El aniversario se celebró con una serie de celebraciones culturales, académicas y litúrgicas que tuvieron como epicentro la Ciudad de México del 23 al 26 de julio.

Foto: Dominicos Mx
Redacción (10/08/2026 14:54, Gaudium Press) Con una serie de celebraciones culturales, académicas y litúrgicas que tuvieron como epicentro la Ciudad de México del 23 al 26 de julio, la Provincia dominica de Santiago de México conmemoró el quinto centenario de la llegada de los primeros frailes al país.
A lo largo del año, el Instituto Dominicano de Investigación Histórica de la Provincia coordinó un extenso programa en las diversas comunidades donde la Orden está y ha estado presente, incluyendo Oaxaca, Chiapas, Querétaro, Jalisco, Estado de México, Puebla, Chihuahua, Guanajuato y Aguascalientes.
Las conmemoraciones iniciaron formalmente el pasado 23 de junio en el puerto de Veracruz, recreando el desembarco de 1526 en la fortaleza de San Juan de Ulúa con una misa solemne en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, presidida por el obispo Monseñor Carlos Briseño Arch, OAR.
Cinco siglos de misión y evangelización
Los primeros doce frailes dominicos llegaron al puerto de San Juan de Ulúa el 23 de junio de 1526 y entraron a la Ciudad de México el 25 de julio, en la fiesta del Apóstol Santiago. Procedentes de España y tras su paso por La Española, iniciaron la misión en la entonces Nueva España.
Durante los siglos posteriores, la Orden se destacó por el estudio de las lenguas locales, sus aportes a la educación y la defensa de los pueblos indígenas, sobresaliendo figuras como el P. Julián Garcés, OP (primer obispo de Tlaxcala) y el P. Bartolomé de las Casas, OP (primer obispo de Chiapas).
Actividades centrales del Jubileo
Las conmemoraciones principales comenzaron el 23 de julio con un coloquio en el Centro Universitario Cultural del Convento de San Alberto Magno, articulado en tres paneles sobre la historia, la misión actual y el papel de la Orden en la Iglesia.
El programa continuó con momentos significativos de renovación vocacional:
24 de julio: Durante las Vísperas en el Convento de San Alberto Magno, el P. Gerard Timoner III, OP, Maestro de la Orden, impuso el hábito dominicano a ocho novicios (seis para la Provincia de México y dos para Centroamérica).
25 de julio: Fiesta de Santiago Apóstol y día central del Jubileo. Tras congregarse en la Catedral Metropolitana recordando el recibimiento franciscano de 1526, los miembros de la Familia Dominicana procesionaron hasta el Templo de Nuestro Padre Santo Domingo. Allí, el P. Gerard presidió la Misa jubilar concelebrada por más de 70 sacerdotes —entre ellos Monseñor Raúl Vera, OP—, marco en el cual siete novicios realizaron su profesión simple.
26 de julio: En la Casa de Santo Tomás de Aquino, 15 hermanos estudiantes renovaron su profesión durante la Eucaristía.
Las festividades contaron con la presencia de destacadas autoridades de la Orden, entre ellas el P. Fernando Delgado, OP (Socio para Latinoamérica y el Caribe), el P. Juan Manuel Hernández, OP (Socio para la Vida Fraterna y la Formación), representantes de la Familia Dominicana y frailes de las provincias de Centroamérica, Colombia y Perú.
Proclamar el Evangelio «con inteligencia, compasión y valentía»
Durante la Misa central, el P. Luis Javier Rubio Guerrero, OP, Prior Provincial, expresó: “No celebramos simplemente una fecha; celebramos la fidelidad de Dios, que ha sostenido la misión de la Orden”. Asimismo, instó a renovar la disposición a proclamar el Evangelio «con inteligencia, compasión y valentía». En el marco del rito, se utilizó una vela conmemorativa para encender doce cirios en memoria de los primeros misioneros.
El Prior Provincial explicó que esta llama representa el testimonio del Santo Padre Domingo, que comenzó a arder el 25 de julio de 1526 y que continúa viva por gracia de Dios. Por su parte, el Maestro de la Orden, P. Gerard Timoner III, profundizó en su homilía sobre el pasaje evangélico del pedido de los hijos de Zebedeo: “Santiago anhelaba la grandeza. Cristo no extinguió ese deseo; lo purificó (…) Porque la grandeza en el Reino no se mide por el prestigio ni el éxito, sino por la fidelidad”. Calificó estos cinco siglos como una «historia de la fidelidad de Dios» y confió el futuro de la misión a las nuevas generaciones de religiosos.
El ciclo jubilar concluirá formalmente los días 6 y 7 de octubre con actos solemnes en Puebla, los cuales contarán con la presencia del P. Javier Carballo, OP, Prior Provincial de Hispania.
Con información de Zenit.





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