miércoles, 25 de marzo de 2026
Gaudium news > Sor Ana María, monja de clausura, 106 años, sigue sirviendo y sabe de tecnología

Sor Ana María, monja de clausura, 106 años, sigue sirviendo y sabe de tecnología

Sor Ana María del Sagrado Corazón es vocación tardía. Pero en su corazón siempre tuvo el deseo de consagrarse como religiosa al Creador.

4

Foto: Religión en Libertad

Redacción (25/03/2026 08:04, Gaudium Press) Sor Ana María (Anna Maria) del Sagrado Corazón, ha cumplido nada más ni nada menos que 106 años el pasado 14 de marzo. Solo que ya pasada la centuria sigue sirviendo, enteramente lúcida, y aún ‘funcional’. Y además ha aprendido de tecnología.

Su historia es maravillosa.

Ella es una vocación tardía, pues entró al monasterio de las Adoratrices del Santísimo Sacramento en Seregno, Italia, a los 70 años. Ella participa diariamente en la adoración, incluso a veces en horarios nocturnos, y colabora en la enfermería en la atención de sus hermanas enfermas.

A sus familiares y a todos los que están atentos a su voz, los lleva en el corazón, y les asegura las oraciones. Ella sabe que se va para el cielo: “Los años son muchos, pero el corazón… con paciencia se cumplirá la voluntad de Dios. Recen por mí, y yo los recordaré siempre, en la tierra y en el cielo”.

Aunque fue hasta su séptima década que ella ingresó al monasterio, su vida siempre ha sido de servicio. Fue institutriz y docente con niños, atendió a personas necesitadas, y también se entregó al cuidado de sacerdotes ancianos y enfermos. Pero en su corazón siempre albergaba el deseo de consagrarse como religiosa, lo que ocurrió después de que muriera su madre.

Su vida inició enfrentando duras pruebas de salud: bronconeumonía a los cuatro meses y escorbuto a los cuatro años. Pero ya sabemos que quien escribe las líneas de la historia de cada vida es Dios, quien la ha traído hasta ahora.

Ella tiene su particular receta para una larga vida: “El amor mantiene joven el corazón”, amor a Cristo, “a lo bello, a lo bueno, y a lo verdadero”, y de ahí amor al prójimo.

El amor la ha llevado hasta a aprender algo de tecnología.

A través de YouTube difunde reflexiones sobre el evangelio y comparte mensajes de esperanza, teniendo una audiencia que ya es global. Además cuenta historias de su centenaria vida, que a muchos interesa y edifica. Allí ha repetido la frase que ya se convierte en su divisa: “El amor mantiene joven el corazón…”

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas