También participaron de la celebración catequistas, padres y peregrinos, en total cerca de 80.000 personas. Además de dos obispos, concelebraron la Misa 71 presbíteros.
Redacción (16/06/2026 09:05, Gaudium Press) Cerca de 25.000 niños procedentes de todo el país, se reunieron el miércoles 10 de junio en el Santuario de Fátima, en Portugal, para participar de la Peregrinación de los Niños, que tuvo como tema: “¿Y tú? ¿Quieres ver a Dios?”.
Mons. Rui Gouveia, obispo auxiliar del Patriarcado de Lisboa, presidió la Peregrinación, en la cual los pequeños peregrinos fueron desafiados a seguir el ejemplo de la vida y entrega de la Hermana Lucía de Jesús, para ver a Dios y ser reflejo de su Luz.
En la breve homilía, que tuvo el carácter de una conversación, el presidente de la celebración partió del esfuerzo y de la curiosidad de Zaqueo, que lo llevaron a una transformación de vida radical, para desafiar a los niños a buscar a Jesús a través de la mirada del amor.
“Hoy, al venir al Santuario, somos llamados a aprender con Zaqueo a, en el fondo de nuestro corazón, desear a Dios y hacer todo el esfuerzo para buscarlo y amarlo como Él ama”, dijo Mons. Rui Gouveia, al presentar la fe y la entrega a Dios asumida por los tres Pastorcitos de Fátima, a los cuales apareció la Madre de Dios en 1917.
“Lucía, Francisco y Jacinta, en su deseo por Jesús, se pusieron, por así decir, unas gafas para ver lo que estaba invisible, fruto de su deseo, de su búsqueda y de ese creer y amar como Jesús”, recordó el obispo auxiliar de Lisboa.
El principal apelo dejado a los más pequeños por Mons. Gouveia fue el de asumir ese esfuerzo y deseo interior de ver a Dios, aceptando los cambios que esa actitud de entrega y de amor implica en la vida de cada uno, tal como le sucedió a Zaqueo.
“Esa experiencia de Zaqueo fue tan fuerte, tan fuerte, tan fuerte, que su vida cambió completamente. Él buscó la verdad, procuró ser correcto y no engañar a nadie. Pasó a ver la vida de otra manera, de una forma mucho más evidente. Fue como si una luz se hubiese encendido en su vida y comenzó a verse a él mismo de otra manera”, ejemplificó el celebrante, invitando a los niños a tener el mismo deseo, en una pequeña oración.
“Jesús, quiero ver a Dios”, repitió la asamblea de pequeños peregrinos, al final de la homilía, después de la cual, en unas grandes gafas que ornaban el altar – parecidas a las de la Hermana Lucía –, se leía el mensaje que acaban de asumir: “Quiero ver a Dios”.
Llevar a Nuestra Señora en el corazón
Al final de la celebración, el obispo de Leiria-Fátima, Mons. José Ornelas, bendijo la pequeña vela y el diario espiritual que los niños recibieron en esta peregrinación, y agradeció la presencia de todos ellos.
“María Madre quedó seguramente muy contenta de vernos aquí hoy. Lleven en el corazón a esta Madre, que siempre nos cuida. Que este diario os ayude todos los días a descubrir el cariño de Dios en vuestros padres, en vuestros catequistas, en vuestros colegas… que son aquellos con los cuales hacemos nuestro camino hacia Dios”, dijo el prelado, haciendo un llamado a los niños a rezar diariamente por todos los necesitados, principalmente por aquellos que sufren con el drama de la guerra.
También participaron de la celebración catequistas, padres y peregrinos, en total cerca de 80.000 personas. Además de los dos obispos, concelebraron 71 presbíteros, muchos de ellos sacerdotes que fueron a Fátima para acompañar al grupo de su parroquia.
El programa del evento contó también con una Vigilia de Oración, una escenificación sobre el tema de la Peregrinación, el rezo del Rosario y la Procesión con las Velas.
Con información del Santuario de Fátima.






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