El Pontífice recibió en el Vaticano a miembros de la Sociedad de San Vicente de Paúl y subrayó la centralidad de la fe en el servicio a los más pobres.
Redacción (29/08/2026 13:15, Gaudium Press) Ayer viernes 28 de agosto, el Papa León XIV recibió en audiencia en el Vaticano a una delegación de la Sociedad de San Vicente de Paúl procedente de Estados Unidos. El grupo de 26 personas, que se reunió con el Santo Padre en el Consistorio, se encuentra en Roma con el objetivo de fortalecer su fe y profundizar «el deseo de servir al Señor y a la Iglesia».
En su saludo, el Pontífice les agradeció el servicio prestado a los más necesitados de ese país, y los invitó a renovar su fidelidad al carisma de San Vicente de Paúl y a la misión de llevar el Evangelio a los más pobres y marginados. Según Forbes, esta congregación se encuentra entre las 100 organizaciones benéficas más grandes de Estados Unidos, sirviendo a más de 4 millones de personas anualmente.
Testimonio de fe y servicio
Durante su discurso, pronunciado en inglés, León XIV elogió este «elocuente testimonio de fe» por ofrecer libremente «los dones y talentos que Dios ha concedido». También los exhortó a profundizar su relación con el Señor, para que, siguiendo el ejemplo del legado del apóstol de la caridad, la gracia de Dios «continúe guiando y fortaleciendo su servicio».

Fotos: Vatican Media
«San Vicente de Paúl demostró que la oración y la justicia social no solo son complementarias, sino que, de hecho, son inseparables. Por lo tanto, espero que sigan acudiendo a su patrono celestial para seguir su ejemplo y pedir su intercesión», declaró el Papa a los presentes.
La dimensión cristocéntrica de la caridad
En el día en que la liturgia católica conmemora a San Agustín, León XIV citó la Exhortación Apostólica Dilexite, sobre el amor a los pobres, recordando cómo el obispo de Hipona enseñó la «naturaleza cristocéntrica del cuidado de los pobres», una perspectiva eclesial nacida del amor de Jesús para aliviar las necesidades del prójimo y, al mismo tiempo, convertir al que da.
«Creemos que el cuidado del prójimo, cuando nace del amor, no solo ayuda a los necesitados, sino que también abre el corazón del que da a la gracia de Dios», enfatizó. El Papa concluyó el encuentro exhortando a los presentes a entregarse siempre, porque «de esta manera, la gracia del Señor purificará constantemente sus corazones y mentes, y reconocerán más fácilmente a Cristo en su prójimo, tanto en las personas a las que sirven como en aquellas con las que trabajan». (EPC)






Deje su Comentario