El obispo de la Diócesis celebró una Misa solemne el 31 de enero, para conmemorar el suceso milagroso.
Redacción (05/02/2026 11:55, Gaudium Press) En una escena que resuena con fe en la historia de Colombia, la Diócesis de Tumaco celebró una misa el 31 de enero para conmemorar el 120º. aniversario del Milagro Eucarístico que detuvo un tsunami, que amenazaba con destruir ese puerto sobre el Pacífico en 1906.
“Hoy nos reunimos para celebrar los 120 años de ese milagro eucarístico —dijo el obispo, Mons. Franklin Misael Betancourt. De la ola, cuando el P. Gerardo y el P. Julián salieron desde aquí con Jesús Eucaristía a enfrentar la terrible ola que se venía para destruir este territorio”, expresó el prelado.
El obispo se refirió al milagro ocurrido en la mañana del 31 de enero de 1906. Ese día un fuerte terremoto estremeció la región e hizo que el mar se retirase aproximadamente un kilómetro, amenazando con volver en una inmensa ola.
Ver también: Milagro Eucarístico en Tumaco, Colombia
Ante ello, el entonces párroco de Tumaco, P. Gerardo Larrondo, “se apresuró a ir a la iglesia y sacó del sagrario una gran hostia consagrada y un copón para protegerla. Se dirigió rápidamente hacia la gente y levantando la Sagrada Forma exclamó: ‘Vamos, hijos míos, vamos todos hacia la playa, y que Dios se apiade de nosotros’”.
La población siguió al sacerdote, rezando “mientras divisaban a lo lejos una aterradora pared de agua que avanzaba a gran velocidad”. El sacerdote alzó la Sagrada Eucaristía trazando “una gran señal de la cruz”.
“¡Milagro! ¡Milagro!”, comenzaron a gritar los pobladores. “La inmensa ola que amenazaba con destruir el pueblo de Tumaco se detuvo de repente como bloqueada por una fuerza invisible más grande que la de la naturaleza, mientras que el mar volvía a su estado habitual”, se relata en el sitio web.
“A partir de esa fecha —dijo el obispo en su homilía—, el pueblo empezó a reunirse en el templo parroquial todos los años, para agradecer el estupendo milagro realizado por la presencia del Santísimo Sacramento, comparable en grandeza, nos atrevemos a decirlo, a los que se narran en la Sagrada Escritura”.
Más allá de este hecho extraordinario, el prelado destacó que en cada misa acontece el milagro eucarístico, en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
“Así como necesito el alimento diario y el aire para vivir, de igual manera y más necesito la eucaristía para mi vida”, dijo Mons. Betancourt.
Sobre el milagro ocurrido hace más de un siglo, el Obispo de Tumaco destacó que también fue conocido por San Carlo Acutis y forma parte de la exposición que elaboró sobre los milagros eucarísticos.
Antes de culminar la homilía, el prelado manifestó el deseo “de hacer de esta catedral el santuario del milagro eucarístico”. “Vamos a hacer un santuario aquí, un santuario bello, un santuario hermoso”, expresó.
“Les pido que oren para que logremos realizarlo. Y que todos vengan a visitarnos” a esta “diócesis eucarística”, animó Mons. Betancourt.
Con la Misa del 31 de enero se clausuraron también las 40 horas de adoración al Santísimo Sacramento que organizó la diócesis en conmemoración de los 120 años del milagro eucarístico de 1906.
Con información de Aciprensa.






Deje su Comentario