miércoles, 13 de mayo de 2026
Gaudium news > “Sólo vivimos de lo que Dios nos hace llegar”: las religiosas que sostiene a enfermos pobres solo con la Providencia

“Sólo vivimos de lo que Dios nos hace llegar”: las religiosas que sostiene a enfermos pobres solo con la Providencia

Acogen a enfermos incurables y personas sin recursos, pero nunca piden ayuda económica: viven únicamente “colgados de Dios”.

1111111111

Foto: cottolengopalegre.org

Redacción (12/05/2026 17:30, Gaudium Press) Contra toda lógica humana, existe una obra de caridad que desde hace décadas sostiene hospitales para enfermos incurables y personas en extrema pobreza sin solicitar donativos ni depender de subvenciones. Se trata del Cottolengo del Padre Alegre, una institución inspirada en la confianza absoluta en la Providencia divina.

“Queremos vivir colgados de Dios, al amparo de su Providencia. Él sabe lo que necesitamos”, es el lema que guía a estas religiosas desde la fundación de la obra. Para ellas, la oración no es un complemento, sino el verdadero sostén de cada casa.

La Casa del Sagrado Corazón Cottolengo de Málaga, al igual que las demás sedes de la institución, recibe a personas que muchas veces ya no tienen a nadie más, enfermos incurables, abandonados y sin recursos económicos. Las religiosas aseguran que nunca piden ayudas ni aceptan aquello que provenga de solicitudes directas. “Sólo vivimos de lo que Dios nos hace llegar”, explican.

Y aseguran haber visto innumerables veces cómo la Providencia responde incluso en los momentos más críticos. Hace poco, en el Cottolengo de Madrid, una religiosa advirtió preocupada a la Superiora que apenas quedaban frutas y verduras para alimentar a los enfermos. “Son las diez de la mañana y apenas tenemos nada que dar”, le dijo. Su respuesta fue, 4

“Tenga fe, vaya a la capilla y pida al Señor lo que necesita; ya verá como no le falla”. Horas después, un camión cargado de alimentos llegó inesperadamente a la casa.

Una obra nacida de la confianza en Dios

El origen del Cottolengo del Padre Alegre se remonta al jesuita Padre Alegre Pujals, quien visitaba con frecuencia hospitales de Barcelona para acompañar a los enfermos más pobres y abandonados. Durante un viaje a Italia conoció la obra de san José Benito Cottolengo, en Turín, y quedó profundamente impactado por “la confianza en Dios como único apoyo de aquella Institución”.

Aunque el sacerdote murió antes de ver realizada la obra, dejó sembrada la misión en Rómualdo Zaragoza, un seglar al que dirigía espiritualmente. Con el apoyo del padre Guim y del arzobispo de Barcelona, doctor Irurita, la institución vio finalmente la luz en 1932.

Años después, en 1939, nació la Congregación de Hermanas Servidoras de Jesús, encargada hasta hoy de continuar esta misión. Su fundadora, Dolores Permanyer i Volart, definió el carisma de la congregación como “entregar la vida al servicio de Jesucristo en el hermano pobre y enfermo más necesitado”.

Actualmente, el Cottolengo del Padre Alegre cuenta con nueve casas en el mundo, seis en España, dos en Colombia y una en Portugal. Todas mantienen el mismo espíritu, ser testigos del amor de Dios presente en el mundo.

Las religiosas aseguran que los requisitos para ingresar son claros, padecer una enfermedad incurable y vivir en pobreza extrema. Allí, más que un hospital, buscan ofrecer una familia a quienes el mundo muchas veces ha olvidado.

Con información de Religión en Libertad

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas