La ceremonia tendrá lugar a las dos de la tarde (hora local) en un gran estadio de Saint Louis (Missouri), y será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle.
Redacción (24/09/2026 09:38, Gaudium Press) Hoy, jueves 24 de septiembre, la Iglesia Católica en los Estados Unidos está de fiesta por la celebración de la Misa de beatificación del arzobispo Fulton J. Sheen. Monseñor Sheen es considerado uno de los grandes evangelizadores del siglo XX y uno de los primeros prelados que comprendieron el enorme potencial de los medios de comunicación para anunciar el Evangelio.
La ceremonia tendrá lugar a las dos de la tarde (hora local) en un gran estadio de Saint Louis (Missouri), y será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización, que acudirá como representante del Papa León XIV.
El interés suscitado por la beatificación ha desbordado las fronteras de la diócesis de Peoria, donde Sheen nació y fue ordenado sacerdote y en la que sus restos reposan actualmente. Según los organizadores, participarán 83 obispos y más de 870 sacerdotes, mientras que se espera la llegada de peregrinos procedentes de 48 estados norteamericanos y de otros doce países. Las estimaciones se sitúan en torno a 45.000 peregrinos.
Un obispo que llevó el Evangelio a millones de hogares
Fulton Sheen nació en 1895 en El Paso (Illinois) y fue ordenado sacerdote para la diócesis de Peoria en 1919. Después de realizar estudios superiores en Estados Unidos y Europa, desarrolló una intensa actividad como profesor, predicador y escritor.
La aparición de los nuevos medios de comunicación sería la que convertiría su figura en un fenómeno nacional. Primero utilizó la radio y durante años presentó el programa radiofónico The Catholic Hour. Posteriormente llegó a la televisión con Life Is Worth Living, programa que comenzó en 1951 y que llegó a alcanzar una audiencia de millones de personas.
Su estilo era austero y centrado en el contenido de lo que quería anunciar. Frente a una pizarra, vestido con sotana y muceta, Sheen explicaba cuestiones de teología, moral, filosofía y vida cristiana con un lenguaje comprensible para un público que incluía tanto católicos como personas alejadas de la Iglesia. Con un éxito asombroso.
En 1952 recibió incluso un premio Emmy como personalidad televisiva destacada, compitiendo con figuras de enorme popularidad en la televisión estadounidense de la época. Quienes han estudiado su trayectoria, sin embargo, insisten en que la televisión no fue el centro de su vida.
Primero santo, después comunicador
Mons. Louis Tylka, obispo de Peoria y postulador de la causa de canonización, ha subrayado la fidelidad del nuevo beato a la adoración eucarística diaria. Fulton Sheen adoptó la práctica de dedicar diariamente una hora a la oración ante el Santísimo durante sus años de formación sacerdotal y la mantuvo hasta el final de su vida. Era muy consciente de que, para hablar de Cristo al mundo, había que cultivar antes una amistad personal con Él.
Un largo camino hacia los altares
La beatificación culmina un proceso que comenzó hace décadas. Benedicto XVI reconoció en 2012 las virtudes heroicas de Sheen, declarándolo Venerable. En 2019, el Papa Francisco autorizó el decreto que reconocía un milagro atribuido a su intercesión. Ahora, con la beatificación, queda solamente el reconocimiento de un segundo milagro para que pueda procederse a su canonización.
La causa ha tenido además un recorrido particularmente complejo. El traslado de sus restos desde Nueva York hasta Peoria fue objeto de controversias entre las dos diócesis durante años. Finalmente pudieron ser trasladados a la diócesis que lo ordenó sacerdote y que considera a Sheen una de sus figuras más importantes.
El Papa León XIV recuerda su misión evangelizadora
En la víspera de la beatificación, el propio Papa León XIV recordó a Sheen durante la audiencia general del 23 de septiembre. El Pontífice destacó especialmente su trabajo evangelizador a través de los medios de comunicación y pidió que su ejemplo e intercesión inspiren a otros a encontrar nuevas formas de anunciar el Evangelio con alegría y entusiasmo.
Sheen utilizó los medios de su tiempo para entrar en millones de hogares, pero su secreto no era simplemente ser un buen comunicador. Las raíces de las que nació toda la actividad de Sheen fueron la oración, la Eucaristía, el estudio serio de la teología y una pasión evangelizadora que tenía como centro a Jesucristo.
Con información de Infocatólica






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