miércoles, 26 de agosto de 2026
Gaudium news > Nuestra Señora apuntó los cañones contra los herejes

Nuestra Señora apuntó los cañones contra los herejes

Además de los ataques externos promovidos por los suecos, los monjes de Jasna Góra sufrían presiones de traidores que deseaban su rendición.

Oblezenie Jasnej Gory przez Szwedow w 1655

Cerco de Jasna Góra Foto: Wikipedia

Redacción (26/08/2026 10:12, Gaudium Press) El 7 de diciembre de 1655, víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción, un noble polaco —detenido por los suecos cuando regresaba a su aldea procedente de Prusia— fue enviado a la fortaleza con la encomienda de presionar a los monjes de Jasna Góra para que capitularan.

Sin embargo, para sorpresa de todos, los animó a no entregarse, diciéndoles que los ejércitos invasores comenzaban a sufrir sus primeras derrotas, ya que las continuas violencias de los herejes —saqueos de propiedades, asesinatos de sacerdotes, profanación de iglesias— estaban despertando una gran reacción en el país. Todas estas violencias sucedían, añadió, como castigo para los católicos ablandados que no habían sido fieles a la Santa Iglesia.

Es de gran valor para quien está luchando por Dios recibir de parte de alguien el aviso: “¡Haces bien, sigue batallando!” Tal beneficio hizo este hombre y debemos esperar que, por causa de ello, su alma ya esté en el Cielo.

Mientras transcurrían en el monasterio las ceremonias conmemorativas de la Inmaculada Concepción, un soldado sueco, que había blasfemado contra la honra de Nuestra Señora, cayó alcanzado por una bala procedente de Jasna Góra. La bala no iba dirigida a él, pero rebotó en la nieve y lo impactó.

El Padre Kordecki comentó: “Recibió el justo castigo de las manos de Dios, como indigno de mirar el Sol aquel que insultó el brillo y la gloria sempiterna de la Santísima Madre.”

Este es un comentario hecho por un hombre de espíritu sobrenatural.

Los monjes conmemoran la Navidad

En cierto momento, una densa niebla envolvió Jasna Góra, permitiendo a los suecos aproximar sus grandes máquinas de asalto sin ser percibidos.

El Superior comprendió que aquello era obra del demonio y ordenó a un monje sacerdote que efectuara exorcismos a fin de expulsar a los espíritus malignos, y bendijera las armas para que los tiros fueran certeros y las espadas entraran profundamente en el cuerpo de los adversarios. Poco después, la niebla se disipó, los hechiceros protestantes quedaron decepcionados y el ataque planeado no se realizó.

Sin embargo, algunos monjes comenzaron a incitar a los demás a la rendición, diciendo que el enemigo les aseguraba la libertad de culto. El Padre Kordecki los reunió y, aunque indignado, les dijo con mucha calma: “Es más prudente defender la integridad de la casa de Dios y la Fe que salvar nuestras vidas e ir a la esclavitud eterna.”

El sitio ya duraba 38 días. Aunque los alimentos y las municiones estaban llegando a su fin, en Navidad se realizaron en el monasterio solemnes conmemoraciones del nacimiento del Redentor.

Viendo esto, los suecos concluyeron: “Todo está perdido. ¡En nuestro supremo ímpetu, esta gente comienza a cantar y festejar la Navidad! Tienen municiones en cantidad. ¡Vámonos!” Así, los guerreros más terribles de la Europa de aquel tiempo fueron derrotados.

María Santísima apareció con rostro amenazante

Ahora viene lo más impresionante.

El General Miller explicó que el único motivo que lo llevó a levantar el cerco de Jasna Góra fueron las palabras y el rostro amenazante de una noble Señora que se apareció ante él.

La Santísima Virgen no se presentó a los defensores ni les contó que estaba intimidando a los suecos. Dejó a los sitiados en completa oscuridad, pues quería tener ese homenaje de confianza. Mientras tanto, Ella desbarataba a los protestantes.

“En el cerco de Jasna Góra Nuestra Señora parecía dormir, pero vigilaba. No estaba entre los suyos, sino en medio de los enemigos. Iba a la tienda de Miller a infundirle miedo, y el poderoso general huyó. Esto me parece supremamente arquitectónico y característico de nuestra vía. Por lo tanto, debería ser marcado con letras de oro y de fuego en nuestras almas.”[1]

Algunos suecos vieron a una Señora sobre los muros apuntando los cañones contra ellos y entregando armas con sus propias manos a los defensores.

Reina y Madre de Polonia

Y a los que excavaban la base de la montaña donde estaba el convento, se les apareció un venerable anciano que les aconsejó abandonar el trabajo, pues era inútil. Atemorizados, se retiraron. Se trataba de San Pablo, el Primer Eremita.

Reunidas las fuerzas fieles y para que la contraofensiva alcanzara el mayor éxito, el Rey Juan Casimiro, en compañía de la nobleza y del pueblo, proclamó solemnemente a Nuestra Señora de Czestochowa como Reina y Madre de Polonia.

Poco después de esta consagración, los suecos comenzaron a perder su ímpetu y, derrotados batalla tras batalla, tuvieron que retroceder hacia Prusia, perdiendo la mayor parte de sus contingentes.

Concluyendo sus comentarios, el Dr. Plinio afirmó:

“¡Cómo lamento no ser pintor para pintar el Cerco de Jasna Góra, a los héroes luchando y a la Virgen María, como una figura diáfana, cristalina, toda plateada, armando los cañones y haciendo disparar los tiros! ¡Qué desmoronamiento para la ‘herejía blanca’,[2] qué liquidación para los sentimentales, qué lección para confiar contra toda esperanza!

“María Santísima, invisible a los ojos de los combatientes y disparando cañones en lo alto de la muralla, merecería bien ser llamada Nuestra Señora de la Confianza.”[3]

Pidamos a Nuestra Señora que nos dé la virtud de la confianza, la cual es “la más poderosa y destructiva arma de los discípulos de Cristo en la lucha contra las potencias del mal, aliadas para impedir la consolidación y expansión del Reino de Dios en los corazones y en la sociedad. Por ese motivo, la pérfida Serpiente no escatima esfuerzos para crear artimañas a fin de extirpar tal virtud, tanto como sea posible, de los fundamentos de la estructura psicológica del hombre. ¡Quitar de la naturaleza humana la capacidad de confiar fue, sin duda, uno de los más nefastos males que la Revolución logró causar!”

Por Paulo Francisco Martos

Nociones de Historia de la Iglesia

____

[1] CORRÊA DE OLIVEIRA, Plinio. A vitória da confiança III – In Dr. Plinio. São Paulo. Ano XXIII, n. 264 (março 2020), p. 11

[2] Expresión creada por el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira para designar el error doctrinal que considera la Religión con un optimismo sistemático, como si el pecado original y el mal no existieran, trayendo como consecuencia la falta de vigilancia y de combatividad respecto a los defectos morales propios y ajenos.

[3] CORRÊA DE OLIVEIRA, Plinio. A vitória da confiança III – In Dr. Plinio. São Paulo. Ano XXIII, n. 264 (março 2020), p. 13.

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas