viernes, 19 de abril de 2024
Gaudium news > Exponen en Polonia sotana que llevaba San Juan Pablo II el día del atentado en 1981

Exponen en Polonia sotana que llevaba San Juan Pablo II el día del atentado en 1981

Cracovia (Sábado, 16-05-2015, Gaudium Press) La sotana que llevaba San Juan Pablo II el día del atentado en la Plaza de San Pedro, 13 de mayo de 1981, fue expuesta en una de las capillas del Santuario de San Juan Pablo II en Cracovia. La reliquia fue aportada por el Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia y durante mucho tiempo secretario personal del Pontífice.

SOTANA JUAN PABLO II GAUDIUM PRESS.jpg
La reliquia expuesta en el Santuario de San Juan Pablo II en Cracovia. Foto: WYD2016.

Según informó la Agencia KAI, la reliquia no había sido expuesta en público en 34 años, siendo resguardada por un grupo de religiosas. «Era difícil, ya no podía mantenerla en casa. Era necesario trasladarla a un lugar donde se resguardara», explicó el Cardenal con motivo de la exposición de la reliquia. «Que sea un testigo de este ataque, pero también un testimonio de la magnitud de San Juan Pablo II».

«En unas horas será el aniversario 34 del asesinato. Entonces comenzó la historia de la sotana – 13 de mayo de la Fiesta de Nuestra Señora de Fátima», relató el purpurado, quien destacó la manera como el Santo Padre relacionó los acontecimientos con las revelaciones de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima. «Antes no lo conocía, especialmente el tercer secreto», agregó el Arzobispo. «Cuando mejoró un poco su salud, pidió que le llevaran ese tercer secreto».

El Cardenal también recordó otros detalles del trágico acontecimiento: «Fue un día especial angustia, pero también de gracia. El Santo Padre seguía en la ambulancia cuando era consciente con su voz cada vez más débil, pero dijo que perdonaba a quien lo hizo; que no sabía quién era pero lo perdonó». El purpurado afirmó que San Juan Pablo II estaba feliz de poder ofrecer su sufrimiento por el bien de la Iglesia.

La sotana blanca del santo Pontífice conserva los agujeros de la bala y las manchas de sangre de la herida causada, siendo una reliquia que no debe ser conservada en un museo sino expuesta en un templo, tal como ha sido dispuesto en el Santuario.

Con información de Agencia KAI.

 

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas