Fue la 36ª. Caminata Penitencial en honor a Fray Bruno Linden, fraile franciscano nacido en Alemania, quien evangelizó tierras brasileras.

Foto: Diócesis de Joaçaba, Brasil
Redacción (02/03/2026 12:14, Gaudium Press) El domingo 1º. de marzo se celebró en la ciudad de Joaçaba, en el Estado de Santa Catarina, Brasil, la 36ª. Caminata Penitencial Fray Bruno. La población caminó tres kilómetros desde el Santuario Catedral Santa Teresita del Niño Jesús hasta el Cementerio Fray Edgar.
Después de la caminata, el obispo local, Mons. Mario Márquez, celebró la Santa Misa en el cementerio, donde están sepultados los restos mortales de Fray Bruno, quien falleció el 25 de febrero de 1960 en esa ciudad.
Nacido en Dusseldorf, Alemania, Fray Bruno fue ordenado sacerdote en Brasil en 1901 y falleció en 1960, a los 83 años. El religioso fue conocido en toda la región de Santa Catarina y muchos devotos lo consideran santo, por gracias atribuidas a él. La Romería Penitencial de Fray Bruno se lleva a cabo en la ciudad desde 1987.
Durante todo el recorrido de la Caminata, los comentarios y oraciones pusieron en primer plano la figura de Fray Bruno en cuanto fraile franciscano, hijo espiritual de San Francisco que entregó su vida con generosidad en favor del Evangelio de Cristo.
La multitud se estimó en casi 40.000 personas. Más de veinte frailes de la Provincia de la Inmaculada se hicieron presentes.
En la homilía, Mons. Márquez, quien es fraile franciscano capuchino, hizo una relación entre el Evangelio, y la trayectoria de Fray Bruno en cuanto misionero franciscano: “Al oír a Jesús invitar a Pedro, Santiago y Juan a caminar juntos y subir el Monte Tabor, lugar donde Jesús se manifiesta gloriosamente para una experiencia de fe delante de sus discípulos, podemos pensar en Fray Bruno, que dejó su tierra natal, Alemania, para ser misionero franciscano en tierras brasileras. En este país anduvo por valles y montañas gran parte de su vida, evangelizando las tierras catarinenses y, por fin, nuestra querida Joaçaba, donde descansó, concluyendo su trayectoria entre nosotros”.
“La sepultura del Siervo de Dios, Fray Bruno, es visitada diariamente, así como también su busto al lado del Santuario Santa Teresita, nuestra Catedral”, recordó el obispo, haciendo mención también a la inmensa estatua monumento de 37 metros de altura de Fray Bruno, construida hace 20 años en un barrio cercano al centro, en lo alto del Morro Panorámico, uno de los puntos turísticos de la ciudad.
Para finalizar, el prelado agradeció la presencia de todos y pidió la intercesión del fraile: “Este es nuestro amigo e intercesor, el Siervo de Dios, Fray Bruno, que intercede por nosotros, peregrinos y romeros. Que él cuide e interceda por cada uno de nosotros”, concluyó.
“Vinimos aquí para encontrarnos con alguien que está vivo”
En su pronunciamiento, el Vicario General, Fray Gustavo Medella, asoció la Caminata Fray Bruno a la visita a los restos mortales de San Francisco expuestos por vez primera en Asís, con ocasión del Jubileo Franciscano: “Pocos días después de la apertura de las inscripciones para la visita a los restos mortales de San Francisco, casi medio millón de personas se inscribió. Tengo certeza de que ninguna de ellas estaba interesada en ver algunos huesos dentro de un recipiente de vidrio, sino que deseaban encontrarse con un hombre que permanece vivo: Francisco de Asís, que sigue vivo en la gloria de los santos, en el legado que dejó, en el testimonio y en el trabajo de cada hermano o hermana de la familia franciscana”, resaltó el Vicario Provincial.
Prosiguiendo el raciocinio, consideró: “También hoy, estamos aquí para un encuentro de vida con un hombre que permanece vivo, Fray Bruno Linden. Vivo en la fidelidad a Jesucristo, en la dedicación misionera y en todo el bien que realizó.” A seguir, Fray Medella invitó a los presentes a realizar un gesto: “Invito a los medios de comunicación a volver sus cámaras hacia esta multitud, que toma el Cementerio Fray Edgar en esta mañana, y a todos ustedes les hago una pregunta: ‘Quien aquí considera a Fray Bruno como un amigo, un protector y un intercesor muy cercano, por favor alce la mano y quédese con ella erguida’, constatando la adhesión unánime de la multitud a ese gesto. “Esta es la prueba de que Fray Bruno está vivo y por eso vamos a continuar rezando para que su beatificación suceda cuanto antes, en el tiempo de Dios”, concluyó el Vicario Provincial.
Ver también: Vaticano recibe documentos de la Causa de Beatificación de Fray Bruno Linden





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