El nuevo fresco de León XIV completa la galería de pontífices vinculados al santuario agustiniano de Genazzano y reafirma su devoción a la Virgen del Buen Consejo.

Foto: Vatican News
Redacción (08/09/2026 15:17, Gaudium Press) La Basílica de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Genazzano, Italia, incorporó una nueva imagen a su histórica galería de pontífices. Durante su visita al santuario, el Papa León XIV inauguró un fresco que lo representa orando ante la venerada imagen de la Virgen del Buen Consejo, una obra realizada por el pintor y grabador Marco Innocenzi.
La inauguración tuvo lugar en vísperas de la Natividad de la Santísima Virgen María, antes de la celebración de la Eucaristía. Con este nuevo fresco, la capilla que custodia el antiguo icono mariano completa el último espacio disponible de uno de sus muros.
La imagen de León XIV se suma a una tradición iconográfica que durante siglos ha dejado constancia de la relación entre los pontífices y este santuario confiado a la Orden de San Agustín. Junto al nuevo retrato aparecen representados Urbano VIII, Pío IX, Juan XXIII y san Juan Pablo II, todos ellos vinculados de distintas maneras a Genazzano y a la devoción a la Madre del Buen Consejo.
El fresco presenta al Papa de perfil, recogido en oración ante el icono mariano. La composición fue preparada cuidadosamente por Innocenzi, quien realizó varios bocetos antes de definir la postura y el encuadre definitivos.
El trabajo presentó una dificultad en particular y fue que la figura debía adaptarse a un espacio situado a unos cinco metros del suelo. Por ello, cada detalle fue estudiado previamente para conseguir que el retrato se integrara de manera natural en la arquitectura de la capilla.
El detalle que recuerda a León XIII
Uno de los elementos más significativos de la obra es el reclinatorio sobre el que aparece el Papa. Este lleva el escudo de León XIII, pontífice que elevó el santuario de Genazzano a basílica menor en 1903 y que contribuyó decisivamente a extender la devoción a la Virgen del Buen Consejo por toda la Iglesia.
El detalle establece así una conexión directa entre la historia del santuario y la presencia de León XIV, cuya relación con esta advocación mariana comenzó mucho antes de su elección como sucesor de Pedro.
La realización del fresco también exigió al artista trabajar siguiendo la técnica tradicional. El muro fue dividido en doce secciones de yeso y cada una tuvo que ser pintada en una sola jornada, mientras el material permanecía fresco, sin posibilidad de realizar correcciones una vez concluido el trabajo. Para Innocenzi, el proyecto tuvo una dimensión tanto artística como espiritual. Durante varias semanas permaneció junto a la comunidad de los padres agustinos, quienes lo acogieron durante el proceso.
«Un pintor de frescos nunca está solo», explicó el artista, destacando la colaboración de quienes participaron en las distintas etapas de la obra. Junto a la firma de Innocenzi aparece también la de Fabiola Mercandetti, colaboradora fundamental en el proyecto, además del reconocimiento a las personas que participaron en la preparación del muro y en las labores de andamiaje.
La elección de la Virgen del Buen Consejo tiene un significado especial para León XIV. El Papa, nacido Robert Francis Prevost, pertenece a la Orden de San Agustín y su vínculo con esta advocación se remonta a sus primeros años de formación religiosa. La Provincia del Medio Oeste de Estados Unidos, a la que estuvo vinculada su formación agustiniana, está dedicada precisamente a la Virgen del Buen Consejo, asimismo, durante sus años de formación en Roma, Prevost visitó en numerosas ocasiones el santuario de Genazzano, por eso, después de su elección pontificia, su visita al lugar adquirió un significado especial. De hecho, Genazzano fue el destino elegido por León XIV para su primera salida pública fuera del Vaticano después del cónclave. El Papa acudió allí apenas dos días después de su elección, para encontrarse con la comunidad agustiniana y encomendarse nuevamente a la Virgen del Buen Consejo.
Un santuario unido a la historia de la Iglesia
La relación de los pontífices con este lugar se ha prolongado durante siglos. La presencia de sus retratos en la capilla permite recordar las visitas y los vínculos que distintos sucesores de Pedro han mantenido con el santuario. Este año, además, la basílica conmemora el 130.º aniversario de la proclamación de la Virgen del Buen Consejo como Patrona de Albania, una decisión impulsada por León XIII que contribuyó a reforzar la dimensión universal de esta devoción mariana.
Con motivo de esta celebración, la Basílica de Nuestra Señora del Buen Consejo ha sido declarada Iglesia Jubilar, convirtiéndose en un lugar de peregrinación para numerosos fieles que llegan hasta Genazzano para buscar consuelo y orientación.
La incorporación del retrato de León XIV deja así constancia de una relación personal y espiritual que comenzó durante su vida como religioso agustino y que continúa ahora desde su ministerio como Papa.
El nuevo fresco completa el espacio reservado a los pontífices en la capilla y recuerda la continuidad de una devoción que ha acompañado a generaciones de agustinos, peregrinos y fieles que han acudido ante la Virgen del Buen Consejo para confiarle sus preocupaciones y pedir su intercesión.
Con información de Religión en Libertad





Deje su Comentario