La ordenación de Cristhian Mendieta simboliza no solo la realización de una vocación personal, sino también la resiliencia de la Iglesia nicaragüense ante la adversidad, con muchos de sus miembros que continúan sirviendo a la fe incluso lejos de su tierra natal.

El nuevo sacerdote junto a Mons. Báez – Foto: Carmelite Quotes / X
Redacción (11/05/2026 15:41, Gaudium Press) Cristhian David Mendieta Hernández, de 30 años, originario de La Concepción, en el departamento de Masaya, Nicaragua, cumplió un sueño que la represión política en su país intentó impedir: fue ordenado sacerdote este sábado 9 de mayo en la Catedral de Santa María en Miami, Estados Unidos. El joven, quien trabajó estrechamente con el obispo auxiliar de Managua, Monseñor Silvio Báez, se convirtió en blanco de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, especialmente tras la intensificación de la persecución contra la Iglesia Católica en 2018.
Perseguido, Mendieta se vio obligado a abandonar Nicaragua poco después de que Monseñor Báez dejara el país en abril de 2019. En su exilio, pasó por Guatemala y Costa Rica antes de llegar a Estados Unidos, donde aterrizó en Miami en enero de 2022. Con el apoyo del propio Monseñor Báez y del Padre Marco Somarriba, párroco de la Iglesia Santa Ágata, pudo retomar y completar su formación sacerdotal.
En declaraciones a ACI Prensa, el nuevo sacerdote expresó su profunda gratitud: “Este sacerdocio es una bendición para mí, para mi familia, para la Iglesia y para el pueblo de Nicaragua”. Aseguró que lleva “a su pueblo y a su nación en el corazón” y que celebrará su primera misa para ellos.
Servicio en la Arquidiócesis de Miami
Cristhian Mendieta servirá como vicario parroquial en la parroquia de Santo Tomás Apóstol. Agradeció a la Arquidiócesis de Miami por la bienvenida, destacando que la experiencia en Estados Unidos le permitió ampliar su visión del ministerio: «Tenemos una perspectiva más amplia, pues nuestro servicio es para todo el pueblo de Dios». El sacerdote también enfatizó que el anhelo de libertad, paz y estabilidad es común entre los latinoamericanos.
El P. Edwing Román, vicario parroquial de la iglesia de Santa Ágata, celebró la ordenación con alegría: «Es una gran alegría tener al P. Cristhian como otro hermano en el sacerdocio. Es un joven de muchas virtudes, estudioso, piadoso y humilde, que conecta fácilmente con los fieles». Román le deseó que fuera «un pastor según el modelo de Jesucristo».
En un video publicado por la Arquidiócesis de Miami, el P. Cristhian relató que, a los seis años, durante un concierto, sorprendió a su familia al decir que quería ser sacerdote. Años después, el ejemplo de su párroco, el padre José Antonio —conocido por su dedicación a visitar comunidades remotas— fortaleció su vocación, llevándolo a abandonar su sueño inicial de ser médico.
Ordenación multicultural y mensaje del arzobispo
Junto con Mendieta, fueron ordenados otros ocho hombres: Adam Cahill, Henry Cárdenas Afanador, Tomasz Kaziel, Arístides Lima, Carlos Luzardo, Saint-Clos Papouloute, Pietro Pironato y Michele Sega. Los nuevos sacerdotes provienen de diferentes países, entre ellos Nicaragua, Italia, Polonia, Haití, Venezuela y Colombia.
En su homilía, el arzobispo de Miami, Mons. Thomas Wenski, destacó esta pluralidad y el desafío de ser sacerdote hoy. «En un mundo secularizado donde muchos han perdido el sentido de lo trascendente, el sacerdote es un enigma, un símbolo de gran contradicción», afirmó. Recordó las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me odió primero», y exhortó a los nuevos sacerdotes a afrontar los retos sin ansiedad ni mediocridad, sin dejarse intimidar ni influenciar por quienes hacen del poder, la riqueza o el placer los principales criterios de su vida. El obispo Wenski los animó a ser generosos con su tiempo y a estar disponibles para escuchar las confesiones de los fieles.
(Con información de Aciprensa)





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