“No sigamos lo que la cultura actual quiere que sigamos, sino el ejemplo de estos grandes hombres. Ellos fueron a contracorriente de su cultura y discernieron lo que Dios quería”, les dijo el prelado.

Mons. Muthaka – Foto: Facebook
Redacción (21/09/2026 12:42, Gaudium Press) Monseñor George Muthaka, obispo de la diócesis de Garissa, Kenia, exhortó a 13 nuevos diáconos, miembros de la Congregación del Espíritu Santo (Padres del Espíritu Santo/Espiritanos/CSSp.) y de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas) a adoptar una postura contracultural, manteniéndose fieles al Evangelio y siguiendo el ejemplo de sus fundadores.
En la homilía pronunciada el viernes 18 de septiembre durante la ordenación celebrada en la parroquia de San Juan Evangelista, en la arquidiócesis de Nairobi, Mons. Muthaka afirmó que los diáconos recién ordenados están llamados a proclamar la Palabra de Dios con valentía, verdad y amor —incluso cuando su mensaje no se ajuste a las tendencias del momento—, siguiendo el ejemplo de sus fundadores: San Alfonso María de Ligorio, Redentorista, y el venerable Claude-François Poullart des Places, Espiritano.
“Queridos diáconos: al ser ordenados hoy, prediquen la Palabra de Dios con verdad y amor. Guíen siempre a las personas de la manera en que deben ser guiadas. Sean contraculturales”, declaró Mons. Muthaka.
“He contemplado a su fundador, San Alfonso María de Ligorio. Él nadó contracorriente respecto a la cultura y los valores de su época. Rechazó los valores ligados al prestigio y a la comodidad, así como la tendencia a ser severo con las personas”.
“Él (San Alfonso María de Ligorio) se oponía igualmente a una actitud muy estricta hacia las personas y, por consiguiente, era muy prudente. Predicaba contra el pecado, pero al mismo tiempo era muy compasivo con las personas y decía que la santidad es posible para todos”, añadió.
“Queridos hermanos, vayan contracorriente de la cultura; no sigan lo que la cultura quiere que sigamos. La cultura quiere que nos sintamos importantes, que sepamos cuántas personas nos siguen, que demostremos cuán importantes somos. Pero hoy se nos recuerda que debemos seguir el ejemplo de San Alfonso”, declaró.
El obispo también exhortó a los espiritanos a seguir el ejemplo de su fundador, el venerable Claude-François Poullart des Places, quien “confió en la Divina Providencia y, por tanto, es otro ejemplo que debemos seguir”.
“No sigamos lo que la cultura actual quiere que sigamos, sino el ejemplo de estos grandes hombres. Ellos fueron a contracorriente de su cultura y discernieron lo que Dios quería”, añadió.
Unidos a Cristo en la Eucaristía, la oración y Confesión
El obispo exhortó a los 13 diáconos recién ordenados de ambas congregaciones a estar dispuestos a servir en cualquier lugar, especialmente en aquellas regiones que enfrentan desafíos pastorales.
“Quiero recordarles, queridos diáconos, que nunca deben olvidar las necesidades misioneras de la Iglesia. Vayan allí donde sientan que la Iglesia los necesita, o donde sus superiores consideren que son necesarios, y sobre todo entre los pobres y los marginados”, declaró, aludiendo a algunos de los desafíos que afrontan actualmente las poblaciones de la diócesis de Garissa, entre ellos la pobreza.
El prelado también recordó a los diáconos su misión de predicación, exhortándolos a tener siempre presentes a los jóvenes de la sociedad que necesitan mayor acompañamiento durante su crecimiento.
“Queridos hermanos: hoy, al ser ordenados, no olviden a los jóvenes. Enséñenles las Escrituras. Busquen la Obra Pontificia de la Infancia Misionera siempre que tengan tiempo; enséñenles las Escrituras, que son la sabiduría de Dios, que son la salvación de Dios. Enséñenles siempre para que puedan comprender la Palabra de Dios, comprender lo que es bueno y lo que es verdadero. Y al hacerlo, estarán sentando unos buenos cimientos para nuestros niños”, afirmó.
El obispo también animó a los recién ordenados a trabajar juntos en fraternidad, afirmando que su unidad y su amor mutuo fortalecerán su testimonio y harán más creíble su predicación.
Asimismo, los exhortó a permanecer entregados al Espíritu Santo mediante la oración y a mantener su unión con Cristo a través de la Eucaristía, la oración y el sacramento de la Reconciliación.
“Queridos hermanos que van a ser ordenados: tengan siempre esta devoción al Espíritu Santo; escúchenlo, récenle y dejen que siempre los guíe. La unión con Cristo: permanezcan siempre unidos a Cristo en el sacramento de la Eucaristía, en la oración y también en el sacramento de la confesión”, declaró.
“Queridos hermanos, al imponerles las manos y al pronunciar la oración de consagración, que sean configurados con Cristo. Que crezcan hasta asemejarse a Cristo para servir a sus hermanos y hermanas”, concluyó Mons. Muthaka.
Con información de Aciafrique.





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