Un tercio de los sacerdotes ingleses ordenados entre 1993 y 2024 provienen del anglicanismo.

Westminster Abbey
Redacción (05/01/2026 09:33, Gaudium Press) Aunque se ha buscado manejar la discreción, los datos son abrumadores, y merecen análisis: un tercio de los sacerdotes ingleses ordenados entre 1993 y 2024 provienen del anglicanismo. Esto representa sin duda una savia al catolicismo inglés que muchos no esperaban hace unas décadas.
Como dice con mucho de chispa La Nuova Bussola Quotidiana, estos tomaron un barco del Támesis al Tíber, o ya no responden a Su Majestad, sino a Su Santidad…
Según los datos recopilados por la St. Barnabas Society en colaboración con la Universidad St. Mary’s de Londres, aproximadamente 700 ex ministros anglicanos entraron a las filas de la Iglesia romana, y de esto 486 fueron ordenados como sacerdotes católicos y 5 son diáconos permanentes.
El informe “Convert Clergy in the Catholic Church in Britain” (Clero Converso en la Iglesia Católica en Gran Bretaña), publicado en noviembre de 2025 aunque iniciado en 2019, revela esa tendencia significativa: es nada más ni nada menos que un tercio de los sacerdotes católicos ingleses ordenados entre 1992 y 2024 el que proviene del anglicanismo.
La recopilación de estos datos no ha sido tarea sencilla. Las diócesis anglicanas muestran comprensible reserva en revelar el número de ministros que abandonan sus filas, mientras que del lado católico existe precaución para evitar cualquier apariencia de “triunfalismo”. El estudio se basa en entrevistas específicas y diversas fuentes, siendo la principal la llamada “Broadhurst list”, iniciada en los años noventa por John Charles Broadhurst, ex obispo anglicano que se convirtió al catolicismo en 2010 y fue ordenado sacerdote al año siguiente.
Los registros más antiguos datan de 1969, y desde entonces hasta 2024 suman 805 ministros anglicanos convertidos, de los cuales 91 hicieron el paso antes de 1992. Esta fecha marca un momento crucial: ese año la Iglesia de Inglaterra aprobó el sacerdocio femenino, desencadenando un éxodo significativo y el primer pico de conversiones. En 1994 se registró otro momento importante en este fenómeno migratorio eclesiástico.
La conversión de estos clérigos anglicanos se vio facilitada por la visión profética de Benedicto XVI, quien mediante la constitución apostólica “Anglicanorum Coetibus” de 2009 estableció los Ordinariatos Personales, estructuras diseñadas específicamente para acoger grupos de pastores y fieles anglicanos que deseaban someterse a la autoridad papal manteniendo elementos de su patrimonio litúrgico y espiritual.
Importantes fueron las ordenaciones del año 2011, en su mayoría provenientes del ordinariato para ex anglicanos: ese año se ordenaron 70 sacerdotes.Entre ellos se encontraba el primer Ordinario en dirigir la nueva institución establecida por Benedicto XVI, Monseñor Keith Newton, quien, al estar casado, dirigió el Ordinariato como un simple sacerdote, aunque con jurisdicción. Su sucesor, David Waller, en el cargo desde 2024, ex ministro anglicano pero célibe, pudo recibir la ordenación episcopal (la dispensa del celibato, de hecho, solo es posible para sacerdotes, no obispos).
Este movimiento representa no solo un cambio de jurisdicción eclesiástica, sino también el abandono de seguridades materiales y posiciones establecidas por parte de estos ministros, que optaron por la comunión plena con Roma. Ellos con el anglicanismo perdían hogar y estipendios, y este despojarse no es menor, cuando se considera que tenían por lo general una familia qué mantener. Esa situación hizo que no pocos pospusieran su paso al catolicismo hasta después de la jubilación. Además, la conversión al catolicismo de antiguos ministros anglicanos no garantizaba un sacerdocio católico automático, pues debían recorrer un periplo de varios años de formación.
Entretanto, bien es cierto que en estos caminos encontraron el apoyo de la Saint Barnabas Society, que colaboró con gastos de manutención y vivienda.







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