miércoles, 09 de septiembre de 2026
Gaudium news > Papa en la Audiencia: estamos en medio de la lucha entre el bien y el mal, pero Cristo libera

Papa en la Audiencia: estamos en medio de la lucha entre el bien y el mal, pero Cristo libera

El Pontífice continuó con el análisis de la Constitución Pastoral Gaudium et spes, profundizando en el tema de la dignidad humana como don inalienable y responsabilidad ineludible.

cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844 1

Foto: Vatican Media

Redacción (09/09/2026 13:44, Gaudium Press) Durante la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro hoy 9 de septiembre, el Papa continuó su ciclo de catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II. En esta ocasión, el Pontífice centró su meditación en la Constitución Pastoral Gaudium et spes, profundizando en el tema de la dignidad humana como don inalienable y responsabilidad ineludible.

Ante los fieles y peregrinos congregados, el Santo Padre subrayó que la reflexión sobre la dignidad de la persona es «una de las páginas más significativas de la historia humana», aunque advirtió que el camino aún no está terminado, pues persisten «contradicciones, viejas y nuevas, que impiden una plena realización» de esta dignidad.

Una dignidad incondicional y trascendente

El Pontífice insistió en que el valor de la persona no está sujeto a condiciones terrenales ni a méritos personales. Citando su reciente Encíclica Magnifica humanitas, el Papa recordó: «Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del papel que ocupa, de las decisiones correctas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, puesto por Dios como expresión de su amor que nunca falla».

Esta dignidad, explicó el Santo Padre, tiene su fundamento último en Dios, puesto que «la infinita dignidad del ser humano, por tanto, se radica en su identidad de criatura hecha ‘a imagen de Dios’ capaz de conocer y de amar a su Creador».

El ser humano: comunión, relación y unidad

Frente al individualismo contemporáneo, el Papa recordó que la persona humana es esencialmente relacional. «La persona dice siempre relación, comunión, participación respecto a Dios y a los demás», señaló. Por ello, la auténtica vida humana «excluye cerrazones autorreferenciales. Ser persona significa percibirse a sí mismos como don para compartir, creciendo y madurando en la acogida, en la reciprocidad, en el servicio».

Asimismo, el Santo Padre rechazó tajantemente cualquier visión que divida al ser humano o degrade su corporeidad. Recordando las enseñanzas de la Gaudium et spes, afirmó que el ser humano es «unidad de alma y de cuerpo», y denunció que «la reducción del cuerpo a ‘objeto’, del cual disponer arbitrariamente, es siempre negación de la dignidad de la persona». Por ello, exhortó a los fieles a «considerar bueno y digno de honor el propio cuerpo, precisamente porque ha sido creado por Dios y destinado a la resurrección en el último día».

Inteligencia, conciencia y libertad

El Papa destacó tres pilares de esta dignidad subrayados por el documento conciliar: la inteligencia, que hace al ser humano un «buscador insaciable de la verdad»; la conciencia, a través de la cual «da unidad y sentido a la propia vida»; y la libertad, que lo convierte en «protagonista responsable de las propias decisiones».

Reconociendo que la vida humana está marcada por «una lucha dramática entre el bien y el mal», el Papa Francisco ofreció un mensaje de esperanza fundado en Cristo: «El Señor mismo ha venido a liberar al hombre y a darle fuerza, renovándolo en lo íntimo».

Al concluir la catequesis, el Pontífice lanzó un apremiante llamado a todos los cristianos: «Creados a imagen de Dios, por medio de Cristo y en vista de Él, hemos recibido una dignidad única e indeleble. Comprometámonos a promoverla y defenderla siempre, con la luz y la fuerza del Evangelio».

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas