“Si la Iglesia no se pronuncia, o si alguien no se pronuncia al respecto, aunque la Iglesia sin duda debe ser una de las voces aquí, el peligro es que el mundo digital iga su propio camino y nos convirtamos en peones, o quedemos relegados al olvido”.
Redacción (01/02/2026 10:58, Gaudium Press) El mundo moderno padece numerosas “enfermedades”, entre ellas, el Papa León XIV consideró una muy difundida, “el cansancio de vivir”, analizándola como una “realidad demasiado compleja, pesada, difícil de afrontar”, y, peor aún, que frente a ella, “nos apagamos, nos adormecemos, con la ilusión que al despertarnos, las cosas serán diferentes” (Audiencia, 25-6-2025). No dejando de lado una de las circunstancias causales de este “cansancio”, en una sociedad que “es cada vez más digital, en que las tecnologías, aunque acercan a las personas lejanas, a menudo alejan a quienes están cerca” (15-7-2025).
Hemos tenido oportunidad de comentar, en artículo anterior, el gran deseo, y esperanza del Santo Padre, pues “este tiempo que estamos viviendo necesita curación” (3-7-2025). Sí, pues la sociedad que nos ha tocado vivir está enferma y, mostrando uno de sus orígenes, afirmaba que por la “bulimia” en las redes sociales, al estar hiperconectados, quedamos literalmente hostilizados de noticias e imágenes, cuando no falsas o distorsionadas.
Los beneficios de la comunicación a través de las redes y de superabundante información por medio de internet, son descomunales; la problemática es, cuando, por el uso excesivo, se desemboca en adicciones. Fue la temática expresada en la “VII Conferencia Nacional sobre adicciones” ocurrida en los primeros días de noviembre último en Roma. Profundizaron sobre las adicciones tradicionales (como la droga y el alcohol), así como también sobre las más actuales como el juego y la tecnología, en la línea de la prevención y los efectos negativos en la juventud. Para los asistentes el Papa León XIV en un video mensaje afirmaba cómo: “la adicción se convierte en una obsesión, condicionando el comportamiento y la existencia cotidiana”, pues “vivimos en un mundo carente de esperanza, en el que faltan propuestas humanas y espirituales vigorosas. En consecuencia, muchos jóvenes piensan que todos los comportamientos son equivalentes, ya que no logran distinguir el bien del mal y no tienen sentido de los límites morales”, por lo tanto, se hace indispensable, “inspirar en las jóvenes generaciones los valores espirituales y morales, para que se comporten como personas responsables”.
Por su lado, en otro encuentro sobre «La dignidad de los niños y adolescentes en la era de la inteligencia artificial» – promovida en el Vaticano por la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Infancia y la Adolescencia -, el Santo Padre en su intervención afirmó que: “La inteligencia artificial está transformando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, como la educación, el entretenimiento y la seguridad de los menores. Su uso plantea importantes cuestiones éticas, especialmente en lo que se refiere a la protección de la dignidad y el bienestar de los menores. Los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a la manipulación a través de algoritmos de la Inteligencia Artificial que pueden influir en sus decisiones y preferencias”. Urgiendo, en su mensaje, que se requiere “una educación digital”, comprendiendo los riesgos que, “tanto el uso de la Inteligencia Artificial como el acceso digital prematuro, ilimitado y sin supervisión pueden suponer para las relaciones y el desarrollo de los jóvenes”. Concluía que “solo con un enfoque educativo, ético y responsable podemos garantizar que la inteligencia artificial sea un aliado, y no una amenaza, para el crecimiento y el desarrollo de los niños y adolescentes” (13-11-2025).
Sus preocupaciones no se limitan apenas por los niños y adolescentes. Poco tiempo antes lanzó su grito de alerta a cientos de jóvenes universitarios en el Aula Pablo VI del Vaticano en el momento del Jubileo de la Educación (30-10-2025): “¡No dejen que sea el algoritmo el que escriba su historia! Sean ustedes los autores: utilicen la tecnología con sabiduría, pero no dejen que la tecnología los utilice a ustedes”. Al destacar la gran novedad de la inteligencia artificial, les manifestaba que “no basta con ser ‘inteligentes’ en la realidad virtual, sino que hay que ser humanos con los demás”, resaltando: “edúquense para humanizar lo digital”, “en lugar de ser turistas de la red, ¡sean profetas en el mundo digital!”.
Tantas son las intervenciones de León XIV advirtiendo sobre los peligros en el mundo digital que ya circulan rumores sobre el tema que tratará su primera encíclica. Si hasta salta a conocimiento de algunos lo que podría ser su título: “Magnifica Humanitas”, en la que podrá abordar cuestiones antropológicas, con especial atención a la inteligencia artificial. El título destacaría la convicción de que la dignidad humana sigue siendo “magnífica”, en tiempos en que la fuerza de la tecnología parece amenazarla y como que rediseñarla.
Así como la “Rerum Novarum”, de su antecesor León XIII, abordó la cuestión laboral en una era de monopolios y explotación industrial, la “Magnifica Humanitas” -si es que así finalmente se llega a llamar – podría convertirse en un texto fundacional para la era digital y algorítmica. Los paralelismos son sorprendentes. Esperemos y veremos…
El Soberano Pontífice, León XIV, no aborda estas realidades como una persona que siente aversión hacia la tecnología – especialmente las nuevas que han surgido – diríamos como un “tecnófobo”. Hemos podido ver en algunas de sus tantas intervenciones sobre el tema que reconoce los beneficios de la tecnología, pero, al mismo tiempo, desvenda las deformaciones que crea. Reconoce la eficiencia y su alcance, pero resalta que no pueden reemplazar las capacidades exclusivamente humanas, su comportamiento y responsabilidad moral, pues una dependencia excesiva de la Inteligencia Artificial, acaba debilitando el pensamiento crítico y las habilidades creativas.
Le preocupa el fenómeno, lo vemos al responder a la periodista Elise Ann Allen, autora del libro-entrevista “León XIV. Ciudadano del mundo, misionero del siglo XX”, en que aseveraba: “Será muy difícil descubrir la presencia de Dios en la IA. En las relaciones humanas, al menos podemos encontrar indicios de la presencia de Dios”, destacando que, “si la Iglesia no se pronuncia, o si alguien no se pronuncia al respecto, aunque la Iglesia sin duda debe ser una de las voces aquí, el peligro es que el mundo digital siga su propio camino y nos convirtamos en peones, o quedemos relegados al olvido” (18-11-2025).
(Publicado originalmente en La Prensa Gráfica de El Salvador, 1º de febrero de 2026.)
Por el P. Fernando Gioia, EP





Deje su Comentario