La ceremonia, presidida por el cardenal Rolandas Makrickas, reunió a los fieles en Roma en un llamamiento global a la reconciliación, la esperanza y el fin de los conflictos en el mundo.
Redacción (04/11/2026 15:58, Gaudium Press) Con motivo del final de octubre, mes tradicionalmente dedicado a la devoción mariana, la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, promovió una procesión a la luz de las velas por la paz, encomendando a la intercesión materna de Nuestra Señora el deseo de reconciliación entre los pueblos y de paz en todo el mundo. La iniciativa tuvo lugar la noche del pasado sábado, 31 de octubre.
A las 21:00 horas (hora de Roma), cientos de fieles y peregrinos se reunieron frente a la Basílica Papal para rezar el Santo Rosario. La ceremonia fue presidida por el cardenal arcipreste Rolandas Makrickas. A continuación, se llevó a cabo una procesión de velas en la que los participantes recorrieron el perímetro del complejo pontificio. La intención principal de las oraciones se dedicó a las poblaciones afectadas por la guerra.
Fe y esperanza por la paz mundial
Como signo de fe y esperanza, hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, laicos y personas consagradas invocaron el don de la paz mundial, encomendando esta petición a la intercesión materna de la Salus Populi Romani —la Virgen protectora del pueblo de Roma—, cuya imagen encabezó la procesión. Este fue un llamamiento a la protección, no solo para los romanos, sino para todos aquellos que, dondequiera que estén, sufren a causa de la violencia y la división.
Este piadoso gesto es necesario más que nunca, sobre todo en nuestra época, en la que convivimos con tantos conflictos y hostilidades en todo el mundo. De este modo, la Iglesia Católica demuestra su unidad, buscando convertirse en un símbolo del deseo común de paz. (EPC)






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