En el rezo del Rosario se pidió por la unión de las familias, la vida desde la concepción hasta la muerte natural, por la Iglesia local y universal, y por la paz.
Redacción (27/01/2026 15:41, Gaudium Press) Una nueva edición del encuentro denominado Gran Rosario de Bendiciones para la Familia, se llevó a cabo este sábado 24 de enero en Montevideo, Uruguay, convocando —como cada año— a una multitud de fieles católicos en la Rambla Armenia.
El evento, que ya es una tradición en la agenda religiosa del país, reúne anualmente a más de 15.000 personas, entre familias, jóvenes y peregrinos que llegan desde distintos puntos del Uruguay y del exterior. Desde el escenario ubicado a espaldas al Río de la Plata sobre la Rambla de Montevideo, el sacerdote Gonzalo Estévez graficó la participación, “ustedes tienen una hermosa vista al Río de la Plata, pero yo tengo una vista aún más linda, la de un río de fieles”.
Organizado por un grupo de laicos devotos de la Virgen María, el encuentro tuvo lugar a partir de las 7:00 p.m. y volvió a destacarse por su fuerte impronta comunitaria y familiar. Se hicieron presentes familias enteras provenientes de todos los departamentos del país, muchas de ellas trasladadas en buses contratados especialmente para la jornada. También varias congregaciones religiosas, sacerdotes y obispos de diferentes diócesis, así como el arzobispo de Montevideo, Monseñor Daniel Sturla.
Durante la tarde, hubo sacerdotes escuchando confesiones y espectáculos musicales. El P. Marcelo Marciano dirigió su prédica a los presentes destacando la importancia de la oración, en especial del Rosario, y alentó a los católicos a dar a conocer su fe a los demás.
A su turno, el P. Gonzalo Estévez, Vicario General de la Arquidiócesis de Montevideo, se dirigió a los fieles con una reflexión en la que recordó que somos familia de Dios y familia de María. Al referirse a la oración, la describió como “un diálogo de amor”.
El P. Estévez destacó que “la más sencilla de las oraciones, el Santo Rosario, es también la más poderosa”, y resaltó dos “palabras mágicas” que nos dejó Jesús y que se repiten al rezar el Rosario: la primera, “Padre”, porque “Jesús me ha dado el poder de ser hijo de Dios”; y la segunda, “Madre”, ya que Jesús, en la persona de Juan, nos dice: “Ahí tienes a tu Madre”.
Evocando la imagen de un niño que clama a su madre una y otra vez, el sacerdote aseguró que “es imposible que uno diga, ‘Mamá’, y el corazón de la Virgen no se abra”.
Tras la llegada de la imagen de la Virgen en procesión, se elevó al cielo un Rosario hecho con globos, llevando las intenciones de los presentes a la Madre de Dios.
Al caer la tarde, comenzó el rezo del Rosario, en el que se pidió especialmente por la unión de las familias, la vida desde la concepción hasta la muerte natural, por la Iglesia local y universal, y por la paz. Para este momento, los fieles encendieron sus velas.
Finalizado el Rosario, el P. Marciano anunció que la imagen peregrina de la Virgen partirá a recorrer todas las diócesis del país, bajo el lema “Ven María sin demora”.
La jornada culminó con la intervención del Cardenal Daniel Sturla, Arzobispo de Montevideo, quien agradeció a quienes hacen posible el Gran Rosario de Bendiciones y expresó: “Qué lindo es ser cristiano católico, qué lindo es serlo en el Uruguay. Aunque muchas veces parecería que las sombras quieren oscurecer, nosotros tenemos el sol, que es Jesucristo, que es nuestro amor, que es la transparencia de nuestro actuar, que es la protección de la Santísima Virgen. A ella nos encomendamos con un ‘gracias’ enorme”.
El cardenal también convocó a rezar por la paz en el mundo, en Venezuela y también en la sociedad uruguaya; y por los cristianos perseguidos en Nicaragua, en Pakistán y en otros países. Acompañado por el Nuncio Apostólico, Mons. Jaime Fuentes, obispos y sacerdotes presentes, el purpurado impartió su bendición.
Con información de Aciprensa y La Mañana.uy.







Deje su Comentario