El Viernes Santo vuelve a abrir el debate: ¿es posible determinar con precisión el día y la hora en que murió Jesús o se trata solo de una coincidencia?
Redacción (19/03/2026 16:16, Gaudium Press) En medio de las celebraciones de Semana Santa, una afirmación ha inundado las redes sociales: “¡Este es el día y la hora exactos en que murió Jesús!”. Y no es para menos. Este año, el Viernes Santo coincide con el 3 de abril, lo que ha despertado la curiosidad de miles de fieles que se preguntan si realmente se trata de la fecha histórica precisa de la muerte de Cristo o si estamos ante una simple coincidencia cargada de simbolismo.
La inquietud no es nueva, pero ha cobrado fuerza gracias a investigaciones como la del apologista católico Jimmy Akin, quien ha realizado lo que él mismo describe como un trabajo detectivesco bíblico para aproximarse lo más posible al momento exacto de la crucifixión.
Según su análisis, Jesús probablemente murió alrededor de las 3:00 p.m. del viernes 3 de abril del año 33 d. C., una conclusión que, aunque no es definitiva, se apoya en una serie de datos históricos, bíblicos y astronómicos sorprendentemente coherentes.
Un rompecabezas histórico con piezas reales
Lejos de tratarse de una especulación sin fundamento, la hipótesis se construye a partir de múltiples pistas que coinciden entre sí.
Los Evangelios sitúan la condena de Jesús durante el mandato del sumo sacerdote Caifás, quien ejerció entre los años 18 y 36 d. C. A esto se suma el dato de que la sentencia fue ejecutada bajo la autoridad del gobernador romano Poncio Pilato, cuyo gobierno también se ubica entre los años 26 y 36 d. C. Estos dos elementos ya permiten acotar significativamente el periodo histórico.
Otro dato clave aparece en el Evangelio de Lucas, que menciona el inicio de la predicación de Juan el Bautista en el año quince del reinado del emperador Tiberio, lo que corresponde aproximadamente al año 29 d. C. Dado que Jesús comenzó su ministerio después, su muerte debe situarse necesariamente entre los años 29 y 36.
Un viernes, en Pascua y no cualquier año
Los relatos de la Pasión coinciden en que Jesús murió en el día de la preparación, es decir, el viernes, víspera del sábado judío. Además, su muerte está directamente vinculada con la celebración de la Pascua judía.
Al cruzar estos datos con estudios astronómicos sobre el calendario lunar judío, los investigadores han identificado que solo algunos años dentro de ese rango coinciden con una Pascua que cae en viernes. Las dos fechas que emergen como más probables son el 7 de abril del año 30 y el 3 de abril del año 33.
Aquí es donde entra otro elemento decisivo, el Evangelio de Juan menciona al menos tres celebraciones de Pascua durante el ministerio de Jesús, lo que sugiere que su vida pública duró más de dos años. Este detalle hace que el año 33 encaje mejor que el año 30 dentro del conjunto de evidencias.
Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas coinciden en un punto y es que, Jesús murió hacia la hora novena (nona). En el sistema de medición del tiempo de la época, esto corresponde aproximadamente a las 3:00 de la tarde, una hora que hoy sigue siendo significativa en la devoción cristiana, especialmente en prácticas como la Coronilla de la Divina Misericordia.
¿Certeza histórica o hipótesis bien fundamentada?
A pesar de lo impresionante de estas coincidencias, es importante mantener una mirada equilibrada. La Iglesia Católica no ha definido como dogma una fecha exacta para la muerte de Jesús. La propuesta del 3 de abril del año 33 d. C. es considerada una hipótesis sólida, pero no una verdad de fe obligatoria.
Sin embargo, este trabajo detectivesco bíblico lejos de ser un ejercicio meramente académico, nos recuerda que la vida y muerte de Jesús no pertenecen al ámbito del mito o la leyenda. Ocurrieron en un contexto histórico concreto, en una ciudad real, bajo autoridades identificables y en un momento preciso de la historia humana.
Así, mientras el calendario vuelve a marcar un 3 de abril en Viernes Santo, los fieles pueden sostener dos verdades al mismo tiempo, que existen razones serias para pensar que Jesús murió en un día muy similar a este y que lo verdaderamente esencial no es la coincidencia de la fecha, sino el significado eterno de su entrega.
Con información de ChurchPop






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