viernes, 27 de noviembre de 2020
Gaudium news > Obispos de Filipinas piden invocar a San Miguel Arcángel al final de las Eucaristías para proteger al país

Obispos de Filipinas piden invocar a San Miguel Arcángel al final de las Eucaristías para proteger al país

Manila (Viernes, 27-09-2013, Gaudium Press) Ante las “muchas situaciones de problema y conflicto” que atraviesa Filipinas, los Obispos del país han hecho un llamado a la oración para solicitar la protección de San Miguel Arcángel. En una circular enviada a todas las Diócesis y Arquidiócesis del país, la Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas (CBCP) recomendó la fórmula de oración compuesta por el Papa León XIII en 1896 para que sea recitada después de las Eucaristías en todo el territorio.

3667293973_00975f475f.jpg
San Miguel Arcángel, Mont Saint Michel, Francia. Foto: Gerwin Filius

“A través de esta oración, invocamos a San Miguel para defendernos y defender nuestro país contra la malicia y las trampas del maligno”, explicó a CBCP News Mons. José Palma, Arzobispo de Cebú y Presidente de la CBCP. El prelado señaló que esta oración es “oportuna” para el país debido a la oleada de calamidades naturales y de situaciones que han generado caos en las regiones.

Entre los ejemplos recientes de esta situación están el ataque a la ciudad de Zamboanga, en la que fueron secuestrados cientos de personas incluyendo un sacerdote (ver noticia anterior), y la fuerte controversia por los escándalos de corrupción administrativa que motivaron una campaña por la transparencia por parte de la CBCP.

Mons. Palma confió en el éxito que para Filipinas represente el papel especial de este Santo Arcángel en la protección de la Iglesia y los fieles. “Miguel, que significa “Quién como Dios”, va a triunfar sobre todos los intentos malvados de desfigurar el rostro de la humanidad”, afirmó el Arzobispo, “porque Dios, quienes más fuerte, actúa en él”.

Éste es el texto de la oración a San Miguel Arcángel, escrita por el Papa León XIII:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Con información de CBCP News.

 

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas