“Aracaju nació a los pies de San Antonio” y “tener una imagen de ese porte en un lugar tan significativo ayuda a recordar la importancia del santo para nuestra historia y para la fe de nuestro pueblo”, dijo el arzobispo local.

Foto: Arquidiócesis de Aracaju.
Redacción (10/06/2026 14:49, Gaudium Press) Una estatua de San Antonio de Padua de 12 metros de altura fue instalada el lunes 8 de junio en la Colina de San Antonio, en Aracaju, capital del Estado de Sergipe, Brasil.
La imagen, producida en fibra de vidrio por el artista Gilvan Donato, pesa cerca de tres toneladas y hará parte del mirador dedicado al santo, en construcción en el local, “uno de los proyectos prioritarios del Programa Integrado de Desarrollo Cultural y Turístico de Sergipe”, según la Gobernación de ese Estado.
“Aracaju nació a los pies de San Antonio” y “tener una imagen de ese porte en un lugar tan significativo ayuda a recordar la importancia del santo para nuestra historia y para la fe de nuestro pueblo”, dijo el arzobispo de Aracaju, Mons. Josafá Menezes en la ceremonia de instalación de la imagen.
San Antonio fue un gran predicador franciscano, que combatió a herejes cátaros y patarinos en Italia y a los valdenses en Francia, con gran éxito, y además fue taumaturgo.
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Para Mons. Menezes, además del simbolismo religioso, la imagen del santo también se convierte en una atracción para la peregrinación religiosa y para todos los que visitan la ciudad.
Uno de los mayores símbolos del Estado
El monumento, según la Gobernación de Sergipe, fue instalado “en un punto planeado para preservar el paisaje urbano y potencializar la vista panorámica de la capital” del Estado y “pasa a componer un conjunto de intervenciones dirigidas a la valorización de la cultura, de la memoria y de la identidad del pueblo sergipano”.
“Estamos en un lugar donde prácticamente nació Aracaju. Ya es un importante punto de turismo religioso, con una vista maravillosa de la ciudad, y era necesaria una imagen como esa para abrillantar aún más el local”, dijo el gobernador de Sergipe, Fábio Mitidieri.
Según el gobernador, el proyecto del Mirador de San Antonio prevé “una inversión que incluye no solo la imagen, sino también un puente peatonal, ampliación del mirador, iluminación escénica y mejorías que van a transformar ese espacio en una gran atracción turística y religiosa para Sergipe”.
Mitidieri también destacó que “las obras” del mirador “continúan” y “hasta el final del año” serán entregados “el puente peatonal, la reforma de la escalinata, la iluminación escénica y toda la estructura del mirador”.
Para Mons. Josafá Menezes, “la revitalización de la Colina de San Antonio representa una valorización histórica”.
Estamos transformando uno de los mayores símbolos de Sergipe en un espacio aún más acogedor, fortaleciendo el turismo religioso y preservando un legado que inspira a generaciones”, dijo.
La Colina de San Antonio
La Colina de San Antonio, según la arquidiócesis de Aracaju, “es reconocida como una de las principales tarjetas postales de la capital de Sergipe y guarda una profunda conexión con la historia de la ciudad”.
En lo alto de la colina está la parroquia de San Antonio, una construcción del siglo XIX en estilo neogótico. La iglesia tiene en el altar un panel con la bajada del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los Apóstoles, y también ofrece una vista panorámica de Aracaju y del Río Sergipe.
Según la Biblioteca IBGE (Instituto Brasilero de Geografía y Estadística), “se cree que la Iglesia fue el local donde se inició la formación del antiguo poblado de San Antonio de Aracaju, que primero fue promovido a ciudad y después, el 17 de marzo de 1855, a capital del Estado”.
Con información de Acidigital.





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