Loading
 
 
 
Loading
 
"La Iglesia invita a todos a vivir el Evangelio de la Paz", dice el Obispo de Uruguaiana, Brasil
Loading
 
28 de Julio de 2015 / 0 Comentarios
 
Imprimir
 
 

Uruguaiana (Martes, 28-07-2015, Gaudium Press) Mons. Aloísio A. Dilli, Obispo de la Diócesis de Uruguaiana, en el Estado de Río Grande del Sur, escribió un artículo sobre el Año de la Paz, una bella e importante iniciativa de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), ante las muchas formas de violencia que amenazan diariamente en el país.

1.jpg
Nuestro Señor, el Príncipe de la Paz

Según el Prelado, el lema "Somos de la Paz" revela determinación, en el sentido de participación, de implicación como quien cree en la paz y se considera artesano de la misma, o sea, de la cultura de la Paz y el Amor. Él además recuerda que la fraternidad (ser hermano - hermana) es deseo fundamental de la persona humana; pues ella es ser relacional, que busca comunión.

El Obispo también apunta algunas prácticas causantes de violencia, las cuales frustran la positiva búsqueda de realización de la persona humana: homicidios, corrupción, desvíos de presupuestos públicos, impunidad, que traen consecuencias trágicas para la sociedad, como hambre, desempleo, enfermedades, analfabetismo, recesión de la economía, etc.

"Superarlas es tarea de todos, sobre todo, de los responsables por el ejercicio del bien común. También cada cristiano, dentro de sus posibilidades, es llamado a dar su contribución para erradicar todas las relaciones que ofenden la dignidad humana. Nos damos cuenta que la Paz no es resultado de situaciones de simple conformismo o actitudes de pasividad, sino ella es fruto de la verdad, la justicia, la libertad y el amor", evalúa.

Mons. Dilli quiere presentar la Paz a partir de la Sagrada Escritura, o sea, el Evangelio de la Paz (Ef 2, 17). Conforme él, el término bíblico ‘shalom', usado para traducir la palabra Paz, tiene rico significado, sea como saludo o como despedida, expresando el deseo de bien completo y perfecto y abarcando el bienestar, la abundancia, la salud, la prosperidad, la armonía con Dios, con los otros y el mundo creado.

"Quien la conoce debe también promoverla (n. 14). Ella es don, pues se identifica con el propio Jesucristo, considerado como nuestra Paz (Ef 2, 14). Por eso la dura realidad de la violencia, la injusticia, los sufrimientos, causados por relaciones sociales y económicas desviadas del bien común, apelan a la consciencia y la responsabilidad de todos (nn. 15 e 16)", completa.

Además, el Obispo también afirma que la Iglesia, deseando ser fiel a la Palabra de Dios, propone corajudamente la Paz como ideal de la vida humana, sobre todo a través del magisterio de los últimos Papas. Pío XII afirmaba "Con la paz nada se pierde. Todo, con la guerra, puede ser perdido". Ya Pablo VI insistía en la completa exclusión de la violencia en la sociedad que valoriza la dignidad humana y Juan Pablo II recordaba "No hay paz sin justicia, ni justicia sin perdón" (n. 18).

Para concluir, el Prelado resalta que son igualmente notables los diversos mensajes en el Día Mundial de la Paz (1 de enero), cuando los Pontífices, desde Pablo VI (1968), siempre se dirigen a los cristianos y a las personas de buena voluntad, con reflexiones y apelos de Paz, promoviendo un nuevo modo de pensar el ser humano, sus deberes y su propio destino (n. 19).

"El Papa Francisco entra también en esta fila de anunciadores de la cultura de la Paz y el Amor, al proclamar como esencial la fraternidad para construir una sociedad justa y de paz firme y duradera (n. 21). Así, confiando en la Palabra de Dios, la Iglesia invita a todos a vivir el Evangelio de la Paz (Ef 2, 17). (n. 22)." (FB)

Loading
"La Iglesia invita a todos a vivir el Evangelio de la Paz", dice el Obispo de Uruguaiana, Brasil

Uruguaiana (Martes, 28-07-2015, Gaudium Press) Mons. Aloísio A. Dilli, Obispo de la Diócesis de Uruguaiana, en el Estado de Río Grande del Sur, escribió un artículo sobre el Año de la Paz, una bella e importante iniciativa de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), ante las muchas formas de violencia que amenazan diariamente en el país.

1.jpg
Nuestro Señor, el Príncipe de la Paz

Según el Prelado, el lema "Somos de la Paz" revela determinación, en el sentido de participación, de implicación como quien cree en la paz y se considera artesano de la misma, o sea, de la cultura de la Paz y el Amor. Él además recuerda que la fraternidad (ser hermano - hermana) es deseo fundamental de la persona humana; pues ella es ser relacional, que busca comunión.

El Obispo también apunta algunas prácticas causantes de violencia, las cuales frustran la positiva búsqueda de realización de la persona humana: homicidios, corrupción, desvíos de presupuestos públicos, impunidad, que traen consecuencias trágicas para la sociedad, como hambre, desempleo, enfermedades, analfabetismo, recesión de la economía, etc.

"Superarlas es tarea de todos, sobre todo, de los responsables por el ejercicio del bien común. También cada cristiano, dentro de sus posibilidades, es llamado a dar su contribución para erradicar todas las relaciones que ofenden la dignidad humana. Nos damos cuenta que la Paz no es resultado de situaciones de simple conformismo o actitudes de pasividad, sino ella es fruto de la verdad, la justicia, la libertad y el amor", evalúa.

Mons. Dilli quiere presentar la Paz a partir de la Sagrada Escritura, o sea, el Evangelio de la Paz (Ef 2, 17). Conforme él, el término bíblico ‘shalom', usado para traducir la palabra Paz, tiene rico significado, sea como saludo o como despedida, expresando el deseo de bien completo y perfecto y abarcando el bienestar, la abundancia, la salud, la prosperidad, la armonía con Dios, con los otros y el mundo creado.

"Quien la conoce debe también promoverla (n. 14). Ella es don, pues se identifica con el propio Jesucristo, considerado como nuestra Paz (Ef 2, 14). Por eso la dura realidad de la violencia, la injusticia, los sufrimientos, causados por relaciones sociales y económicas desviadas del bien común, apelan a la consciencia y la responsabilidad de todos (nn. 15 e 16)", completa.

Además, el Obispo también afirma que la Iglesia, deseando ser fiel a la Palabra de Dios, propone corajudamente la Paz como ideal de la vida humana, sobre todo a través del magisterio de los últimos Papas. Pío XII afirmaba "Con la paz nada se pierde. Todo, con la guerra, puede ser perdido". Ya Pablo VI insistía en la completa exclusión de la violencia en la sociedad que valoriza la dignidad humana y Juan Pablo II recordaba "No hay paz sin justicia, ni justicia sin perdón" (n. 18).

Para concluir, el Prelado resalta que son igualmente notables los diversos mensajes en el Día Mundial de la Paz (1 de enero), cuando los Pontífices, desde Pablo VI (1968), siempre se dirigen a los cristianos y a las personas de buena voluntad, con reflexiones y apelos de Paz, promoviendo un nuevo modo de pensar el ser humano, sus deberes y su propio destino (n. 19).

"El Papa Francisco entra también en esta fila de anunciadores de la cultura de la Paz y el Amor, al proclamar como esencial la fraternidad para construir una sociedad justa y de paz firme y duradera (n. 21). Así, confiando en la Palabra de Dios, la Iglesia invita a todos a vivir el Evangelio de la Paz (Ef 2, 17). (n. 22)." (FB)


 

Deja un comentario
Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *




 
Loading
PublicidadGaudiumPressEsHomeRight
Loading

El P. Patrice Chocholski presentó a los medios filipinos la importancia del evento. ...
 
Un reporte da cuenta de un testimonio anónimo de oposición a las presiones de las autoridades. ...
 
Piezas de diversos países escritas desde el siglo XII al XX componen la selección musical de la p ...
 
La Corte Constitucional de Colombia emmitió fallo que excluye a la Iglesia del Servicio Nacional de ...
 
La promoción de una auténtica vida familiar es clave para preparar la llegada de Jesucristo. ...
 
Loading


Lo que se está twitteando sobre

Loading


 
 

Loading

Loading