Mons. Baéz habló en la iglesia de Santa Agatha, en Miami.

Foto: Screenshot Youtube
Redacción (27/01/2026 09:09, Gaudium Press) “En muchos de nuestros países vivimos momentos de incertidumbre y experiencias dolorosas de poderes arbitrarios que amenazan, reprimen y encarcelan. No es la hora de callar ni de desanimarnos”, dijo Mons. Silvio Báez, en homilía de la misa que presidió en la Iglesia Santa Agatha de Miami, Florida.
Mons. Báez está exiliado desde 2019 por haber criticado la dictadura de Nicaragua, encabezada por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo
“El tiempo de hablar para iluminar la oscuridad del momento, alimentar la esperanza del pueblo y denunciar las estructuras opresivas que han prevalecido hasta ahora, pero que están a punto de desaparecer”, resaltó el prelado.
El obispo nicaragüense dijo que es momento de que los líderes políticos se dirijan al pueblo y le den protagonismo, alentándolos, teniendo presente que “Dios nos habla a través de lo que ocurre. Las personas pueden ser silenciadas, pero los grandes ideales permanecen”.
Calibrar la brújula interior mirando a Jesús
Reflexionando sobre el arresto de Juan, lo que significó obligar al silencio a un profeta, como ha ocurrido con obispos, sacerdotes y monjas en Nicaragua, que sufren la feroz persecución de la dictadura, Báez destacó que “Jesús nos enseña que cuando todo parece detenerse, es el momento perfecto para recalibrar nuestra brújula interior y ser dóciles a los caminos de Dios, mirar con esperanza el futuro y seguir adelante”.
“Los problemas y obstáculos son oportunidades para descubrir nueva fuerza oculta en nuestro interior. Asumir los desafíos sin desanimarnos ni quebrarnos, esto nos fortalece y nos lleva a encontrar siempre soluciones creativas”, continuó.
“Hay que aprender a leer la historia, los hechos de la vida, porque la fuerza y el amor del Señor están presentes en cada dificultad que enfrentamos”, explicó el obispo desde el exilio.
Con información de Aciprensa





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