sábado, 17 de enero de 2026
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Y el Líbano se rajó por la mitad por causa del sacerdote DJ…

El padre Peixoto fue a dar la misa, pero en la noche en la discoteca era el DJ.

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Foto: Screenshot X

(17/01/2026 18:01, Gaudium Press) Reporta La Nuova Bussola Quotidiana del pasado 14 de enero, que el Líbano, que aún conserva una alta e influyente presencia católica, se dividió por la presentación del sacerdote DJ Guilherme Peixoto, quien ya había alcanzado notoriedad planetaria en la pasada Jornada Mundial de la Juventud, cuando hizo su espectáculo de música electrónica en una vigilia.

Los sacerdotes maronitas de la Universidad del Espíritu Santo lo invitaron a celebrar una misa en el campus el pasado 10 de enero. Pero claro, “la cabra tira al monte” reza el refrán español, y también se comenzó a anunciar que el sacerdote DJ “honraría” con su presencia una conocida discoteca de Beirut, donde ofreció sus dones techno en la consola. Las entradas, inicialmente entre 35 y 40 euros, subieron luego hasta casi 100, pues rápidamente se vendieron, y las pocas disponibles subieron de precio.

Ver también: El cura techno de la JMJ y del aquelarre Halloween

Sin embargo, todavía queda sentido común y vergüenza entre los católicos libaneses, y un grupo de alrededor de 18 personas, entre las cuales varios sacerdotes, solicitó medidas cautelares, pidiendo la prohibición del concierto por “violar la moral y las enseñanzas de la Iglesia, distorsionando la imagen de la fe cristiana y sus ritos”. Es decir, el requerimiento se basaba sobre todo en la distorsión de la fe cristiana en el concierto techno de ese hombre de manos consagradas. El juez rechazó la petición por vicios de forma, y la discoteca, ciertamente a petición del presbítero que ya estaba en el centro de la polémica, aseguró que no se proyectarían “símbolos religiosos» y que el sacerdote Guilherme no luciría “vestimenta religiosa”. Ante estas declaraciones, los querellantes decidieron no protestar frente a la discoteca, como habían planeado inicialmente.

La NBQ envió un reportero que registó el ambiente y midió la temperatura:

“La actitud del gerentes y los porteros era la misma que en todas las discotecas del mundo occidental: cínicamente orientadas a los negocios, sin otra preocupación que la de hacer buenos negocios. Tres DJ pinchaban durante la noche, con el Padre Guilherme como segundo. Chicos y chicas de distintas edades comenzaron a entrar, vestidos como corresponde a una discoteca”. Un joven dijo que se encontraban ahí por el sacerdote, porque él acercaba los jóvenes a la Iglesia. “¿Fuiste a la misa del padre Guilherme hoy?”, lo preguntó el reportero de la NBQ. “No”, responde.

“Vine por curiosidad”, aseguró otra joven, que estaba esperando entrar junto a su novio. “Lo del padre Guilherme es un fenómeno nacido en las redes sociales y quiero ver cómo es en la vida real”. La pareja tampoco fue a la misa del padre en la universidad: ninguna de las personas con las que habló la NBQ lo hizo.

Para el reportero del medio, incluso su desempeño como DJ durante dos horas “fue poco interesante”, repetitivo, con ciertos toques “místicos”, de campanas, algunos glorias y aleluyas, un arcoíris, un Juan Pablo II por el medio, una paloma blanca, para terminar con un clásico de John Lennon, pero todo un conjunto ya desfasado de los ritmos más actuales, es decir, el techno del sacerdote se resiente de su edad, que ya no es poca.

Ningún joven había ido a la misa en el campus es día. ¿Cuántos irían después de la presentación estelar del cura? Evidentemente ninguno. Porque realmente ese tipo de presentaciones no son “puente” de los jóvenes a la Iglesia, sino puente para distorsionar el mensaje y contenido de la Iglesia, a la que incluso sin clergyman, el sacerdote estaba ahí representando.

Pero es que para justificar su extraño ‘apostolado’, el Padre debería llevar al menos un registro de los conversos que ha conseguido en sus desempeños: auguramos que ninguno. Como decía un arquitecto famoso, que no creía que en ninguna de estas iglesias con estilo psicodélico o vanguardista de hoy se hubiera dado una conversión a lo Paul Claudel, pues mucho menos decimos nosotros se habrá dado una vuelta a Cristo en un ambiente que ni siquiera tiene presencia sacramentaria.

Por lo demás, ya sabemos que el Padre Peixoto no teme ambientes con otras presencias, tipo más bien aquelarre, como lo atestigua una presentación que hizo en Montealegre, Portugal, al parecer en una celebración de Halloween, que tenía toda la parafernalia del día de las brujas, con chicas vestidas de brujas, muchos cuernos, incluso con un altar medio extraño, y un sacerdote en estado de trance o imitando los trances de los DJs…

Hay ambientes que son católicos y otros que no. No solo el mensaje cristiano evangeliza, también los buenos ambientes. Y ciertos ambientes desenvagelizan. El padre se debería decidir: o está con unos o está con otros.

O está con Uno, o está con el otro…

Por Saúl Castiblanco

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