

Ciudad del Vaticano (jueves, 17-01-2013, Gaudium Press) El Arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para la Relación con los Estados de la Santa Sede, explicó en una entrevista con Radio Vaticano la importancia que tiene para la Iglesia "defender las libertades de conciencia y de religión en toda circunstancia, incluso ante la "dictadura del relativismo", que puede "socavar los fundamentos de la libertad individual". Por este motivo, la Iglesia vigila con atención los casos aún pendientes por decidirse y lamentó los muy limitados resultados de casos recientes.
| Mons. Dominique Mamberti, Secretario para la Relación con los Estados de la Santa Sede |
El Secretario recordó que el tema fue mencionado por Benedicto XVI en su alocución a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditados ante la Santa Sede, como uno de los pilares fundamentales de la libertad. Una violación en este sentido "abre las puertas a la intolerancia y la unanimidad forzada". De igual manera, la erosión de la libertad de conciencia revela "una forma de pesimismo sobre la capacidad de la conciencia humana de reconocer lo bueno y verdadero", declaró Mons. Mamberti.
Con respecto a otras decisiones pendientes de resolverse sobre el reconocimiento de las órdenes religiosas y la autonomía de la Iglesia en definir los contenidos que enseña en las instituciones educativas, el prelado indicó que la Iglesia debe defenderse "para preservar su autonomía frente al poder civil y las ideologías". El desafío, señaló el Secretario, es que la cultura dominante, marcada por el individualismo y el materialismo, "pueda entender y respetar la naturaleza de la Iglesia, que es una comunidad fundada sobre la fe y la razón".
La Iglesia comprende las dificultades que afronta en este contexto, pero pide que se respete su dimensión pública y social, manifestación de la naturaleza misma del ser humano. Mons. Mamberti señaló que no se pretende considerar a las comunidades católicas como "zonas sin ley", sino reconocerlas como "espacios de libertad", mientras se respeta el orden público justo. Este entendimiento no solo es pedido para los católicos, sino que debería ser aplicado de forma general.
Con información de Asia News.
Ciudad del Vaticano (jueves, 17-01-2013, Gaudium Press) El Arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para la Relación con los Estados de la Santa Sede, explicó en una entrevista con Radio Vaticano la importancia que tiene para la Iglesia "defender las libertades de conciencia y de religión en toda circunstancia, incluso ante la "dictadura del relativismo", que puede "socavar los fundamentos de la libertad individual". Por este motivo, la Iglesia vigila con atención los casos aún pendientes por decidirse y lamentó los muy limitados resultados de casos recientes.
| Mons. Dominique Mamberti, Secretario para la Relación con los Estados de la Santa Sede |
El Secretario recordó que el tema fue mencionado por Benedicto XVI en su alocución a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditados ante la Santa Sede, como uno de los pilares fundamentales de la libertad. Una violación en este sentido "abre las puertas a la intolerancia y la unanimidad forzada". De igual manera, la erosión de la libertad de conciencia revela "una forma de pesimismo sobre la capacidad de la conciencia humana de reconocer lo bueno y verdadero", declaró Mons. Mamberti.
Con respecto a otras decisiones pendientes de resolverse sobre el reconocimiento de las órdenes religiosas y la autonomía de la Iglesia en definir los contenidos que enseña en las instituciones educativas, el prelado indicó que la Iglesia debe defenderse "para preservar su autonomía frente al poder civil y las ideologías". El desafío, señaló el Secretario, es que la cultura dominante, marcada por el individualismo y el materialismo, "pueda entender y respetar la naturaleza de la Iglesia, que es una comunidad fundada sobre la fe y la razón".
La Iglesia comprende las dificultades que afronta en este contexto, pero pide que se respete su dimensión pública y social, manifestación de la naturaleza misma del ser humano. Mons. Mamberti señaló que no se pretende considerar a las comunidades católicas como "zonas sin ley", sino reconocerlas como "espacios de libertad", mientras se respeta el orden público justo. Este entendimiento no solo es pedido para los católicos, sino que debería ser aplicado de forma general.
Con información de Asia News.



