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En la resurrección de Jesús es manifestado su poder, gloria y majestad, dijo Mons. Aguer

La Plata (Jueves, 12-04-2012, Gaudium Press) El Arzobispo de La Plata, Argentina, Mons. Héctor Aguer, en su programa «Claves para un Mundo Mejor», afirmó que durante la Pascua «se recrea nuestra vida» y que ese período litúrgico desde el punto de vista de la resurrección «nos ilumina sobre la realidad humana, nos revela quién es el hombre».

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Para Mons. Aguer, el S.XX muestra adónde conduce el humanismo sin Dios que endiosó al hombre

«El poder de Dios, su gloria, su majestad, su belleza, ahora se verifican en la humanidad de Jesucristo Resucitado», declaró.

El prelado resaltó que «el hombre de hoy cree ser auto-creador, autor absoluto y exclusividad de la historia: cambia los hábitos, inclusive altera las propiedades naturales de su condición humana».

«El siglo XX es una parábola interesante sobre para a dónde nos conduce el humanismo sin Dios, que endiosó al hombre».

«Acabamos en la ruina, el fracaso, y ahora nos encontramos sumidos en un desconcierto muy grande, y sin embargo el hombre persevera frecuentemente en esa idea de que es auto-creador».

Mons. Aguer dijo también que «el hombre es, con efecto, un ser para la muerte; por causa del pecado moriremos, pero el hombre es sobre todo un ser para la resurrección y para la vida eterna. Y ahí está la originalidad del mensaje cristiano».

El Arzobispo subrayó que «la gracia pascual nos muestra que nuestra verdadera realización, el futuro de la humanidad y la historia es un don de Dios, así como la resurrección es la mayor de las obras divinas».

A pesar de poder fabricar muchas cosas, no nos fabricamos y es eso que Mons. Aguer invitó a que los hombres comprendan. «Nuestro futuro definitivo es objeto de esperanza, porque es un Don de Dios».

Concluyendo su reflexión el prelado explicó que «la Pascua del Señor nos ayuda a reencontrar una especie de esperanza puramente terrestre, para abrirnos a la gratuidad del don de Dios, que tiene que ser multiplicado en la gratuidad de nuestro amor, ofrecido a todos».

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