jueves, 12 de marzo de 2026
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“Revestido de su vocación”: así la Iglesia despidió al seminarista Igor Pavan Tres, muerto de cáncer

El seminarista Igor Pavan Tres murió a los 26 años tras luchar contra un cáncer. Durante su funeral, la Iglesia lo sepultó con sotana y una estola entre sus manos.

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Foto: Vatican News

Redacción (12/03/2026 11:09, Gaudium Press) El fallecimiento del seminarista Igor Pavan Tres, quien murió el 6 de marzo de 2026 a los 26 años, después de una lucha contra un cáncer de riñón, conmovió a su comunidad en Brasil y despertó el interés de muchos fieles por una tradición poco conocida de la Iglesia, la forma en que se despide a quienes mueren mientras se preparaban para el sacerdocio. A través de este gestos  la Iglesia busca expresar que la vocación de un seminarista no se pierde con la muerte, sino que permanece como una entrega ofrecida a Dios.

La noticia fue comunicada por el obispo de la diócesis de Frederico Westphalen, Mons. Antônio Carlos Rossi Keller, quien compartió con los fieles algunos detalles sobre el funeral del joven y explicó el sentido de los signos con los que fue sepultado.

Se reviste de sotana

Según explicó el prelado, cuando un seminarista fallece antes de recibir la ordenación sacerdotal, existe la costumbre de sepultarlo revestido con la sotana. Este gesto busca manifestar de manera visible la vocación que el joven había abrazado y el camino espiritual que había decidido recorrer al responder al llamado de Dios. “Cuando un seminarista muere, la costumbre es sepultarlo revestido con la sotana y colocar entre sus manos una estola sacerdotal, simbolizando el llamado vocacional no concluido”, explicó Mons. Antônio Carlos.

La estola, uno de los ornamentos propios del ministerio sacerdotal, adquiere en este contexto un significado particular. Colocarla entre las manos del seminarista fallecido representa el llamado al sacerdocio que recibió durante su vida. Aunque ese llamado no llegó a concretarse en la ordenación sacramental, formó parte esencial de su historia de fe y de su entrega a Dios.

En el caso del joven seminarista, también se añadieron otros signos vinculados a su vida espiritual. El obispo relató que fue sepultado con su rosario y su crucifijo, elementos que acompañaron su camino de oración y devoción. “En sus manos también estaban su rosario y su crucifijo. Así fue como sepultamos al seminarista Igor”, señaló el obispo.

Estos gestos reflejan la convicción de la Iglesia de que la vocación es una respuesta personal al amor de Dios. Incluso cuando la vida terrena se interrumpe antes de culminar el camino hacia el sacerdocio, la entrega realizada conserva su valor espiritual.

El testamento espiritual de un joven seminarista

Poco antes de su fallecimiento, el joven dejó un testimonio que conmovió a quienes lo conocieron. Dos semanas antes de morir, mientras afrontaba con serenidad el deterioro de su salud, escribió lo que tituló su Testamento Espiritual, un texto en el que expresó su fe, su esperanza y su confianza en Dios.

El documento comienza con una cita tomada de la Sagrada Escritura, concretamente del Salmo 30: “En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu”.

A partir de esta frase, el seminarista reflexionó sobre el misterio del sufrimiento, la misericordia de Dios y la preparación para el encuentro definitivo con Él. Sus palabras muestran la madurez espiritual con la que afrontó la enfermedad y la conciencia de su vocación.

En su testamento ofreció su dolor por diversas intenciones espirituales: la Iglesia, el Papa, los sacerdotes, la conversión de los pecadores y el descanso de las almas del purgatorio. También dedicó palabras de gratitud a su familia, a quienes lo acompañaron durante la enfermedad y a todos aquellos que formaron parte de su camino.

Además, pidió perdón a quienes pudo haber herido a lo largo de su vida y confió su alma a la intercesión maternal de la Virgen María, a quien se encomendó en ese momento decisivo. Su mensaje concluye con una oración en la que pide a Dios el descanso eterno mientras espera la resurrección prometida a los fieles.

Con información de ChurchPop

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