“Es importante alzar la voz y afirmar que la dignidad humana de cada persona reside en haber sido creada a imagen de Dios, no importa cuán pequeña sea”, dijo el obispo castrense, Mons. Paul Mason.
Redacción (07/09/2026 12:39, Gaudium Press) El sábado 5 de septiembre, cerca de 10.000 personas marcharon en Londres hasta la sede del Parlamento, como parte de una manifestación anual organizada por el grupo Pro Vida March For Life UK.
La marcha se produjo en medio de un debate en curso sobre la legislación del aborto en Inglaterra, Escocia y Gales; los defensores de la causa Pro Vida reclaman mayores restricciones al aborto y se oponen a la legislación que establece zonas de exclusión alrededor de clínicas abortivas y hospitales.
Ben Thatcher, organizador de la Marcha por la Vida, declaró a EWTN News: “Cada vida humana ha sido creada a imagen y semejanza de Dios. El aborto pone fin a esa vida y, cuando esto sucede, nos enfrentamos a una tragedia enorme: algo que afecta no solo a esa persona, sino también a su familia, a la sociedad y a la cultura en la que vivimos”.
Según la legislación vigente, por lo general es posible realizar abortos hasta las 24 semanas de gestación, siempre que se cumplan determinadas condiciones legales. Por otra parte, las zonas de seguridad establecidas en torno a las clínicas abortivas y los hospitales restringen ciertas actividades destinadas a influir en las personas que acuden a los servicios de aborto, o a obstaculizar su acceso.
“Me parece una absoluta aberración que se pueda acabar con una vida humana creada a imagen de Dios y que esto se disfrace bajo el lema de que ‘el aborto es atención médica’”, afirmó Thatcher.
A la marcha asistieron 15 obispos, quienes también celebraron misa en la catedral de Westminster por la mañana antes de unirse al grupo principal.
El obispo auxiliar de Southwark, Mons. Paul Hendricks, declaró a EWTN News: “Defiendo la vida en todas sus etapas. Debemos defender nuestros valores. Tenemos nuestros principios y seguimos a Jesús”.
El arzobispo de Southwark, Mons. John Wilson, declaró a EWTN News: “Estoy aquí porque creo en la belleza y la dignidad de la vida humana… Estamos unidos en un espíritu hermoso, pacífico y alegre para afirmar que la vida humana importa, que toda vida importa, desde la concepción hasta la muerte natural”.
“Y en una cultura desafiante, donde tantas personas, en cierto sentido, ven la vida como algo desechable, uno simplemente quiere alzar la voz y ser la voz de los que no tienen voz”, afirmó.
Los asistentes cantaron himnos cristianos, incluido “Él tiene el mundo entero en sus manos” y la Salve Regina, mientras marchaban por las soleadas calles de Londres portando pancartas con lemas como: “El aborto daña a la familia”, “Las prohibiciones al aborto salvan vidas” y “Me he unido a la resistencia”.
“He venido hoy aquí para defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural, en una cultura donde esto parece no valorarse actualmente… Creo que es importante alzar la voz y afirmar que la dignidad humana de cada persona reside en haber sido creada a imagen de Dios, no importa cuán pequeña sea”, declaró a EWTN News el obispo castrense, Mons. Paul Mason.
El Padre Paul Grogan dijo a EWTN News que el aborto es “el asunto de derechos humanos más fundamental de nuestro tiempo”.
“Y creo que es parte importante de vivir nuestra fe católica el dar testimonio de nuestra creencia en la belleza de la vida humana, desde el momento de la concepción hasta su fin natural”, afirmó.
Con información de National Catholic Register.







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