lunes, 26 de enero de 2026
Gaudium news > Santa Faustina y Santa Úrsula dan nombre a nuevos asteroides descubiertos por el Vaticano

Santa Faustina y Santa Úrsula dan nombre a nuevos asteroides descubiertos por el Vaticano

La Unión Astronómica Internacional aprobó los nombres Faustina y Ledochowska para dos asteroides descubiertos por astrónomos del Vaticano en 2012, en honor a dos santas polacas del siglo XX.

SPECOLA132456

Foto: museivaticani.va

Redacción (26/01/2026 11:47, Gaudium Press) Dos nuevos asteroides descubiertos por astrónomos del Observatorio Astronómico Vaticano han recibido oficialmente los nombres de Santa Faustina Kowalska y Santa Úrsula Ledóchowska, dos figuras polacas que marcaron la espiritualidad y el compromiso social de la Iglesia Católica en el siglo XX.

El anuncio fue confirmado en el más reciente boletín del Working Group for Small Body Nomenclature de la Unión Astronómica Internacional (UAI), que regula la denominación oficial de los cuerpos celestes del sistema solar.

Descubrimiento celestial desde el corazón del Observatorio Vaticano

Los asteroides, ahora designados como (798737) Faustina y (798772) Ledochowska, fueron descubiertos en noviembre de 2012 por el sacerdote jesuita Richard P. Boyle, astrónomo de la Specola Vaticana, junto a su colaborador lituano Kazimieras Černis, del Observatorio de Vilna.

El hallazgo se realizó gracias al Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada (VATT), ubicado en el Monte Graham en Arizona, Estados Unidos, considerado uno de los mejores puntos de observación astronómica del continente americano.

“El Observatorio Vaticano tiene la gala de ser una de las más antiguas instituciones astronómicas del mundo”, recordó la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, destacando cómo la tradición científica de la Santa Sede sigue viva y en constante desarrollo.

Homenaje a dos santas que marcaron la historia

El asteroide Faustina, descubierto el 13 de noviembre de 2012, rinde homenaje a Santa Faustina Kowalska (1905–1938), la mística polaca que recibió las revelaciones de Jesús sobre la Divina Misericordia, devoción extendida hoy por todo el mundo. Canonizada en el año 2000 por San Juan Pablo II, su mensaje de confianza en el amor misericordioso de Dios sigue inspirando a millones de fieles.

Una semana después, el 20 de noviembre del mismo año, el equipo identificó otro cuerpo celeste que ahora lleva el nombre de Ledochowska, en honor a Santa Úrsula Ledóchowska (1865–1939). Esta religiosa fundó la Congregación del Corazón Agonizante de Jesús, dedicada a la educación y al servicio de los más necesitados. Fue canonizada en 2003 por el mismo pontífice polaco.

Según destacó el Vaticano, “los dos nuevos nombres rinden homenaje a Santa Faustina Kowalska y a Santa Úrsula Ledóchowska, dos figuras fundamentales de la espiritualidad y del compromiso social católico del siglo XX”.

La huella de los jesuitas en el cosmos

Además de los asteroides dedicados a las santas polacas, la UAI también ha reconocido la labor de otros miembros y colaboradores de la Specola Vaticana, otorgando sus nombres a nuevos cuerpos celestes descubiertos por el mismo equipo.

SANTAFAUSTINA2315623

Entre ellos se encuentran (591000) Galaverni, en honor al sacerdote y físico italiano Matteo Galaverni; (752403) Bayurisanto, dedicado al jesuita indonesio Bayu Risanto, experto en meteorología; y (763533) Alabiano, que recuerda al teólogo jesuita español García Alabiano (1549–1624), quien fue profesor y rector en la Universidad de Vilna, Lituania.

Con estas nuevas denominaciones, la lista de asteroides que llevan nombres vinculados a la Compañía de Jesús y al Observatorio Vaticano asciende a casi cuarenta, reflejando así la prolongada contribución científica del Observatorio del Vaticano a la astronomía moderna.

De la Torre de los Vientos al firmamento

Los orígenes del Observatorio Vaticano se remontan al siglo XVI, cuando el Papa Gregorio XIII ordenó la construcción de la Torre de los Vientos dentro del Vaticano, convocando a los mejores astrónomos y matemáticos de la época para reformar el calendario, dando origen al actual calendario gregoriano.

Desde entonces, la institución ha sido un símbolo del diálogo entre fe y ciencia, manteniendo vivo el espíritu de búsqueda que caracteriza a la Iglesia desde sus raíces.

El proceso de denominación de los asteroides está cuidadosamente regulado por la Unión Astronómica Internacional. Al descubrir un nuevo objeto, los astrónomos le asignan una designación provisional, basada en la fecha y el orden de hallazgo.

Solo cuando su órbita se determina con precisión recibe un número permanente, momento en el que los descubridores pueden proponer un nombre. La UAI exige que el nombre propuesto cumpla varios requisitos: no debe superar los 16 caracteres, ha de ser pronunciable en algún idioma reconocido, no puede resultar ofensivo ni aludir a figuras políticas, militares o comerciales contemporáneas.

Una vez aprobado, el asteroide adquiere su identidad definitiva con el formato “(número) Nombre”, tal como ocurrió con los recientes (798737) Faustina y (798772) Ledochowska.

Fe, ciencia y estrellas

Con este gesto, el Observatorio Vaticano recuerda que el estudio del cielo puede ser también una forma de contemplar a Dios. En palabras del Papa Pío XI, quien reabrió la Specola Vaticana en 1935, “la fe y la ciencia son dos alas que elevan el espíritu humano hacia la verdad”.

Así, las santas Faustina y Úrsula, mujeres de oración y acción, seguirán brillando —ahora literalmente— en el firmamento, como testimonio de que la santidad y la ciencia pueden caminar juntas, iluminando el universo y el alma humana.

Con información de AciPrensa

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas