{"id":180541,"date":"2024-12-16T23:07:34","date_gmt":"2024-12-17T04:07:34","guid":{"rendered":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/?p=180541"},"modified":"2024-12-17T08:17:12","modified_gmt":"2024-12-17T13:17:12","slug":"de-compras-navidenas-a-la-busqueda-de-la-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/content\/de-compras-navidenas-a-la-busqueda-de-la-felicidad\/","title":{"rendered":"De compras navide\u00f1as, a la b\u00fasqueda de la felicidad"},"content":{"rendered":"

\u201cEst\u00e1n de visita mis cuatro sobrinos del norte, en quienes se concentra todo el afecto paterno\u2026\u201d <\/em><\/p>\n

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Foto: Unplash \/ Tita<\/p><\/div>\n

Redacci\u00f3n (<\/strong>16\/12\/2024 20:28<\/strong>, <\/strong>Gaudium Press<\/strong><\/a>)<\/strong> Est\u00e1n de visita mis cuatro sobrinos del norte, en quienes se concentra todo el afecto paterno pues no tengo m\u00e1s, y que adem\u00e1s son los \u00fanicos nietos de mis padres. Gracias a Dios son fuente de bastante consuelo, y la exuberancia de actividad de su ni\u00f1ez, que puede alcanzar moment\u00e1neamente cotas extenuantes, se ve m\u00e1s que matizada con su ingenio, inocencia y alegr\u00eda.<\/p>\n

Pero hay que comprarles los regalos.<\/p>\n

Entre otras cosas la mayor ya me hizo un obsequio, y nada m\u00e1s real que \u2018amor con amor se paga\u2019. Est\u00e1 ella en edad de adentrarse en la lectura, ya es capaz de concluir obras no tan densas \u2014me dice la mam\u00e1, por lo que supuse que un texto de f\u00e1cil recorrido podr\u00eda ser un buen regalo navide\u00f1o.<\/p>\n

Justo d\u00edas atr\u00e1s me contaron que en cierto mall <\/em>hab\u00eda una feria con todo tipo de libros, a muy buen precio, de manera que, terminadas las tareas laborales, cog\u00ed mi pichirilo y me aprest\u00e9 en\u00e9rgico a atravesar la marisma de autos de la ciudad, distra\u00eddo por la audiolectura de un cl\u00e1sico literario, y animado por una posible compra buena y accesible.<\/p>\n

\u2014Bueno, ya que est\u00e1 aqu\u00ed, me dije, aproveche y compre el regalo para su pap\u00e1, los otros debidos, y de paso entret\u00e9ngase con las psicolog\u00edas de las gentes en modo Navidad<\/em>, que siempre hallar\u00e1 cosas interesantes.<\/p>\n

\u2014Pero \u00bfqu\u00e9 le va a comprar a su anciano padre, que le sirva, que no tenga?, segu\u00ed pensando.<\/p>\n

Realmente no eran muchas las opciones (exceptuada una isla propia o una limusina, cosas a las que a\u00fan no tengo acceso, gracias a Dios\u2026) por lo que tambi\u00e9n me decid\u00ed en este caso por un libro, tal vez de su inter\u00e9s, que contiene historias selectas y bien contadas de la Independencia de Am\u00e9rica (espero que ni sobrina ni padre lean esta nota, pues se perder\u00edan la sorpresa. Que yo sepa, no me leen). En cualquier caso, y como dicen en mi pa\u00eds, \u00e9l sabr\u00e1 valorar por encima de todo el \u201cdetalle\u201d, ofrecido al calor de una reuni\u00f3n familiar.<\/p>\n

Recorriendo el mall,<\/em> mis pensamientos comenzaron a volar hacia el eterno tema, central en nuestra existencia en este valle de l\u00e1grimas, el de la felicidad, de qu\u00e9 es lo que proporciona felicidad. Y entonces record\u00e9 una nota del prof. Plinio Corr\u00eaa de Oliveira acerca del asunto, titulada \u201cLa alegr\u00eda que el demonio promete pero que no da\u201d, de la cual hasta hoy conservo el impacto que me caus\u00f3.<\/p>\n

En resumen, Dr. Plinio comentaba dos fotos.<\/p>\n

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Una era de una familia campesina de una isla italiana, un grupo de cuatro nietos en torno de la abuelita, de quienes se percibe la pobreza pues todos van con el pie al suelo. La anciana porta sobre su cabeza una cesta con frutas o flores, no s\u00e9 bien. Todos ten\u00edan un rostro perfumado por una genuina sonrisa.<\/p>\n

Otra foto era la de un genial ni\u00f1o de sus diez a\u00f1os y pantalones cortos, tambi\u00e9n pobre, que caminaba por una calle de Par\u00eds portando como si fueran del mejor bordeaux<\/em> dos botellas de un sencillo vino de mesa, sin etiqueta de f\u00e1brica, del que se percib\u00eda que tanto botellas y tal vez hasta corchos eran de car\u00e1cter reutilizable. No obstante la cara del ni\u00f1o era una sinfon\u00eda; no solo estaba alegre sino altivo en su alegr\u00eda, era una l\u00e1mpara, un faro, tanto que su gesto y porte atra\u00edan la atenci\u00f3n de dos chicuelas detr\u00e1s que contemplaban admiradas al infante y al objeto de su felicidad. La foto era una f\u00e1bula.<\/p>\n

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Resaltaba Dr. Plinio de la primera foto, que el camino era de tierra, senda que no ten\u00eda en sus costados ni cines, ni shoppings<\/em>, ni restaurants<\/em>. Las aspiraciones de los integrantes del cuadro no eran propiamente comprar un piso en la Quinta Avenida de Nueva York, o un auto del a\u00f1o.<\/p>\n

Pero \u00bfde d\u00f3nde una alegr\u00eda tan genuina, tan real y tan intensa?<\/strong><\/p>\n

En esencia, la alegr\u00eda brotaba de esos rostros porque ellos, familia y chico, a\u00fan participaban de la tradici\u00f3n de la austeridad cristiana.<\/p>\n

En la familia el Dr. Plinio ve\u00eda el sereno pero decidido sentido de sacrificio de cada uno, que favorec\u00eda una caridad compartida y comunicada entre ellos; ve\u00eda que eran almas no ara\u00f1adas por el ego\u00edsmo de la vida, que a\u00fan se maravillaban ante cosas como la contemplaci\u00f3n de la naturaleza. No era que el Dr. Plinio menospreciase los frutos de la civilizaci\u00f3n \u2014\u00e9l, que fue tan gigante defensor de la civilizaci\u00f3n nacida de la Sangre de Cristo\u2014 sino que la austeridad cristiana, el sacrificio cristiano en el que viv\u00edan todas estas personas, les daba una frescura de alma apropiada para saborear las moderadas satisfacciones que la vida pod\u00eda traer. Cualquier peque\u00f1o objeto complementario a los de su vida cotidiana, los llenaba de alegr\u00eda.<\/p>\n

Era en la mortificaci\u00f3n, en la sobriedad, donde los instrumentos de sus almas manten\u00edan el resorte que les permit\u00eda el placer casto de vivir. La propia sobriedad de vida serv\u00eda de \u2018aceite conservante\u2019 de su capacidad de ser feliz.<\/p>\n

Claro, de la consideraci\u00f3n de esos rostros, Dr. Plinio part\u00eda al an\u00e1lisis de la cultura pagana en la que ya se sumerg\u00eda el mundo cuando hizo ese an\u00e1lisis. El hombre, de tanto procurar el dinero y el placer, s\u00ed hab\u00eda conseguido dinero pero hab\u00eda perdido el verdadero placer, justificando el t\u00edtulo del art\u00edculo: el demonio hab\u00eda prometido que en el placer constante y excesivo estaba la felicidad, y era la felicidad la que justamente hab\u00eda arrebatado al hombre neopaganizado de nuestros tiempos.<\/p>\n

Lo anterior no era una reivindicaci\u00f3n de la sociedad de pobreza comunista, sino de la austeridad cristiana, porque austero pod\u00eda y deber\u00eda ser tanto el rey como el mendigo, y esclavo sensual de los placeres sin freno pod\u00eda ser desde el nababo hasta el desempleado.<\/p>\n

\u2014Eh, siempre es bueno recordar esos principios, justo en un mall<\/em>, donde todo grita: \u2018felicidad igual a placer desmedido\u2019, me dije. Pero, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 viendo usted en esta gente?<\/p>\n

El centro comercial estaba habitado por personas m\u00e1s bien de escasos recursos. En l\u00edneas generales, no llevaban muchos paquetes en sus manos, sino sobre todo gozaban de pasear en familia, y los rostros manifestaban la alegr\u00eda del sentirse queridos por sus cercanos. Pero s\u00ed parec\u00eda que estaban creyendo el mensaje de la publicidad, el de \u2018dinero y compras = felicidad\u2019. Es decir, a grandes l\u00edneas, ten\u00edan cierta felicidad de situaci\u00f3n buena, pero ansiaban la enga\u00f1osa.<\/p>\n

\u2014Para esto, como para cualquier cosa, solo hay un remedio en profundidad: Recordar y celebrar la vida del Due\u00f1o del Universo, que quiso nacer pobre en una Gruta en Bel\u00e9n, muri\u00f3 pobre en una Cruz por amor, dio origen a la civilizaci\u00f3n m\u00e1s esplendorosa pero austera, y nos espera en el Reino de la Felicidad, me dije tambi\u00e9n a m\u00ed mismo.<\/p>\n

Que Cristo Jes\u00fas, el Ni\u00f1o Dios, que pronto nacer\u00e1, y de quien naci\u00f3 la mayor civilizaci\u00f3n y la m\u00e1s bella de la Historia, nos conduzca por el camino de la verdadera felicidad, fruto de la sacralidad, de la austeridad, de la templanza, de la admiraci\u00f3n. Fruto de la gracia de Dios.<\/p>\n

Por Sa\u00fal Castiblanco<\/em><\/p>\n

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