jueves, 17 de septiembre de 2026
Gaudium news > ¿Cómo alcanzar la castidad?

¿Cómo alcanzar la castidad?

El secreto de la castidad no nace de los propios esfuerzos; es un don divino que se alcanza por la intercesión de la purísima Virgen María.

ben white 1urNubNAQbI unsplash

Redacción (17/09/2026 10:28, Gaudium Press) A menudo sucede que, así como se pueden reunir piedra, madera y todos los materiales necesarios para edificar una casa sin llegar a construirla realmente, también puede ocurrir que, aun empleando todos los remedios, no alcancemos la castidad deseada.

Son muchos los que, aun deseándola ardientemente y realizando grandes esfuerzos para alcanzarla, se ven miserablemente caídos o duramente atormentados en su carne, y dicen con mucha tristeza: «hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada» (Lc 5,5). Y les parece que se cumple en ellos lo que dijo el Sabio: «Cuanto más la buscaba, más lejos estaba de mí» (Ecl 7,23-24).

Esto, muchas veces, proviene de una secreta confianza que esas personas soberbias tenían en sí mismas, pensando que la castidad era un fruto que nacía únicamente de sus esfuerzos, y no un don concedido por la mano de Dios. […]

Gran sabiduría es reconocer el don de la castidad; y no está lejos de alcanzarla quien realmente siente que ella no depende de los esfuerzos del hombre, sino de la gracia de Dios.

Y no debemos recurrir solamente a Dios, sino también a sus santos, representados por los montes en la oración de David (Sal 120,1). Y, principalmente, más que a nadie, debemos invocar a la purísima Virgen María, importunándola con devociones y oraciones, para que Ella nos obtenga esa gracia.

Ella escucha y acoge de muy buena voluntad nuestros clamores, valorando enormemente aquello que le pedimos. He visto a personas aquejadas por la debilidad de la carne verse especialmente beneficiadas por Ella al pedir su intercesión en nombre de la pureza de su concepción sin pecado y de la pureza virginal con la que concibió al Hijo de Dios.

Tomad, por tanto, a Nuestra Señora como vuestra abogada particular, para que, con su intercesión, os alcance y conserve esa pureza.

(SAN JUAN DE ÁVILA. Audi, filia: Avisos para os que desejam servir a Deus. São Paulo: Cultor de Livros, 2020, p. 79-81.)

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas