Edimburgo (Lunes, 09-04-2012, Gaudium Press) «Mostrar la Cruz de Cristo no debería ser un problema para otros», aseguró el Cardenal Keith O’Brien, presidente de la Conferencia de Obispos de Escocia y arzobispo de San Andrés y Edimburgo, «más bien deberían ver en ese signo nuestro deseo de amar y servir a todas las personas en imitación al amor y servicio de Jesucristo». En estos términos, el prelado se refirió durante su homilía de Pascua, el pasado domingo 08 de abril, a las restricciones cada vez más frecuentes al uso de símbolos religiosos cristianos en empresas y lugares públicos en el Reino Unido.
Nadia Eweida, visitiendo la cruz por la que perdió su trabajo en British Arways |
«¿Por qué no debería cada cristiano llevar con orgullo un símbolo de la Cruz de Cristo en su vestimenta cada día de su vida?», propuso con provocación Mons. O’Brien, aclarando que no fuera de una forma ostentosa, ni que incomodara el trabajo o la recreación. Sería para el prelado «una simple indicación» del deseo de adaptar la vida a los «estándares de Cristo» y la voluntad de «ofrecer una mano que ayuda a los otros como lo hizo Jesús». El arzobispo motivó a los católicos a no avergonzarse ni esconder la fe: «la cruz nos identifica como discípulos de Cristo y deberíamos usarla con orgullo».
La homilía del Cardenal O’Brien se centró en exponer el significado y la importancia de esta señal en la vida de fe de los católicos. «Es posiblemente el primer signo que aprendimos», afirmó el arzobispo, sentados sobre «las rodillas de nuestras madres». También ha estado presente «en nuestros hogares y escuelas, es con la señal de la Cruz que comenzamos y terminamos cada día», refirió el prelado, quien también recordó su irreemplazable presencia en la Liturgia. «Los cristianos honramos el signo de la Cruz de Cristo, queremos ser testigos del Reino de Cristo, queremos extender la Iglesia a todos los rincones del mundo y queremos trabajar en caridad en un espíritu de fe y amor», explicó el Cardenal.
«Estamos orgulloso de llevar» la cruz
«Muy frecuentemente, las enseñanzas de Jesucristo son divididas e ignoradas, muy a menudo quienes tratan de vivir una vida cristiana son objeto de burla, ridiculizados y marginados», denunció el Cardenal. «Tal vez el uso más regular del signo de la Cruz llegará a ser señal de nuestro deseo de vivir más cerca del mismo Cristo que sufrió y murió por nosotros, y cuyo símbolo estamos orgullosos de llevar».
El fuerte mensaje del Cardenal fue pronunciado cuando el gobierno británico se prepara para defenderse ante la Corte Europea de Derechos Humanos por varias demandas de empleados que perdieron sus trabajos por negarse a quitarse un crucifijo durante el horario laboral. Es la primera vez que el estado se ve obligado a dar una declaración oficial al respecto y se ha filtrado a la prensa que respaldará el supuesto derecho de las empresas a prohibir el uso visible de la cruz por parte de sus empleados. Los textos divulgados aseguran que el Reino Unido argumentará que el uso visible de la cruz no es obligatorio para los cristianos y que por tanto no podría ser reclamado como derecho.
Con información de The Tablet y NCR
Gaudium Press / Miguel Farías
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