jueves, 11 de junio de 2026
Gaudium news > Invitación del Papa en la Gran Canaria: espiritualidad cristocéntrica, eucarística y de comunión

Invitación del Papa en la Gran Canaria: espiritualidad cristocéntrica, eucarística y de comunión

Tras sus jornadas en Barcelona, el Papa ha arribado a la isla de Gran Canaria.

cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844 1

Foto: Vatican Media

Redacción (11/06/2026 11:00, Gaudium Press) Tras sus jornadas en Barcelona, el Papa ha arribado a la isla de Gran Canaria, frente a la costa noroeste de África, lugar de flujo migratorio. Allí se ha dirigido a la Catedral de Santa Ana, donde fue acogido por el obispo y el capítulo catedralicio, además de autoridades civiles.

Tras el saludo de Mons. Mazuelos Pérez y el testimonio de un sacerdote y la secretaria general de pastoral, el Papa ha dirigido a los presentes un discurso, el cual pronunció “como Padre y hermano en la fe”.

El Papa puso de presente que los canarios “tienen el privilegio de gozar cada día de la presencia majestuosa del mar. Dicen que en los ojos de un isleño esa imagen —que tiene sabor a patria y a hogar— permanece grabada en sus pupilas de manera perenne, y que se echa mucho de menos al estar lejos, “tierra adentro”. Este sentimiento corresponde a una sana nostalgia de inmensidad, de cielo y de mar abiertos que se extienden en el horizonte, sin límites ni fronteras; y a un corazón sensible dispuesto a despedir con una lágrima a los que se van y a recibir con los brazos abiertos a los que llegan. En este sentido, el mar a veces puede ser también sinónimo de distancia y de separación, de desafío y de camino por recorrer”.

Para recorrer el mar de este mundo, Dios, “«para enseñarnos el camino, vino el mismo a quien queríamos ir. ¿Y qué hizo? Nos puso el leño con el que poder atravesar el mar. Nadie es capaz de pasar el mar de este mundo si no lo lleva la cruz de Cristo» (San Agustín. Comentario al Evangelio de San Juan, 2, 2). Esta es la primera actitud que nos orienta para navegar en las aguas de la vida y llegar al destino, a la patria celestial: abrazar la cruz de Cristo”.

Los santos son aquellos que “supieron llevar a Jesús en sus barcas, confiaron en Él, abrazaron la cruz y calmaron así las olas de la incertidumbre y el temor (cf. Mt 8,23-27)”.

Abrazar la cruz es también ayudar “a llevar las cargas de tantos hermanos y hermanas crucificados por los dramas de la vida. Les agradezco esta generosa labor de caridad y misericordia”, dijo el Papa León.

Otra actitud de unión con Jesús es “cultivar una espiritualidad eucarística. Esto tiene relación con la antigua tradición que se conserva en esta hermosa catedral: la lluvia de pétalos de flores ante el Santísimo Sacramento que se realiza el día de la Ascensión, como signo de los bienes espirituales y celestiales que derrama el Señor al subir al cielo”. Espiritualidad eucarística que es también “espiritualidad de la unidad eclesial en el amor”, “amor que se hace alimento en la acogida, en la escucha, en la cercanía y en el cuidado de los más frágiles: «Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,35-36)”.

El Pontífice concluyó sus palabras, invitando a que “cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Espíritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad, virtudes que «son como tres estrellas que brillan en el cielo de nuestra vida espiritual para guiarnos hacia Dios» (S. Juan Pablo II, Audiencia, 22 noviembre 2000). Que la Bienaventurada Virgen María, Stella maris, nos oriente en nuestra travesía, nos ayude a “remar mar adentro” (cf. Lc 5,1-11) y así lleguemos al puerto seguro del encuentro definitivo con su Hijo Jesucristo. Gracias!”

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas