En torno a la solemnidad de la Epifanía ha pervivido una bendición doméstica muy difundida en Polonia.
Redacción (05/01/2026 08:57, Gaudium Press) Quien se haya fijado alguna vez en la parte superior de una puerta puede haberse encontrado con letras y números que, a primera vista, parecen puestos al azar. Sin embargo, se trata de una práctica tradicional vinculada a la fiesta de la Epifanía: la bendición del hogar mediante una inscripción con tiza y una oración, acompañadas del uso de agua bendita.
La costumbre consiste en escribir las letras C, M y B, junto con las cifras del año, a ambos lados de esas iniciales. En 2026, el resultado se representa así: «20+C+M+B+26». Según explica la tradición, las letras remiten a los nombres tradicionales de los tres Magos: Caspar, Melchior y Balthasar. A la vez, esas mismas iniciales se interpretan como abreviatura de una invocación latina: «Christus mansionem benedicat», es decir, «Que Cristo bendiga esta casa».
En muchos lugares, son las propias parroquias las que entregan a los fieles un trozo de tiza, una pequeña botella de agua bendita y el texto de la bendición, para que cada familia pueda realizarla en su vivienda con espíritu de fe.
La Epifanía, también llamada «Little Christmas» («Pequeña Navidad»), celebra la llegada de los Magos que acudieron a adorar al Niño Jesús poco después de su nacimiento. Tradicionalmente se celebra el 6 de enero. No obstante, en Estados Unidos la Iglesia la celebra el domingo comprendido entre el 2 y el 8 de enero. En numerosos países, esta fiesta se vive con gran solemnidad e incluso con intercambio de regalos, de modo semejante a la Navidad.
La bendición con tiza —muy popular en Polonia y otros países eslavos— se ha ido extendiendo con el tiempo por el mundo y se ha hecho cada vez más habitual también en Estados Unidos.
Cómo se realiza la bendición del hogar
El rito comienza reuniendo a todos los miembros de la familia fuera de la puerta principal. A continuación, todos se santiguan. Después, una persona dirige la oración inicial, que se reza en forma de diálogo:
Guía: «Paz a esta casa.»
Todos: «Y a todos los que habitan en ella.»
Guía: «Desde Oriente vinieron los Magos a Belén para adorar al Señor; y, abriendo sus tesoros, ofrecieron dones preciosos: oro al gran Rey, incienso al verdadero Dios y mirra en símbolo de su sepultura.»
Después de esta invocación, se entra en la casa y se lee el Magníficat, el himno de alabanza cantado por la Santísima Virgen María en el Evangelio de san Lucas tras ser saludada por Isabel. Mientras se hace esta lectura, se rocía con agua bendita la estancia en la que se está. Concluido esto, se continúa con la oración:
Todos: «Desde Oriente vinieron los Magos a Belén para adorar al Señor; y, abriendo sus tesoros, ofrecieron dones preciosos: oro al gran Rey, incienso al verdadero Dios y mirra en símbolo de su sepultura.»
Guía: «Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación,»
Todos: «Mas líbranos del mal.»
Guía: «Todos los de Sabá vendrán»
Todos: «Trayendo oro e incienso.»
Guía: «Señor, escucha mi oración.»
Todos: «Y llegue a ti mi clamor.»
Guía: «Oremos. Oh Dios, que por la guía de una estrella manifestaste en este día a tu Hijo unigénito a los gentiles, concédenos misericordiosamente que nosotros, que te conocemos por la fe, alcancemos también la visión de tu gloriosa majestad. Por Cristo, nuestro Señor.»
Todos: «Amén.»
Guía: «Ilumínate, ilumínate, oh Jerusalén, porque ha venido tu luz, y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti — Jesucristo nacido de la Virgen María.»
Todos: «Y los gentiles caminarán a tu luz y los reyes al resplandor de tu aurora, y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti.»
Guía: «Oremos. Bendice, oh Señor Dios todopoderoso, esta casa, para que en ella haya salud, pureza, fuerza de victoria, humildad, bondad y misericordia; el cumplimiento de tu ley; la acción de gracias a Dios Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Y que esta bendición permanezca sobre esta casa y sobre todos los que en ella habitan. Por Cristo, nuestro Señor.»
Todos: «Amén.»
Terminadas las oraciones, se recorre el hogar rociando con agua bendita cada habitación. Finalmente, se escribe en la parte superior de la puerta principal la inscripción con las iniciales de los Magos, unidas por cruces, y con las cifras del año colocadas a ambos lados de las letras. La forma propuesta para 2026 es:
20 + C + M + B + 26
Se trata de una tradición característica del comienzo del año: una manera de invitar a Dios a la vida cotidiana y de colocar a la familia bajo su protección.
Con información de CNA / InfoCatólica






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