Sídney (Lunes, 22-10-2018, Gaudium Press) Mons. Anthony Fisher, Arzobispo de Sidney, Australia, elaboró una carta pastoral a la s escuelas católicas en la cual pedirá a los alumnos encomendarse a la protección de la nueva Sierva de Dios Eileen O’Connor, cuyo Proceso de Beatificación fue iniciado en esta Arquidiócesis el pasado mes de marzo. La carta, que será entregada a cada uno de los estudiantes, incluirá una estampita de oración para motivar la práctica devota.
| Retrato de la Sierva de Dios Eileen O’Connor. Foto: Arquidiócesis de Sídney. |
«Ella logró más en 28 años que la mayoría de las personas sanas en 82 años», afirmó el Arzobispo en su comunicación. Entre los aspectos notables de la vida de la Sierva de Dios se encuentra su grave enfermedad que la mantuvo en cama y le motivó a ofrecer sus sufrimientos a Cristo y su rica espiritualidad que la llevó a ser cofundadora de una nueva orden religiosa de mujeres. «Los animo a todos a orar a Eileen y pedirle su intercesión ante nuestro Señor para llevar a Cristo a todos los que nos encontramos».
Mons. Fisher propuso a Eileen O’Connor como ejemplo y compañera de los jóvenes católicos. «No puedo pensar en un ejemplo mejor de alguien que haya recibido el amor de Dios, lo haya multiplicado en su corazón y se lo haya pasado a otros», comentó el Arzobispo. También destacó el hecho de que la Sierva de Dios fuera menospreciada a causa de sus discapacidad y que su enfermedad ocultara su verdadero potencial en la acción de la gracia de Dios en medio de su debilidad.
Eileen O’Connor, quien nació en Melbourne, Australia, en 1892, quedó paralizada por una caída que lesionó su columna vertebral cuando tenía apenas tres años de edad. Por este motivo padeció fuertes y constantes dolores y su padecimiento fue asociado a la osteomielitis tuberculosa, conocida como Enfermedad de Pott. Desde los 10 años de edad residió en la ciudad de Sídney. A pesar de su convalecencia, junto a un sacerdote local logró establecer en 1913 el ministerio de Enfermeras de los Pobres de Nuestra Señora, dedicado a la atención de enfermos y pobres.
Con información de Catholic Weekly.





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