lunes, 12 de enero de 2026
Gaudium news > Cardenal Zen fue recibido por el Papa y habló fuerte en el Consistorio

Cardenal Zen fue recibido por el Papa y habló fuerte en el Consistorio

Palabras fuertes del arzobispo emérito de Hong Kong sobre la sinodalidad, en el consistorio de cardenales celebrado en Roma la semana pasada.

cardenal zen y papa leon xvi the college of cardinals report

Foto: The College of Cardinals Report

Redacción (12/01/2026 08:11, Gaudium Press) Los pasados días 7 y 8 de enero se celebró en Roma el primer Consistorio de cardenales del pontificado del papa León XIV. Ciento setenta cardenales participaron en él, pero muchas miradas estaban puestas en el cardenal Zen, arzobispo emérito de Hong Kong, que se quejó repetidas veces durante el pontificado anterior de no poder hablar con el Papa Francisco.

La alocución del anciano prelado de noventa y tres años, que fue recibido por León XIV ese mismo miércoles 7 de inicio de consistorio, duró los tres minutos asignados y se centró en la cuestión de la sinodalidad, que era uno de los dos temas propuestos en el consistorio para que hablaran los cardenales. A ese respecto, quiso comentar la nota del Papa Francisco que acompañó al documento final del Sínodo sobre la Sinodalidad, en la última etapa del pontificado anterior.

La intervención del cardenal Zen fue contundente y, en ocasiones, durísima, verdaderos truenos de tormenta en lo que suele ser el entorno tranquilo y apacible de los consistorios.

El purpurado señaló que la “escucha” realizada para el Sínodo de la Sinodalidad no había abarcado a todo el pueblo de Dios, porque los pocos laicos participantes no constituían ese pueblo de Dios ni lo representaban. Asimismo, puso en duda que se hubiera realizado el debido discernimiento entre los obispos al respecto.

En el mismo sentido, criticó que el Papa Francisco pretendiera estar escuchando directamente al pueblo de Dios sin pasar por el Colegio Episcopal y rechazó la “férrea manipulación del proceso”, que a su juicio constituía un “insulto a la dignidad de los obispos”.

Quizá sus palabras más duras fueron las que dedicó a un concepto muy repetido por el Pontífice anterior, las llamadas “sorpresas del Espíritu”. El cardenal Zen consideró que la continua referencia al Espíritu Santo era “ridícula y casi blasfema”, señalando que ese anhelo de “sorpresas del Espíritu Santo” era más bien el deseo de que el Espíritu Santo repudiara la Tradición de la Iglesia.

También criticó el método de “experimentación y prueba”, la “activación creativa de nuevas formas de ministerialidad” y, en general, la confusión reinante en cuanto al carácter magisterial de los resultados del Sínodo.

Por último, resaltó que la “sinodalidad bergogliana”, lejos de acercarnos a los ortodoxos (que se gobiernan sinodalmente) nunca podría ser aceptada por ellos, porque se había convertido en una sinodalidad indiferenciada, en lugar de una sinodalidad de obispos. En el mismo contexto, expresó la opinión de que a quien nos acerca la sinodalidad es a los anglicanos, divididos precisamente por un proceso de este tipo.

A continuación, ofrecemos una traducción al español de la intervención completa del cardenal Zen, versión de InfoCatólica, cuya versión en inglés fue publicada por The College of Cardinals Report.

………………………

SOBRE LA NOTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

El Papa [Francisco] afirmó que, con el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, devolvía a la Iglesia lo que se ha elaborado durante estos años (2021-2024) mediante la escucha (del Pueblo de Dios) y el discernimiento (del Episcopado).

Pregunto:

¿Ha podido el Papa escuchar a todo el Pueblo de Dios?

¿Representan los laicos presentes al Pueblo de Dios?

¿Han podido los obispos elegidos por el Episcopado realizar un trabajo de discernimiento, que sin duda debe consistir en la disputa y el juicio?

La férrea manipulación del proceso es un insulto a la dignidad de los obispos, y la continua referencia al Espíritu Santo es ridícula y casi blasfema (esperan sorpresas del Espíritu Santo; ¿qué sorpresas? ¿Que repudie lo que inspiró en la Tradición bimilenaria de la Iglesia?).

El Papa, “sin pasar por el Colegio Episcopal, escucha directamente al Pueblo de Dios”, y lo llama “el marco interpretativo adecuado para comprender el ministerio jerárquico”.

El Papa afirma que el Documento es magisterio, “comprometiendo a las Iglesias a tomar decisiones coherentes con lo que en él se afirma”. Pero también afirma que “no es estrictamente normativo… Su aplicación requerirá diversas mediaciones”; “las Iglesias están llamadas a implementar, en sus diferentes contextos, las propuestas autorizadas contenidas en el documento”; “la unidad de enseñanza y práctica es ciertamente necesaria en la Iglesia, pero esto no excluye diversas maneras de interpretar algunos aspectos de esa enseñanza”; “cada país o región puede buscar soluciones más adecuadas a su cultura y sensibles a su tradición y necesidades”.

Pregunto:

¿Garantiza el Espíritu Santo que no surgirán interpretaciones contradictorias (especialmente dadas las numerosas expresiones ambiguas y tendenciosas del documento)?

¿Son los resultados de esta “experimentación y prueba”, por ejemplo, (de la “activación creativa de nuevas formas de ministerialidad”), que se someterá al juicio de la Secretaría del Sínodo y de la Curia Romana? ¿Serán estos más competentes que los obispos para juzgar los diferentes contextos de sus iglesias?

Si los obispos se consideran más competentes, ¿no conducen las diferentes interpretaciones y decisiones a nuestra Iglesia a la misma división (fractura) que se encuentra en la Comunión Anglicana?

Perspectivas sobre el ecumenismo

Dada la dramática ruptura de la comunión anglicana, ¿nos uniremos al arzobispo de Canterbury (que se mantiene con solo alrededor del 10% de la comunidad anglicana mundial), o a la Conferencia Global Anglicana del Futuro (que conserva alrededor del 80%)?

¿Y con los ortodoxos? Sus obispos nunca aceptarán la sinodalidad bergogliana; para ellos, la sinodalidad es “la importancia del Sínodo de los Obispos”. El Papa Bergoglio ha explotado la palabra Sínodo, pero ha hecho desaparecer el Sínodo de los Obispos, institución instituida por Pablo VI.

Cardenal Joseph Zen, arzobispo emérito de Hong Kong

Con información de InfoCatólica

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas