitud de familias. En este crecimiento, ciertamente algo silencioso, avanza aquella contrarrevoluci\u00f3n so\u00f1ada por Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, puesta en acci\u00f3n de manera a\u00fan m\u00e1s profunda por Mons. Jo\u00e3o al seguir radicalmente los pasos de su maestro y fundador.<\/p>\n

El ejemplo contrarrevolucionario de los Heraldos deber\u00eda servir como gran alerta y amonestaci\u00f3n a todos los que piensan enfrentar un mundo moderno anticristiano por sus propias fuerzas, ya sean pol\u00edticas, ret\u00f3ricas o intelectuales, olvidando que todo \u00e9xito proviene de Dios y que nadie vencer\u00e1 absolutamente nada sin estar radicalmente unido a \u00c9l. Y esta uni\u00f3n, defendida por el Dr. Plinio, solo podr\u00eda lograrse a trav\u00e9s de la Virgen Mar\u00eda, Madre del Redentor, canal de gracias por el cual Dios mismo quiso venir al mundo y v\u00eda perfect\u00edsima para acceder a \u00c9l en este mundo. No es casualidad que todas las obras marianas en la historia de la Iglesia hayan tenido una profusi\u00f3n de gracias y realizaciones incre\u00edbles, siendo igualmente perseguidas sin embargo, en cierta medida, por las fuerzas de las tinieblas representadas en los poderes de este mundo.<\/p>\n

Los Heraldos son radicales en su devoci\u00f3n a la Eucarist\u00eda: sus miembros, religiosos, religiosas y sacerdotes reciben el Cuerpo de Cristo dos veces al d\u00eda, el m\u00e1ximo permitido [por la Iglesia]. Esto se debe a la percepci\u00f3n del fundador de que, si el mundo ampl\u00eda cada d\u00eda las oportunidades para el pecado, como vemos, es preciso ampliar a\u00fan m\u00e1s las oportunidades para la gracia, so pena de no perseverar. Para ellos, considerados exagerados y radicales por un mundo indiferente y tibio, un alma que no se esfuerce al m\u00e1ximo para obtener la santidad por medio de la gracia, disponible exclusivamente en la Iglesia Cat\u00f3lica, no se mantiene estable ni siquiera en la obediencia a los diez mandamientos y, por lo tanto, no puede salvarse. Esta percepci\u00f3n viene del Dr. Plinio, quien vio al mundo caminar por los pasos de la Revoluci\u00f3n, que evolucionar\u00eda hasta el culto al demonio en su literalidad m\u00e1s radical. Si hoy vemos al mal presentarse de forma cada vez m\u00e1s radical, \u00bfno es en la radicalidad que los buenos precisan alinearse?<\/p>\n

La met\u00e1fora de la guerra, de la batalla, siempre fue la que m\u00e1s santific\u00f3 en la Iglesia. Esta combatividad, sin embargo, sufri\u00f3 un gigantesco rev\u00e9s en el siglo XX, siendo esta y no otra la raz\u00f3n principal de la crisis actual.<\/p>\n

Por \u00a0Cristian Derosa<\/em><\/p>\n

Periodista y escritor, autor del libro O Sol Negro da R\u00fassia: as ra\u00edzes ocultistas do eurasianismo<\/em>, adem\u00e1s de otros cinco t\u00edtulos sobre periodismo y opini\u00f3n p\u00fablica. Editor y fundador del site del Instituto Estudos Nacionais<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mons. Jo\u00e3o Scognamiglio Cl\u00e1 Dias, de 85 a\u00f1os, falleci\u00f3 el viernes 1 de noviembre. Fundador de los Heraldos del Evangelio, la entrega de su alma se produjo en medio de varios signos vistos por muchos. Redacci\u00f3n (06\/11\/2024 16:58, Gaudium Press) La muerte del fundador de una orden o congregaci\u00f3n religiosa ocurre casi siempre en medio… Ver art\u00edculo<\/a>","protected":false},"author":8,"featured_media":178965,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[4312,234,3819,3529],"class_list":["post-178964","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-arautos-do-evangelho","tag-heraldos-del-evangelio","tag-joao-cla","tag-joao-scognamiglio-cla-dias"],"acf":[],"featured_image_src":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/imagen.jpg","newsletter_img":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/imagen-aspect-ratio-570-300.jpg","newsletter_date":"20241106","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=178964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178964\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/media\/178965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=178964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=178964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=178964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}