{"id":180650,"date":"2024-12-18T19:35:13","date_gmt":"2024-12-19T00:35:13","guid":{"rendered":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/?p=180650"},"modified":"2024-12-19T09:31:25","modified_gmt":"2024-12-19T14:31:25","slug":"relatos-de-ana-catalina-emmerich-de-la-noche-de-navidad-comentados-por-plinio-correa-de-oliveira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/es.gaudiumpress.org\/content\/relatos-de-ana-catalina-emmerich-de-la-noche-de-navidad-comentados-por-plinio-correa-de-oliveira\/","title":{"rendered":"Relatos de Ana Catalina Emmerich de la noche de Navidad, comentados por Plinio Corr\u00eaa de Oliveira"},"content":{"rendered":"
La Beata Emmerich describe lo que habr\u00eda sucedido la noche del nacimiento del Salvador. En una reuni\u00f3n el Dr. Plinio coment\u00f3 esos textos.<\/em><\/p>\n Natividad de Bicci di Lorenzo – Iglesia de San Giovannino dei Cavalieri (Florencia)<\/p><\/div>\n Redacci\u00f3n (<\/strong>18\/12\/2024 19:06<\/strong>, <\/strong>Gaudium Press<\/strong><\/a>)<\/strong> La Beata Ana Catalina Emmerich (1) describe lo que habr\u00eda sucedido la noche del nacimientos del Salvador. En una reuni\u00f3n el prof. Plinio Corr\u00eaa de Oliveira coment\u00f3 esos textos:<\/p>\n Describe [la Beata Emmerich], pues, lo que habr\u00eda sucedido la Noche de Navidad. San Jos\u00e9, avisado por Nuestra Se\u00f1ora del inminente nacimiento del Ni\u00f1o, se dispuso a preparar el pesebre en la cueva de Bel\u00e9n para recibir al Hijo de Dios. El modo en que lo hizo es extremadamente hermoso: extendi\u00f3 una capa de delicadas plantas y, sobre \u00e9stas, bonitas flores que encontr\u00f3 en un prado cercano, cubri\u00e9ndolo todo con una modesta colcha tra\u00edda por la Sant\u00edsima Virgen.<\/p>\n Me parece de una rara elegancia la idea de que el Ni\u00f1o Jes\u00fas pudiera dormir su primera noche sobre flores \u2014tal vez unos lirios del campo que Salom\u00f3n, en toda su gloria, no logr\u00f3 imitar\u2014 y, cosa a\u00fan m\u00e1s espl\u00e9ndida a los ojos de Dios, envuelto en una colcha tejida por Nuestra Se\u00f1ora.<\/p>\n Seg\u00fan la vidente, aproximadamente una hora antes del nacimiento, tras otro aviso de Mar\u00eda Sant\u00edsima, San Jos\u00e9 encendi\u00f3 varias l\u00e1mparas que hab\u00eda llevado para esa ocasi\u00f3n y las suspendi\u00f3 de unas p\u00e9rtigas que hab\u00eda a ambos lados de la cueva. Fueron los primeros fuegos artificiales que brillaron en alabanza al Ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n Magn\u00edfica e intens\u00edsima luz dorada<\/strong><\/p>\n Lleg\u00f3 entonces el momento culminante del nacimiento del Hombre-Dios. En las visiones de Ana Catalina Emmerich, \u00bfc\u00f3mo sucedi\u00f3?<\/p>\n Es dogma de fe que Nuestra Se\u00f1ora fue virgen antes, durante y despu\u00e9s del parto. Por lo tanto, ser\u00eda necesario presentar este nacimiento virginal rodeado de un inmenso misterio. Y narra ella lo siguiente: San Jos\u00e9, aunque padre legal, pero no natural, de aquel ni\u00f1o, no deb\u00eda presenciar ese instante glorioso, pues era algo que s\u00f3lo deb\u00eda ser visto por Dios y Mar\u00eda Sant\u00edsima. Entonces \u2014\u00a1delicadeza de la Providencia!\u2014 una ovejita se acerc\u00f3 a la cueva y empez\u00f3 a balar, haciendo un ruido que podr\u00eda molestar a la Virgen en aquel momento; y San Jos\u00e9 embebido de solicitud por la divina Madre, sali\u00f3 y fue tras aquel animalito para calmarlo y alejarlo de all\u00ed.<\/p>\n Ahora bien, al regresar a la cueva, la parte que \u00e9l hab\u00eda acomodado como dormitorio de Nuestra Se\u00f1ora, separada por unas paup\u00e9rrimas esteras, se hallaba inmersa en una magn\u00edfica e intens\u00edsima luz dorada. San Jos\u00e9 se dio cuenta de que Mar\u00eda estaba de rodillas, con las manos cruzadas sobre el pecho y mirando hacia Oriente, en elevad\u00edsima meditaci\u00f3n. El patriarca entendi\u00f3 que no deb\u00eda avanzar m\u00e1s. La luz dorada lo apart\u00f3 de esa escena \u00fanica, cuyo contenido real s\u00f3lo habr\u00e1 sido presenciado por Dios y los \u00e1ngeles.<\/p>\n Un ni\u00f1o bello como un rel\u00e1mpago<\/strong><\/p>\n San Jos\u00e9 se retir\u00f3 a otro rinc\u00f3n de la cueva y all\u00ed se puso en oraci\u00f3n. Cuenta Ana Catalina Emmerich que una luz muy brillante comenz\u00f3 a extenderse desde Nuestra Se\u00f1ora y envolver todo el ambiente. A medida que este fulgor ganaba intensidad, la Virgen Mar\u00eda se iba elevando del suelo, y ya se encontraba a buena distancia de \u00e9ste cuando San Jos\u00e9 finalmente abandon\u00f3 su lugar para ver lo que estaba pasando. Entonces, Nuestra Se\u00f1ora, en un \u00e9xtasis maravilloso, le comunic\u00f3: \u00a1el Ni\u00f1o ha nacido!<\/p>\n Dirige la mirada al suelo y ve al reci\u00e9n nacido, un ni\u00f1o \u2014en palabras de Ana Catalina\u2014 \u00abbello como un rel\u00e1mpago\u00bb, es decir, m\u00e1s luminoso y espl\u00e9ndido que la propia luz que clareaba la cueva en ese momento. Era el lumen Christi, cerca del cual se eclipsan todas las dem\u00e1s luces.<\/p>\n De seguido ocurre esta escena: Nuestra Se\u00f1ora sale del \u00e9xtasis, baja de nuevo al suelo y permanece una hora entera contemplando al Ni\u00f1o que hab\u00eda nacido sobre un tejido extendido por Ella. As\u00ed pues, el Hombre-Dios hab\u00eda venido al mundo en la mayor penuria material posible.<\/p>\n Transcurrido ese per\u00edodo de adoraci\u00f3n, Mar\u00eda Sant\u00edsima se levanta, toma al Ni\u00f1o, bello como un rel\u00e1mpago, y lo coloca en los brazos de San Jos\u00e9. \u00a1Imag\u00ednense la felicidad del esposo virginal de Nuestra Se\u00f1ora al sentir ese fr\u00e1gil cuerpo del Dios humanado! Tambi\u00e9n \u00e9l venera al Hijo del Alt\u00edsimo recostado en ese primer pesebre que fueron sus propios brazos. Luego, lo deposita en el pesebre, junto al cual la Virgen y \u00e9l se arrodillan, permaneciendo los dos en oraci\u00f3n, en un silencio ang\u00e9lico y celestial.<\/p>\n Primera adoraci\u00f3n nocturna de la historia<\/strong><\/p>\n Mientras tanto, todo el entorno, hasta las propias piedras de la cueva, estremec\u00edan de esplendor y alegr\u00eda, apreci\u00e1ndose un como regocijo incluso en los seres inanimados, porque el Ni\u00f1o Jes\u00fas hab\u00eda nacido. En verdad, ese gozo que exist\u00eda en la cueva era el de toda la naturaleza, transformada por aquel acontecimiento indescriptible. Las flores se abr\u00edan y exhalaban magn\u00edficos perfumes, los aromas del follaje eran estupendos y una luz cada vez m\u00e1s intensa comenz\u00f3 a brillar sobre la cueva. Y ese resplandor fue el que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los pastores acampados en los alrededores.<\/p>\n Vemos, a trav\u00e9s de estas descripciones, el tacto con el que Ana Catalina presenta el nacimiento del Ni\u00f1o Dios, con sus delicados aspectos, la conducta de San Jos\u00e9, la actitud de la Sant\u00edsima Virgen, el parto misterioso, en fin, todo perfecto, tal y como podr\u00eda haber ocurrido.<\/p>\n La vidente tambi\u00e9n narra que, al cabo de un rato, estando el Ni\u00f1o en el pesebre, San Jos\u00e9 se preocup\u00f3 por Nuestra Se\u00f1ora y, aunque Ella no mostraba cansancio, le llev\u00f3 un asiento y el lecho de reposo de la Sant\u00edsima Virgen, por si quisiera descansar. Los dos permanecieron recogidos en elevada oraci\u00f3n, y as\u00ed empez\u00f3 la primera adoraci\u00f3n nocturna de la historia.<\/p>\n Si pensamos en el Ni\u00f1o bello como un rel\u00e1mpago y su Madre hermosa como la luna, entenderemos un poco mejor la maravillosa fragancia de la Navidad.<\/p>\n Inusitada alegr\u00eda sentida en toda la tierra<\/strong><\/p>\n Como hemos se\u00f1alado antes, Ana Catalina dice que la luz que brillaba en la cueva sirvi\u00f3 de aviso a los pastores de Bel\u00e9n, los cuales se enteraron as\u00ed del nacimiento de Jes\u00fas. Ella describe este aspecto de la Natividad de una forma muy edificante, atractiva y piadosa, propia a infundir devoci\u00f3n y fervor en nuestras almas. Ley\u00e9ndola, comprendemos que ser\u00eda l\u00f3gico y razonable que las cosas hubieran pasado de esa manera. Narra la vidente:<\/p>\n \u00abHe visto en muchos lugares, hasta en los m\u00e1s lejanos, una ins\u00f3lita alegr\u00eda, un extraordinario movimiento en esta noche. He visto los corazones de muchos hombres de buena voluntad reanimados por un ansia, plena de alegr\u00eda, y, en cambio, los corazones de los perversos llenos de temores\u00bb.<\/p>\n Esta descripci\u00f3n nos hace pensar en los d\u00edas mejores que la Providencia le reserva a la cristiandad, cuando Nuestra Se\u00f1ora ejercer\u00e1 de hecho su realeza sobre el mundo, y entonces todo lo bueno, noble y bello florecer\u00e1 en la humanidad: los hombres desear\u00e1n el bien con alegr\u00eda; el sacrificio, la dedicaci\u00f3n y la renuncia, en el entusiasmo de su alma.<\/p>\n La naturaleza festeja el nacimiento del Salvador<\/strong><\/p>\n \u00abHasta en los animales he visto manifestarse alegr\u00eda en sus movimientos y brincos\u00bb.<\/p>\n C\u00e1rpatos Ucranianos<\/p><\/div>\n Imaginemos una magn\u00edfica noche de Oriente, la hermosa naturaleza ba\u00f1ada por una soberbia luz de la luna y envuelta a una temperatura suave. Ovejas, cabras y otros animales empiezan a brincar y a jugar, los p\u00e1jaros revolotean y cantan, las flores desprenden su mejor perfume. Es la fiesta de la naturaleza por el nacimiento del Salvador.<\/p>\n Subrayo lo razonable que es que esto haya sucedido. En efecto, est\u00e1 en consonancia con el orden natural de las cosas que, al venir al mundo el Ni\u00f1o Jes\u00fas, a quien est\u00e1 sometida toda la naturaleza, \u00e9sta se alegrara con la presencia de su divino Bienhechor y expresara su satisfacci\u00f3n manifestando un mejor colorido, una mayor belleza, etc.<\/p>\n \u00abLas flores levantaban sus corolas, las plantas y los \u00e1rboles tomaban nuevo vigor y verdor, y esparc\u00edan sus fragancias y perfumes. He visto brotar fuentes de agua de la tierra\u00bb.<\/p>\n Ese brotar de las fuentes de agua de la tierra me parece altamente simb\u00f3lico. El manantial que fluye, la vida que surge del suelo, representa las gracias que se extienden sobre los hombres. El agua significa vida y vigor para la tierra; la gracia es un factor vivificante para el alma humana.<\/p>\n \u00abEl cielo ten\u00eda un color rojo oscuro sobre Bel\u00e9n, mientras se ve\u00eda un vapor tenue y brillante sobre la gruta del pesebre, [\u2026] y el valle de los pastores\u00bb.<\/p>\n Otra hermosa descripci\u00f3n. Hemos o\u00eddo hablar de las auroras rosadas, conocemos crep\u00fasculos rojizos, pero un cielo nocturno con este tono rojo intenso debe haber reflejado un esplendor especial. Y sobre la cueva, una niebla iluminada, atrayente, repleta de misterios.<\/p>\n La \u00abtorre de los pastores\u00bb, s\u00edmbolo de la Iglesia<\/strong><\/p>\n \u00abA distancia doble de la gruta del pesebre se encontraba lo que llamaban la torre de los pastores. Era un gran andamiaje piramidal, hecho de madera, que ten\u00eda por base enormes bloques de la misma roca: estaba rodeado de \u00e1rboles verdes y se alzaba sobre una colina aislada en medio de una llanura. Estaba rodeado de escaleras; ten\u00eda galer\u00edas y torrecillas, todo cubierto de esteras\u00bb.<\/p>\n Ana Catalina explica que \u00e9se era el punto de observaci\u00f3n donde converg\u00edan todos los pastores de la regi\u00f3n y se quedaban durante la noche vigilando sus reba\u00f1os.<\/p>\n Creo que esta torre de los pastores es un hermoso s\u00edmbolo de la Iglesia Cat\u00f3lica: los obispos, con sus reba\u00f1os, que se congregan en la \u00fanica torre de la Iglesia, en el sentido estructural de la palabra, que es la c\u00e1tedra de San Pedro. Desde lo alto de \u00e9sta, el Pastor de los pastores lanza su mirada vigilante para defender al redil contra lobos y ladrones.<\/p>\n Tambi\u00e9n la vidente dice que esa torre emerg\u00eda de entre los \u00e1rboles, en lo alto de una colina completamente aislada. El resto era llano. Una vez m\u00e1s, algo que recuerda al papado, porque en equiparaci\u00f3n con \u00e9ste todo parece llano. El romano pont\u00edfice es la autoridad suprema, el m\u00e1s augusto jerarca de la Iglesia y, como tal, el jerarca m\u00e1s grande del universo, porque ning\u00fan hombre poderoso en el orden temporal puede compararse con \u00e9l.<\/p>\n \u00abDesde lejos [la torre] produc\u00eda la impresi\u00f3n de un gran barco con muchos m\u00e1stiles y velas. Desde esta torre se gozaba de una espl\u00e9ndida vista de toda la comarca. Se ve\u00eda a Jerusal\u00e9n [\u2026]. Las familias de los pastores habitaban esos lugares en un radio de unas dos leguas. Ten\u00edan granjas aisladas, con jardines y praderas. Se reun\u00edan junto a la torre, donde guardaban los utensilios que ten\u00edan en com\u00fan\u00bb.<\/p>\n Es interesante imaginar esas casas de las familias de los pastores desperdigadas alrededor de la torre, con sus jardines y granjas. Sobre todo esto cae la noche, volvi\u00e9ndose misteriosa, magn\u00edficamente p\u00farpura y a lo lejos una neblina blanca, iluminada, que comienza a nacer. \u00bfC\u00f3mo habr\u00e1 sido el deslumbramiento de los vig\u00edas ante este espect\u00e1culo?<\/p>\n El anuncio de los \u00e1ngeles a los pastores<\/strong><\/p>\n \u00abAl nacimiento de Jesucristo vi a estos tres pastores muy impresionados ante el aspecto de aquella noche tan maravillosa [\u2026]. Entonces vieron maravillados la luz extraordinaria sobre la gruta del pesebre. [\u2026] Subieron a su mirador dirigiendo la vista hacia la gruta. Mientras los tres pastores estaban mirando hacia aquel lado del cielo, he visto descender sobre ellos una nube luminosa, dentro de la cual not\u00e9 un movimiento a medida que se acercaba\u00bb.<\/p>\n El anuncio del \u00e1ngel a los pastores, de Juan Correa de Vivar \u2013 Museo de la Santa Cruz, Toledo (Espa\u00f1a)<\/p><\/div>\n Se entiende que se trata del anuncio de los \u00e1ngeles, que no aparecen de repente, sino que van precedidos de una nube luminosa que prepara el coraz\u00f3n de los pastores para la buena nueva. Cada vez m\u00e1s brillante y bella a medida que se acerca, esa nube eleva gradualmente el esp\u00edritu de aquellos hombres sencillos, que se van tomando de encanto y admiraci\u00f3n con todo lo que ven.<\/p>\n \u00abPrimero vi que se dibujaban formas vagas, luego rostros, finalmente o\u00ed c\u00e1nticos muy armoniosos, muy alegres, cada vez m\u00e1s claros. [\u2026] Apareci\u00f3 un \u00e1ngel ante ellos, que les dijo: [\u2026] \u201cOs ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo, el Se\u00f1or. Por se\u00f1al os doy \u00e9sta: encontrar\u00e9is al Ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales, echado en un pesebre\u201d. Mientras el \u00e1ngel dec\u00eda estas palabras, el resplandor se hac\u00eda cada vez m\u00e1s intenso a su alrededor. Vi a cinco o siete grandes figuras de \u00e1ngeles muy bellos y luminosos. Llevaban en las manos una especie de banderola larga, donde se ve\u00edan letras del tama\u00f1o de un palmo y o\u00ed que alababan a Dios cantando: \u201cGloria a Dios en las alturas y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad\u201d\u00bb.<\/p>\n Un acontecimiento rodeado de magnificencias<\/strong><\/p>\n \u00abM\u00e1s tarde tuvieron la misma aparici\u00f3n los pastores que estaban junto a la torre. Unos \u00e1ngeles tambi\u00e9n aparecieron a otro grupo de pastores, cerca de una fuente, al este de la torre, a unas tres leguas de Bel\u00e9n. No he visto que los pastores fueran en seguida a la gruta del pesebre, porque unos se encontraban a legua y media de distancia y otros a tres: los he visto, en cambio, consult\u00e1ndose unos a otros acerca de lo que llevar\u00edan al reci\u00e9n nacido y preparando los regalos con toda premura. Llegaron a la gruta del pesebre al rayar el alba\u00bb.<\/p>\n Tratemos de imaginar la inusual belleza del amanecer que sigui\u00f3 a una noche tan magn\u00edfica. Y c\u00f3mo se reviste de particular atracci\u00f3n la escena en la que esos pastores \u2014hombres sencillos y de buena voluntad a quienes se le promet\u00eda la paz\u2014, en medio de todo el esplendor de la naturaleza en fiesta y bajo una aurora magn\u00edfica, se acercan a la gruta del pesebre para adorar al Salvador.<\/p>\n Percibimos as\u00ed de cu\u00e1ntas magnificencias fue rodeado por Dios la Natividad de su Hijo, dado al mundo por Mar\u00eda Sant\u00edsima, bajo el paternal y maravillado desvelo de San Jos\u00e9.<\/p>\n (Extra\u00eddo, con adaptaciones, de: Dr. Plinio. S\u00e3o Paulo. A\u00f1o X. N.\u00ba 117 (dic, 2007); pp. 18-23.)<\/p>\n ___<\/p>\n Notas<\/em><\/p>\n 1 El texto comentado ha sido tomado de la siguiente obra, de la que transcribimos algunos fragmentos: BEATA ANA CATALINA EMMERICH. Visiones y revelaciones completas. Buenos Aires: Guadalupe, 1952, t. II, pp. 218-222.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La Beata Emmerich describe lo que habr\u00eda sucedido la noche del nacimiento del Salvador. En una reuni\u00f3n el Dr. Plinio coment\u00f3 esos textos. Redacci\u00f3n (18\/12\/2024 19:06, Gaudium Press) La Beata Ana Catalina Emmerich (1) describe lo que habr\u00eda sucedido la noche del nacimientos del Salvador. En una reuni\u00f3n el prof. 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