80.000 jóvenes reunidos, en el Stade de France, al norte de París, acogieron al Papa, y presenciaron un bello espectáculo resumitivo de la historia del catolicismo en Francia.
Foto: Vatican Media
Redacción (26/09/2026 09:50, Gaudium Press) 80.000 jóvenes reunidos en vigilia, en el Stade de France, al norte de París, acogieron al Papa y presenciaron, con un León XIV también emocionado, un espectaculo que resumió la historia del catolicismo en Francia.
El escenario además estaba matizado por una reliquia maravillosa, la Santa Túnica de Cristo, además de muchas reliquias de santos. Jóvenes de toda Francia se hallaban ahí reunidos, de todas las condiciones sociales. Banderas de Bretaña y la Vandea —regiones con una fuerte tradición católica— ondeaban junto a grupos de estilo más popular y carismático.
Tras la llegada del Papa al estadio, cientos de jóvenes católicos franceses ofrecieron una representación artística que recreaba la vida de santos franceses y la historia de la Iglesia en Francia; en un espectáculo que incluyó caballos reales, representaciones de Santa María Magdalena, Santa Juana de Arco, el Santo Cura de Ars, y los principales íconos de la cultura católica francesa; el espectáculo culminó con fuegos artificiales lanzados sobre el estadio. Había mucho entusiasmo entre los asistentes, y notas de resurrección.
“Tengo la esperanza de que muchos más jóvenes abran sus corazones a Dios y dejen que Él cambie sus vidas”. “Creo que un evento así puede ser, para muchos, el primer hito de una experiencia que les cambie la vida. Espero que inspiremos a muchos más jóvenes a conocer a Jesús”, dijo Pierre-Alain Belaube, de 34 años.
Como parte de la velada, el Pontífice respondió las preguntas de 2 jóvenes:
Chloé, de 25 años y feligrés en Saint-Denis, habló de su participación en su parroquia y en un grupo de jóvenes católicos “deseosos de vivir y compartir su fe con los demás”. Sin embargo, lamentó que la sociedad “se base en principios diferentes” y, a veces, “no tenga en cuenta la cuestión de Dios”.
El Papa León XIV respondió: “Es cierto, como dices, que la sociedad en la que vivimos parece indiferente a Dios. ¡Pero el Señor no es indiferente a nosotros! Esto es lo que importa y lo que siempre nos da esperanza”.

Foto: Vatican Media
Un joven de Borgoña llamado François también se dirigió al Papa y le preguntó cómo pueden los jóvenes discernir la llamada del Señor al servicio.
El consejo de León XIV para los jóvenes fue mantener el corazón abierto al sufrimiento de sus semejantes, seguir a Jesús e inspirarse en los ejemplos de los santos.
“Incluso frente a la persecución, estos hermanos y hermanas nuestros abrieron caminos de paz. Miren a aquellos sacerdotes apasionados por Cristo, como San Eugenio de Mazenod y San Juan María Vianney. Miren la belleza mística de Santa Teresa del Niño Jesús; el fervor en la caridad y la misión de la Beata Paulina Jaricot; y la valentía de los 50 mártires del apostolado que sirvieron a sus hermanos hasta el punto de sacrificar sus propias vidas durante la Segunda Guerra Mundial”, afirmó.
“Estos santos cambiaron el curso de la historia al guiar a muchas personas de la adversidad a la esperanza, ya que primero cambiaron sus propios corazones, transformándolos a la luz de la fe”, señaló.
La vigilia con los jóvenes fue el último acto del Papa ayer en Francia.
Con información de Aciprensa.




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