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Clausurarán en Madrid fase diocesana de Beatificación de Cipriano Martínez Gil y 55 compañeros, sacerdotes y familiares mártires
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27 de Noviembre de 2018 / 0 Comentarios
 
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Madrid (Martes, 27-11-2018, Gaudium Press) El próximo sábado 1º de diciembre el Arzobispo de Madrid, Cardenal Carlos Osoro, presidirá el acto de clausura de la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización por declaración de martirio de Cipriano Gil y 55 compañeros, sacerdotes diocesanos y familiares. El evento tendrá lugar a las 13:00 horas en la colegiata de San Isidro.

El proceso diocesano se abrió formalmente en la Archidiócesis de Madrid el 18 de marzo de 2017, durante un acto que tuvo lugar en la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, y fue presidido por el Cardenal Osoro, en compañía de Mons. Juan Antonio Martínez Camino, Obispo Auxiliar de Madrid y encargado de la pastoral de la santidad de la jurisdicción eclesial.

Durante su intervención, el purpurado recordó que en la iglesia peregrina, los mártires, "nos animan con su ejemplo y nos ayudan también con su intercesión". Se refirió también a la importancia que tienen los mártires para la Iglesia, puesto que "después de la Virgen y los apóstoles, se les profesa la mayor veneración entre los santos".

Causas Martires Madrid.jpg
En 1936 había en Madrid unos 1.118 sacerdotes, de los cuales fueron martirizados 379. / Foto: causamartires.archimadrid.es.

Cipriano Martínez Gil y 55 compañeros, sacerdotes y familiares podrían ser declarados mártires del siglo XX en España, gracias a su testimonio de martirio y santidad ocurrido en el contexto de la Guerra Civil Española.

La causa consiste en el primer proceso que reúne a un grupo de sacerdotes pertenecientes al clero de Madrid, junto con algunos de sus familiares, todos asesinados en los años de persecución religiosa en la capital Española y pueblos aledaños.

Encabeza la lista de la causa de Beatificación el sacerdote Cipriano, párroco de El Prado, quien nació en Hombrados, Guadalajara, el 26 de septiembre de 1904. Ingresó a los 9 años al Seminario Menor de Alcalá, culminando sus estudios en el Conciliar de Madrid, siendo ordenado sacerdote el 3 de junio de 1928.

Tras caer enfermo y trasladarse a las Jerónimas, conoce al beato mártir Manuel Sanz, quien planeaba la restauración de los Jerónimos, que tendría lugar en el Monasterio de El Parral, Segovia. Cipriano se emocionó con la idea de irse con ellos, pero no obtuvo permiso del Obispo. Fue capellán de las Clarisas de San Pascual, en el Paseo de los Recoletos, allí se convirtió en gran confesor y guía espiritual de la venerable Sor Cristina de la Cruz de Arteaga, quien fundó muchos monasterios de Jerónimas.

En 1935, cuando se uniría a la nueva fundación jerónima en Alcalá, se le encarga la parroquia de El Prado, donde ocurriría su martirio. Los hechos sucedieron el 21 de julio de 1936 cuando el Padre Cipriano, junto a su coadjutor, el padre Joaquín, joven sacerdote de 24 años, son apresados cuando trataban de tomar un autobús. Un mes entero pasaron ambos en el calabozo municipal. Su muerte llegó el 18 de agosto de 1936 en Tapia del cementerio.

Antes de ser asesinado, perdonó de corazón a sus verdugos. Ellos mismos relataron luego que antes de morir, dijo: "Ahora dejadme que me recoja un momento con Dios".

En 1936, fecha álgida de la persecución religiosa de la Guerra Civil, había en Madrid unos 1.118 sacerdotes, de los cuales fueron martirizados 379. Cada uno de estos casos están siendo estudiados uno a uno con miras a publicar el "Martirologio matritense del silgo XX".

Con información de la Archidiócesis de Madrid y causamartires.archimadrid.es.

 

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Clausurarán en Madrid fase diocesana de Beatificación de Cipriano Martínez Gil y 55 compañeros, sacerdotes y familiares mártires

Madrid (Martes, 27-11-2018, Gaudium Press) El próximo sábado 1º de diciembre el Arzobispo de Madrid, Cardenal Carlos Osoro, presidirá el acto de clausura de la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización por declaración de martirio de Cipriano Gil y 55 compañeros, sacerdotes diocesanos y familiares. El evento tendrá lugar a las 13:00 horas en la colegiata de San Isidro.

El proceso diocesano se abrió formalmente en la Archidiócesis de Madrid el 18 de marzo de 2017, durante un acto que tuvo lugar en la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, y fue presidido por el Cardenal Osoro, en compañía de Mons. Juan Antonio Martínez Camino, Obispo Auxiliar de Madrid y encargado de la pastoral de la santidad de la jurisdicción eclesial.

Durante su intervención, el purpurado recordó que en la iglesia peregrina, los mártires, "nos animan con su ejemplo y nos ayudan también con su intercesión". Se refirió también a la importancia que tienen los mártires para la Iglesia, puesto que "después de la Virgen y los apóstoles, se les profesa la mayor veneración entre los santos".

Causas Martires Madrid.jpg
En 1936 había en Madrid unos 1.118 sacerdotes, de los cuales fueron martirizados 379. / Foto: causamartires.archimadrid.es.

Cipriano Martínez Gil y 55 compañeros, sacerdotes y familiares podrían ser declarados mártires del siglo XX en España, gracias a su testimonio de martirio y santidad ocurrido en el contexto de la Guerra Civil Española.

La causa consiste en el primer proceso que reúne a un grupo de sacerdotes pertenecientes al clero de Madrid, junto con algunos de sus familiares, todos asesinados en los años de persecución religiosa en la capital Española y pueblos aledaños.

Encabeza la lista de la causa de Beatificación el sacerdote Cipriano, párroco de El Prado, quien nació en Hombrados, Guadalajara, el 26 de septiembre de 1904. Ingresó a los 9 años al Seminario Menor de Alcalá, culminando sus estudios en el Conciliar de Madrid, siendo ordenado sacerdote el 3 de junio de 1928.

Tras caer enfermo y trasladarse a las Jerónimas, conoce al beato mártir Manuel Sanz, quien planeaba la restauración de los Jerónimos, que tendría lugar en el Monasterio de El Parral, Segovia. Cipriano se emocionó con la idea de irse con ellos, pero no obtuvo permiso del Obispo. Fue capellán de las Clarisas de San Pascual, en el Paseo de los Recoletos, allí se convirtió en gran confesor y guía espiritual de la venerable Sor Cristina de la Cruz de Arteaga, quien fundó muchos monasterios de Jerónimas.

En 1935, cuando se uniría a la nueva fundación jerónima en Alcalá, se le encarga la parroquia de El Prado, donde ocurriría su martirio. Los hechos sucedieron el 21 de julio de 1936 cuando el Padre Cipriano, junto a su coadjutor, el padre Joaquín, joven sacerdote de 24 años, son apresados cuando trataban de tomar un autobús. Un mes entero pasaron ambos en el calabozo municipal. Su muerte llegó el 18 de agosto de 1936 en Tapia del cementerio.

Antes de ser asesinado, perdonó de corazón a sus verdugos. Ellos mismos relataron luego que antes de morir, dijo: "Ahora dejadme que me recoja un momento con Dios".

En 1936, fecha álgida de la persecución religiosa de la Guerra Civil, había en Madrid unos 1.118 sacerdotes, de los cuales fueron martirizados 379. Cada uno de estos casos están siendo estudiados uno a uno con miras a publicar el "Martirologio matritense del silgo XX".

Con información de la Archidiócesis de Madrid y causamartires.archimadrid.es.

 


 

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